Rodrigo Flores.

rodrigo-Flores.jpg Rodrigo Flores.
Buenos Aires (Argentina), La Bohemia

Viernes 30 de Abril

Días atrás Rodolfo Mederos, reflexionaba sobre la crónica de una muerte anunciada del tango en Buenos Aires, desde ahí la urgente necesidad del cambio  y algo de eso  encontramos en el recital  brindado por Rodrigo Flores  (voz) junto a los guitarristas Jorge Caruso y Guillermo Martel  en un muy calido lugar llamado La Bohemia en el oeste de la ciudad autónoma de Buenos Aires. Podríamos agradecer la elección de algunos  de los temas interpretados, una selección cuidadosa  de nuestro repertorio, abordando Audacia, Te llaman malevo, Vieja viola y Marioneta, provocan la curiosidad de los espectadores merecedores de investigar la obra de autores o de tangos menos conocidos, ahorrándonos de escuchar la docena de tangos (no mas) que en esto de la macdonalizacion del tango se pueden escuchar por doquier. La voz de Rodrigo Flores podríamos ubicarla en lo mejor de estas ultimas generaciones tangueras que junto a la de Ariel Ardit y a Noelia Moncada iluminan la pobre primer capa for export de Buenos Aires, claramente este cantante no para de crecer fundamentalmente en la trasmisión sensible y tanguera de los textos que nos cuenta a través de los tangos elegidos. El dúo Caruso- Martel cumplió ampliamente el oficio de acompañar al cantante con arreglos justos, permitiendo el lucimiento, pero jugando en un ida y vuelta por demás interesante en algunos temas, pero lo realmente sobresaliente de este dúo estuvo en la interpretación de sus temas, trasmitiendo cada olor o sabor de este maravilloso genero  que mas allá del virtuosismo lo que perforo no  fueron  nuestros tímpanos sino nuestra sensibilidad, una transfusión perfecta de sangre joven , nueva manera de ver al tango hoy, seguramente respetando códigos  tangueros pero llenándolo de actualidad. La perla de la noche ha estado en el descubrimiento de este dúo creativo formado por Rodrigo Flores (música) y Marta Pizzo (letras), con dos temas Ficción y La Vida Dirá que resulta difícil no meterlos ya en lo mejor de nuestro nuevo tango ,una poesía que  nos ubica en este vivir-morir por amor al que el tango nos mete cotidianamente, esta poetisa logra con absoluta simpleza un vuelo muy particular, desde mucho tiempo que no me sentía delante de una tan fructífera  pareja, esperemos que este dúo nos siga asombrando, única manera posible para que este empobrecido tango en Buenos Aires  empiece a recorrer un camino lejano a tanto músico que de tango poco, pero que a los fines de su bolsillo bien. Increíblemente cuesta encontrar un tango limpio y fresco en esta capital. Lo han declarado patrimonio de la humanidad, pero espero que poco a poco vuelva a ser patrimonio de nuevos amores a orillas de nuevos  riachuelos reales o no pero que lo alejen de esta fría noche de repeticiones, absolutamente convencido que dúos como los de Rodrigo Flores y Marta Pizzo, lo harán posible.  Myspace . www.lacasadeltango.com. Relacionados // Daniel Outeda