One Two Free Fall

One Two Free Fall, Underpool 2017

El trompetista Julián Sánchez está en un momento de desbordante creatividad, y rodeado de músicos afines no duda en definir nuevas formaciones para sus diferentes proyectos, mientras sigue presentando su Julián Sánchez New Quartet (esta noche lo hace de nuevo en Jamboree) canaliza sus composiciones de free jazz en formaciones como esta de su último álbum One, two, fre, fall Undepool 2017, con la violinista Luz Prado, el contrabajista Juan Masana y el baterista Javier del Barco. Seis temas de Julián Sánchez y dos versiones que intentaré desgranar. I Don’t know why but i like it, trompeta y efectos en una sinfonía arriesgada, sin concesiones. El haber buscado como aliada a Luz Prado, con quien comparte también el proyecto SacBa (dúo de improvisación libre) le permite a Sánchez investigar con efectos muy diferentes, Luz Prado se mueve en terrenos de música contemporánea y sobre todo en músicas para otras artes escénicas como Hombro , cabeza, hombro. El segundo tema Marmeládov ya ofrece un espacio más definido a la sección rítmica que marca un tempo dónde apoyarse si es necesario. La trompeta tiene ya un discurso más concreto, fraseos rápidos e intensos con esa potencia que define al granadino. Hacia mitad del tema empieza el dúo con el violín y pronto dejaran que la segunda parte manden las percusiones, los que seguís los pasos de Julián Sánchez ya sabéis que cada vez más en sus bolos le gusta pasarse a las percusiones. Luz Prado sigue con su violín pero supongo que electrificado. Poco a poco es el tercer tema, una entrada de contrabajo con un tempo muy marcado que nos invitan a palmear, cuidado vuelve a ser un tema con trampa, parece que esta presentación va a llevar a un claro desenlace, pero aun que la sección rítmica nos de pistas, el violín no ayuda a encontrar la solución y el desenlace esperado no llega, la tensión se mantiene intacta hasta el final, sin resolver. Una gran composición. Lonely, Sánchez se pasa a la corneta, y entra a dúo con el violín, las escobillas de Javier del Barco introducen una segunda escena, el pulso seco y fuerte del contrabajo mima la escena, el dúo vuelve a repetir la estrofa y todos juntos irán desvelando esta especie de suite. Vuelven a ser dos instrumentos hirientes (corneta y violín) y una sección rítmica que adorna. A pique D echamos la vista atrás, un tempo vertiginoso nos conduce directamente a los tiempos de Cherry y Ornette. Dos Loves, que son las versiones, Love in the garden de Z. Seifert (con la voz de Luz Prado) y Love in Outer Space de Sun Ra gran trabajo de Masana con el contrabajo mientras que el resto del cuarteto me los imagino jugando con mil instrumentos de percusión, muy buena la versión. Para cerrar Requiem, los dos líderes aguantando por arriba el grito, el contrabajo pulsando al principio discreto, hasta que entra en un solo magnífico. Para finalizar, el cuarteto en una sola voz (que sigue definiendo el contrabajo) muestra la conjunción de cuatro voces en un solo dolor. Un disco muy interesante. Y un músico, Julián Sánchez que firma gran parte de lo que es el jazz en el siglo XXI. + info | relacionados