Pedro El Granaino

PEDRO EL GRANAINO2
Pedro El Granaino

SFB El Dorado, Sandaru, 28 de abril de 2016

Se presentaba Pedro el Granaino junto al guitarrista cordobés Antonio de Patrocinio para seguir homenajeando a Enrique Morente en esta temporada que ha dedicado la SFB  El Dorado a todo Lo Morente. Pedro el Granaino es un cantaor joven de voz muy peculiar, con un bello timbre pero con esa sensación tan atractiva como peligrosa de que en cualquier momento puede romperla. Así pues todo el concierto fue una doble sensación, por una parte la de tener que levantarse sin terminar los últimos momentos del cante y por otra parte, arriesgando continuamente e incluso cantando sin micro. A pesar de su vestimenta con un chaleco dónde tanto por delante como por detrás podía leerse Morente, hubo también mucho homenaje a Camarón. A mi modesto entender es totalmente lógico porque tanto Morente como Camarón fueron dos espíritus libres y cuándo Pedro el Granaino quiso dar un  aire diferente a sus cantes homenajeaba a todos aquellos que en su día lo hicieron. Empezó la tarde con una soleá cuyos silencios rítmicos ya te llevaban a pensar en cantes libres. Siguió con un acercamiento a La Leyenda del tiempo. A continuación unas malagueñas rematadas en abandolao, pero nunca sabremos si el remate fue tan rápido porque así se le antojó al de Granada o porque la malagueña se presentaba demasiado afilada. Arrancó con unas seguiriyas, podía haber sido el momento de la guitarra, que hasta este palo se había mostrado discreta pero no abusó Patrocinio de la ocasión, siguió en segundo plano. Continuaron con  unos tangos del maestro, aquellos con letra de San Juan de la Cruz, Aunque es de noche, de los mejores momentos de la noche, aquí Antonio de Patrocinio se lució. Siguieron unos maravillosos fandangos, Pedro el Granaino se acordó de Caracol, y decidió dejar el micro a un lado. De ahí paso a las bulerías, siguió pensando en Camarón y aquella gitana que se llamaba Carmen, acabó recordando a Morente, mientras que Antonio de Patrocinio se acordaba a mi parecer de los Morao. El público puesto en pie pedía más y más. Pedro el Granaino sabía que tenía que cerrar a pelo, no era momento de volver al micro. Y si había que homenajear a la libertad de los dos maestros (Morente y Camarón)  que mejor que esos fandangos que dicen: porque morir es natural, yo no le temo a la muerte, porque morir es natural, le temo más a la vida que no sé dónde me va a llevar, con esta cabecita mía. + info | relacionados | Candido Querol