Presentación (y renuncia) de Jordi Savall

Savall ElSoOriginal
Presentación (y renuncia) de Jordi Savall

El “Sí” al So Original y el “No” al Premio Nacional de Jordi Savall

Coincidiendo con la presentación de una nueva edición del clásico ciclo de conciertos El So Original, se hace pública la noticia de la renuncia del Premio Nacional de Música otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. A continuación se refieren más detalles al respecto.

En solitario o al frente de sus múltiples formaciones orquestales, Jordi Savall repite un año más en el ciclo de músicas antiguas El So Original en varios espacios legendarios de Barcelona. Concebido como un conjunto de conciertos en lugares históricos y monumentales –como el Saló del Tinell del Palau Reial, la basílica de Santa María del Mar, las Reials Drassanes del Museu Marítim, el Palau de la Música, el monasterio de Pedralbes y la majestuosa sala dedicada a Pau Casals en L’Auditori–, El So Original pretende acercar al gran público aquellos repertorios que fueron creados en exclusiva para oídos cortesanos y celebraciones religiosas con privilegios de rango v.i.p.

Para la última edición que nos ocupa, repartida entre el otoño-invierno del año 2014 y la temporada de primavera y verano del 2015, El So Original integra dos líneas muy diferenciadas. Por un lado, una serie de tres recitales para intérpretes solistas; por el otro, cuatro grandes conciertos a cargo del grupo Hespèrion XXI, La Capella Reial de Catalunya y Le Concert des Nations, dirigidos por Jordi Savall.

El primer bloque, que da inicio el próximo 17 de noviembre, lo abre el propio Savall con un repaso histórico a los repertorios renacentistas y barrocos entre Francia y la corte inglesa (L’esperit de la viola), seguido de otro programa a cargo de Andrew Lawrence-King (His Majesty’s Harper, 1500-1738) en el que se revisa el cambio estilístico que supuso el paso del arpa irlandesa a la sonoridad italianizante proveniente de tierras continentales durante los siglos XVI-XVIII. Entremedias, Pierre Hantaï, discípulo del virtuoso Gustav Leondhardt, dará cuenta de las íntegras Variaciones Goldberg en su versión original para clavicémbalo. Recuperadas en su momento por un primerizo Glenn Gould a mediados del siglo pasado, la propuesta de Hantaï se pretende más fiel al estilo de su compositor. Recuérdese que Johann Sebastian Bach compuso esta suite instrumental para sosegar el insomnio del conde Keyserlink.

El segundo bloque del ciclo So Original se centra en el redescubrimiento de la Missa Salisburgensis de Heinrich Franz von Biber (El esplendor barroco de Salzburgo), la revisión de la Pasión según San Mateo de J. S. Bach, un ecléctico menú de Les Nouveaux Goûts Réunis (1715-1788) –con piezas de Couperin, Telemann, Rameau y Bach junior– y una selección de adaptaciones musicadas del bíblico Dixit Dominus (Salmo 110) a lo largo de la historia de la música occidental, desde Monteverdi hasta Mozart, pasando por Vivaldi y Haendel.

Junto a la presentación de dicho festival, también se da noticia de la pública renuncia firmada por el propio Jordi Savall ante la concesión del Premio Nacional de Música por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. El violista ha reconocido su desacuerdo con dicho galardón alegando con firmeza unos principios contrarios al desinterés general que siempre ha manifestado el gobierno español por la música antigua y, más concretamente, propugnado por el citado ministerio respecto a la protección y difusión de las artes en este país que presume de serlo y que desde hace tanto tiempo apenas ha sabido aprender a gatear entre lodos y zarzales.

Emocionados y totalmente acordes con el pensar y el sentir del maestro Savall, no hemos podido resistirnos a transcribir sus propias palabras, con el permiso del Centre Internacional de Música Antiga (CIMA), entidad que nos ha hecho llegar la noticia en las últimas horas. Con admiración y respeto, secundamos cada una de las opiniones del músico catalán, las cuales se copian a continuación de su comunicado de prensa, en el que, pese a agradecer al jurado del premio el reconocimiento a más de cuarenta años dedicados a la profesión, no tolera un galardón convocado por “la principal institución del Estado español responsable del dramático desinterés y de la grave incompetencia en la defensa y promoción del arte y de sus creadores”. Asimismo, Savall “también considera insuficientes los esfuerzos y las inversiones que, desde el gobierno del Estado, se dedican al mundo de las Artes y la Cultura en general y, en particular, por mantener en el olvido una parte esencial de nuestra Cultura: el patrimonio musical hispánico milenario. Además, deplora la política de menosprecio del gobierno español hacia la inmensa mayoría de músicos que, con grandes sacrificios, dedican sus vidas a mantenerlo vivo, ya que sin ellos todas las músicas medievales, renacentista y barrocas no existirían. Razón por la que hay que considerarlos como los verdaderos museos vivientes del arte musical.”

En la carta dirigida al ministro José Ignacio Wert se advierte que, en España puede llegar a hacerse realidad aquella sentencia que dice que “la ignorancia y la amnesia son el fin de toda civilización, ya que sin educación no hay arte y sin memoria no hay justicia. No podemos permitir que la ignorancia y la falta de conciencia del valor de la cultura de los responsables de las más altas instancias del gobierno de España, erosionen impunemente el arduo trabajo de tantos músicos, actores, bailarines, cineastas, escritores y artistas plásticos que detentan el verdadero estandarte de la Cultura y que no merecen sin duda alguna el trato que padecen, pues son los verdaderos protagonistas de la identidad cultural de este país”. Para finalizar, Jordi Savall añade que, “con profunda tristeza, le reitero mi renuncia al Premio Nacional de Música 2014, esperando que este sacrificio sea comprendido como un acto revulsivo en defensa de la dignidad de los artistas y pueda, quizás, servir de reflexión para imaginar y construir un futuro más esperanzador para nuestros jóvenes.” Termina Savall con una alusión a Dostoyevski (“la Belleza salvará al mundo”), conminando a los responsables políticos a hacer un esfuerzo por devolver a la población civil del país una vida cultural “con dignidad y darle el valor que se merece a la Educación y a la Cultura”.

Desde la redacción de B-Ritmos, le estamos muy agradecidos al maestro Savall por tan valiente gesto, que esperamos sirva de ejemplo como denuncia a las malas gestiones y el desasosiego general que sufrimos quienes amamos con pasión la música y las artes, que poco a poco van muriéndose a manos tan poco útiles para el desarrollo cultural de una nación. Reciba desde aquí nuestro más firme apoyo. +info | Relacionados | Iván Sánchez-Moreno