Rocío Márquez

RocioMarquez
Rocío Márquez

El Dorado SFB, 23 de noviembre de 2012

Rocío Márquez al cante y Pedro Barragán a la guitarra se acercaron a la sociedad flamenca del Dorado para enseñarnos el disco de la onubense, ‘Claridad’, (julio 2012). Empezó la tarde con el tema que da título al disco, unas bulerías para recordar a La Perla y a Vallejo, Rocío además de una voz bonita estaba en plenas facultades y tenía ganas de demostrarlo, todo el concierto supo arriesgar con el cante y al mismo tiempo tener la humildad de su juventud. Siguió con unas malagueñas, donde Barragán supo aprovechar los espacios de toque libre para demostrar su evolución como guitarrista de prestigio. Presentó una guajira introducida por habanera en honor a Marchena y demostró como los cantes de ida y vuelta cuando van cargados de sentimiento pueden estar entre los grandes del flamenco, (atentos al video adjunto). Por si había dudas de jondura se atrevió con una caña, no todos los jóvenes recuerdan como se canta. Como es natural en una onubense, entró en los fandangos que escuchaba en casa de pequeña mezclados en este caso con la jota de Aroche. Vinieron las seguirillas introducidas por el Romance del Negro y una vez más Pedro Barragán supo llenar esos espacios maravillosos donde la voz descansa y la guitarra demuestra su poder. Agradece al Dorado su confianza y quiere terminar por cantiñas y después unos fandangos ya sin micro, así de valiente estaba y con su voz se lo puede permitir, le gusta mucho alargar el cante pero no cae en operismo, además durante todo el concierto demuestra que tanto con las palmas como con los palillos esta joven cantaora tiene un ritmo preciso que le permite estar segura en cualquier cante. Tuvieron que volver a salir y le pidieron cantes de Levante, demostró que sabe hacerlos pero no quería marcharse con las penas de los mineros, prefería dejar un gustillo a fiesta y lo hizo por tangos, unas letrillas cortas de Pastora y un buen sabor de boca para todos los que tuvimos la suerte de acompañarla. + info |  Relacionados | Candido Querol