Paco Charlín / Organic Motion Philosophy

charlin.jpg Paco Charlín
"Organic Motion Philosophy"
Freecode, 2009

Nuestro compositor más prolífico ataca de nuevo, y para su nuevo trabajo vuelve a rodearse de músicos con mucho que decir en el panorama actual del jazz internacional. La primera sorpresa es encontrar a Marcus Strickland, el saxofonista americano me sorprendió gratamente en aquel singular montaje que presentó Dave Douglas hace unos años cuándo trajo al Mercat de les Flors su Keyston Greenleaf Music 2005, en aquella ocasión pensé, ¿Quién es ese chaval que está soplando al lado del gran Douglas, como si le fuese la vida en ello? No recuerdo si para la ocasión ya usaba también el soprano pero ahora mismo te puedo asegurar que con cualquiera de los dos saxos el sonido es arrollador, que maravilla el soprano en Melodic Speaking. A la guitarra Lage Lund, un músico nacido en Noruega pero que ha desarrollado toda su carrera en Estados Unidos, en el segundo tema ese maravilloso Rhythm Flow  después de una introducción liderada por Marcus, la guitarra asume un "flujo" de ritmo y secundado por el rítmo siempre preciso de Barroso desarrolla todo un discurso de lo mas lírico, hay momentos en que parece imposible que una sola guitarra pueda explicar tantas cosas. Juanma Barroso, por si no te suena su nombre, cosa que dudo, es un baterista madrileño que colabora asiduamente con Charlín (tienen un trío junto al piano de Kucich) así pues la sección rítmica es una máquina bien engrasada donde pueden apoyarse con seguridad estos dos solistas. De echo en este disco la batería está más presente que el contrabajo, Charlín ha dejado mucho espacio para los otros músicos y su participación es bastante discreta, cuesta bastante escuchar el contrabajo en la mayoría de los temas un ejemplo de ello es Step B un tema donde la presencia del contrabajo se nota siempre pero dada la complejidad con que se entrecruzan el saxo y la guitarra con el repiqueteo constante de Barroso, tienes que esperar hasta los dos últimos minutos para escuchar a Charlín. El hecho de que un compositor no pretenda lucirse a la hora de interpretar y ceda espacio a los músicos que ha escogido para desarrollar su proyecto habla mucho a su favor. // Candido Querol