Raynald Colom

raynald colom Raynald Colom
“Evocación”
Adlib Arts / Rosa Azul, 2009

El jazz del país está vivo y progresa adecuadamente, y sino dirijan la atención hacia este trabajo del trompetista Raynald Colom para comprobar que la vida, los sentimientos y la buena música discurren por cada uno de sus poros y de los temas que ha compuesto.

Como buen alquimista, tras colaborar en diferentes proyectos relacionados con el jazz y el flamenco, Colom ha depurado su esencia creativa en este Evocación donde suma ambos estilos para crear un trabajo convincente que gusta y atrapa. El trompetista ha sabido combinar ritmos, melodías, cantos y nuevas tendencias para dar rienda suelta a su alma creativa, rodeándose de buenas espadas, entre los que destaca el guitarrista Juan Gómez Chicuelo y la cantaora Rosario Guerrero La Tremendita, pero también Aruán Ortíz, Omer Avital, Eric McPherson, Roger Blavia, Gabriel Amargant, Isaac Vigueras y Marcelo Mercadante. El resultado de esta fusión de arte, ideas, música y culturas convencerá a los amantes del jazz y del flamenco, quizás por partes iguales, porque a lo largo de los temas, se pone el acento en uno u otro estilo sin que por ello predomine uno y otro. El equilibrio es sencillamente delicioso.raynald-pic.jpg



Según las notas que aparecen en el álbum, Colom ha dado a los músicos unas indicaciones de tempo, armonías y melodías que han permitido el desarrollo musical, la improvisación, para así crear un álbum compacto y uniforme en su variedad. Además, la combinación de sonidos, de sus intérpretes, hace que ni el mismísimo trompetista y autor sobresalga del resto. Tanto músicos de acompañamiento, como instrumentos más solistas desarrollan sus paisajes en un verdadero equipo, creando y tejiendo al unísono y sin buscar protagonismos.

El álbum se abre con el tema Evocación #1 que estremece por la intensidad con que La Tremendita interpreta el martinete del canto de fragua. Durante 10 minutos, el cante, la guitarra y la trompeta, bajo el martilleo suave y rítmico, rememoran la tradición y el esfuerzo de las forjas andaluzas creando un clima denso, sudoroso y casi pegajoso.

El segundo corte –Toulouse– se inicia con la guitarra flamenca de Chicuelo que se combina rápidamente con la trompeta de Colom y la aparición de una suave melodía de jazz amable y seductor que respira optimismo y cierta sonoridad “metheniana”, bella y melancólica.

Las versiones también tienen un peso interesante en el disco. La brillante Zyriab de Paco de Lucía y Joan Albert Amargós sigue fulgurante sin perder su sabor y esencia flamenca, pero redescubriendo su sed de jazz. Por otra parte, Sanctuary, de Wayne Shorter y Miles Davis, crece delicada, alternando con la guitarra de Chicuelo y creando expectativas y melancolía.
Como el cielo, las estrellas, es el corte más flamenco en donde La Tremendita invita al dolor, a al amor y al baile, justo antes de llegar a la pieza final, Esta última es una nueva revisión de Evocación, en este caso denominada #2, en donde el quejío subraya el peso compositivo y la instrumentación de ambición plenamente progresiva.

Sin ninguna duda, un disco para disfrutar que crea adicción a través de su variado encanto rítmico y su melódico sentimiento. www.raynaldcolom.net. Relacionados // Textos:

Antonio Álvarez Fotos: Carlos Pericás – Carlospericas.net