Peregrinos & Maluf

Maluf
V.V.A.A.

“Peregrinos” / “Maluf” Pneuma, 2011

peregrinosGeneralmente se asocia la figura del peregrino a la del extranjero. Por su filosofía, el cristiano es peregrino por excelencia, pues está de paso en este mundo, como simbolizan las reliquias de los santos que, como los talismanes primitivos, sirven como contacto entre lo sensible y lo sobrenatural. Pero peregrina fue también la cultura andalusí que emigró de vuelta a sus tierras de origen tras el declive del Califato. En consecuencia, y paralelamente a la peregrinación islámica a la Meca, surgió la de Santiago como contrapunto religioso –y sobre todo político– a la impronta árabe en la península. El camino de los peregrinajes transformó también la vida cotidiana de lugareños y feligreses, y lo que en principio se entiende como experiencia de introspección, vino acompañado por nuevas influencias comerciales, literarias, arquitectónicas, gastronómicas y musicales. En España han quedado los vestigios de las Cantigas de Santa María, recopiladas por Alfonso X el Sabio, y los legados de ministriles, juglares y goliardos; en el maluf (que significa tradición) árabe se evidencian similitudes instrumentales y compositivas que dan buena cuenta de ese pasado común: el rabab, que fue malufpicsustituido por el violín y la viola; el fhal, por la flauta travesera; el tar por el pandero; los naqarat, por los clásicos timbales; zokra o mezoued, sucedáneos de nuestra gaita; y, por supuesto, el laúd, rey de ambas culturas sonoras, que en la música andalusí suplen el oud y el qanun. El ubicuo Eduardo Paniagua ha seleccionado sendas muestras del repertorio medieval cristiano y andalusí en Peregrinos: el camino de la música y Maluf: el poder oculto de la música andalusí en Túnez, respectivamente, el primero de ellos interpretado por miembros de su banda Música Antigua y el otro por la Orquesta Andalusí de Túnez, dirigida por Mahmoud Guettat. | Pneuma | Relacionados | Iván Sánchez-Moreno