Omara Portuondo y Roberto Fonseca

Omara-Portuondo Roberto-Fonseca
Banc Sabadell Festival Mil·lenni.
L’ Auditori, Barcelona. 3 de diciembre de 2014

No consiguieron llenar la sala 1 (ya me parecía utópico, con la cantidad de conciertos que hay este otoño)  pero sí que llenaron hasta arriba la 2, no está nada mal. Puede considerarse que la oferta era doble, por una parte el “atractivo” de ver a una “superviviente” de Buenavista Social Club, Omara Portuondo con sus 84 años no estará siempre viajando por Europa (desgraciadamente) y por otra parte, Roberto Fonseca, uno de los pianistas cubanos más interesantes del momento. Supongo que a los del primer grupo les debió de coger de sorpresa el primer tema,  Fonseca (rodeado de piano, teclado, ordenadores), Yandy Martínez con un bajo eléctrico de seis cuerdas, Joel Hierrezuelo a las percusiones y Moisés Rodríguez a la batería descargando una fusión potente que en principio no parece tener relación con el son de los Buenavista, tiempo al tiempo. Fonseca, como ya ha demostrado en otras visitas a nuestra ciudad, es un compositor inquieto pero sabe muy bien de donde procede. Fonseca desaparece entre cortinas y nos trae del brazo a la reina, una Omara de 84 años, graciosa y dulce con unas ganas enormes de pasarlo bien, empieza Adios felicidad, y todos sabemos que la noche será lo que prometía, por supuesto Yandy Martínez ya ha cogido el precioso contrabajo que no abandonará en toda la noche y el piano de Fonseca respira al compás del viejo son. Omara dedica Silencio a Ibrahim Ferrer, y la batería de Ramses Rodríguez empieza a destacar, impone el ritmo a la sala, que se contagia con facilidad. Magia negra es el siguiente tema, y el título de la gira. Por si no lo sabes, amable lector, Magia Negra fue el álbum más emblemático de Omara, aparecía en 1959 y como solía ocurrir en aquella época, intentaba fusionar la música cubana con el jazz norte americano, había incluso una versión de Caravan (Duke Ellington), ¿te imaginas? Ahora lo vuelven a reeditar, pero pasado por el filtro de Fonseca, suena Magia Negra y Omara intenta que el público con sus coros lo viva casi como un fin de fiesta. Se va Omara y el cuarteto vuelve a jugar con su ritmo libre y frenético aun que van dejando perlitas de versiones de Buenavista y un temazo de Fonseca, Lo que me hace vivir (dedicado a todas las mujeres de la sala). Recuerdo un duelo terrible de percusiones entre la batería de Rodríguez y los bongos de Hierrezuelo. Vuelve a salir Omara y se produce uno de los momentos mágicos de la noche, situada entre el piano de Fonseca que empieza a imaginar y el contrabajo de Yandy Martínez que empieza a concretar, Omara se prepara para cantar, el público fiel sabe que están esbozando Veinte años, “que te importa que te ame…. “ ahí es donde nos ha conquistado totalmente. Después presentando un tema nuevo, Omara se quedó un momento despistada con la letra y cuando nadie sabía muy bien cómo va a resolverlo, arranca con Guantanamera, los músicos no tardaron en acompañarla y a partir de ahí todo fue como viajar en el tiempo. Vendría un Bésame precioso a dúo con Fonseca y cuando entra el cuarteto pasan maravillosamente del bolero al son. Creo que después fue Tal vez, no estoy seguro, se que la gente aplaudía puestos en pie, y que las luces estaban encendidas, pero todos seguían aplaudiendo y pidiendo otra y otra. + info | relacionados | Candido Querol