Patax

Creepy Monsters, Youkali Music, 2018

Un grupo con 22 millones de visitas al youtube no suele ser santo de mi devoción, pero decidí darle una oportunidad y no me arrepiento. Patax es una formación de latín jazz, por facilitar al lector si decide seguir o no con el artículo, pero que sabe añadir en dosis justas, hip hop, funky, flamenco e incluso soul. No te asustes, dije en dosis correctas. El líder es un percusionista madrileño formado en Boston y que de regreso a nuestro país ha sabido escoger unos cuantos músicos del panorama jazzístico y presentar una banda que merece que se le escuche, en disco y seguro que en directo (el jueves estuvieron presentando en Madrid y esperemos que pronto haya una gira importante) Disco doble, con ocho temas del líder y cinco versiones de lo más dispar. En la primera escucha me quedo sobre todo con un bajista que no conocía, Carlos Sánchez, ¡Qué grande! Con que facilidad se sumerge el grupo en la música negra y que importante es el papel del bajista. El primer tema Smiple Thoughts con sus nueve minutos es una perfecta paleta dónde están casi todos los productos que vamos a saborear, desde la fusión de Machito con Gillespi, hasta los infravalorados Sixun aquellos franceses que tan buenos ratos me dieron. Vientos tremendos, percusiones que envuelven todo el discurso y la voz de Alana Sinkey que te hace desear que tenga más espacio, tiempo al tiempo. En Sin postre, los vientos se van presentando, Fabrizio Scarafali al tenor, Roberto Pacheco al trombón, Raúl Gil a la trompeta y ese bajo de Sánchez acompañando los susurros de Sinkey. The cake, hay que salir a bailar, el ritmo te lo manda, no acabas de creerte que estos músicos estén haciendo esto aquí, ¿seguro que no son de La Habana? Atentos al piano de Federico Lechner y las respuestas de la percusión, canelita en rama. Game of the thrones, para mí un pelín peliculera (pero supongo que es lo que toca) aunque al final hay una especie de descarga cubana con flamenco que está guay. The well-Know Stranger, Gospel, soul, ahora a la voz Nicolás Majluf, bien acompañado con coros diversos. Y  cerrando el primer disco A Story Begins, un cambio de estilo total, la guitarra de Israel Sandoval, la voz de Sinkey ahora acompañada de Dani Reus y el tenor de David Carrasco (benditos créditos, con este montón de músicos que colaboran) Entramos de lleno en el segundo disco, Creepy Monsters otro trallazo (ahora diez minutos) de jazz fusión con homenaje a todos los grandes del genero Herbie Hancock, los teclados de García, Weather Report, ese bajo me fascina, ahora la guitarra de Collado también está que se sale. Negritud autentica, que de repente a mitad del tema se va al flamenco (grabación en vivo, con un público que agradece el giro) y vuelta a los sonidos negros ¡mucha Cuba! Fishing and cooking, y Bad (Michael Jackson) son dos descargas de música de baile (de cuando los bailarines de las pistas de discoteca te dejaban con la boca abierta) y de repente se cuela Volver, el tango de Gardel, lo presenta el trombón de Pacheco y lo canta Paula Domínguez que te deja perplejo, olé por la cantaora. Y olé por Pacheco que se marca un puente entre los dos versos genial, y como no, ese bajo omnipresente de Sánchez. La Ruth, otra vez Cuba, sección rítmica electrificada con gusto, y como el que no quiere la cosa sin darte cuenta entra rapeando Dee Burrows y el flow se mete dentro de tu cuerpo, y te gusta. Higher Ground (Steve Wonder) otra vez jugando a llevar el tema a otros ritmos, arriesgado. Y para cerrar, Star Spangled Banner un detallito corto de rumba mezclada con el himno de los Estados Unidos ¿te parece poco? + info | relacionados