Octavio Hernández

Tuna Happiness, Verkami ,2017

Por desgracia, o por suerte (nunca se sabe) las cosas funcionan así, me acerco a una sala pequeña a escuchar a unos músicos que no atraen demasiadas personas, después del concierto muestro mi admiración por su trabajo y el guitarrista Octavio Hernández me comenta que acaba de editar un disco (gracias al dinero de 60 personas) y le gustaría que lo escuchase. Después de una semana me atrevo a decir que la música que contiene este Tuna Happiness es de lo mejorcito que he escuchado en los últimos meses, siete composiciones de Hernández y una versión de Milton Nascimento. Una hora de músicas diversas que hay que escuchar detenidamente para entender este universo tan particular del músico canario. Hernández además de un buen guitarrista (como ya pude comprobar en el bolo) me parece un compositor inquieto con mucho que explicar. Aunque el disco esté a su nombre rápidamente te das cuenta que es un trabajo de quinteto, los cinco músicos juegan juntos y en cada tema hay ocasión de escuchar las individualidades con sus diferentes características. A los saxos su paisano Kike Perdomo, en la trompeta el noruego Audun Waage, al contrabajo el italiano Giampaolo Laurentaci y en la batería otro músico canario Juan Luís Castaño. Empiezan con GrisGris, unas voces que recuerdan a África (según me comentó Hernández, se trata de una mujer pidiendo limosna en Marrakech) el músico canario toca el iqrkashen o crótalos  (unas percusiones metálicas) me recuerdan a los Nass Marrakech, una curiosa mezcla de jazz con música del norte de África,  (no olvidemos la situación de Canarias) la guitarra y el saxo lanzados en una carrera vertiginosa desafiando el tempo. Snaj! los vientos y el contrabajo de Laurentaci presentan el tema, redoble de Castaño para dar paso a la narración de Hernández, este hombre toca muchas notas pero ninguna sobra, hay que seguir el ritmo que impone Castaño y ni la guitarra ni el contrabajo se van a quedar atrás. Perdomo entra y sale como solista pero sabe que el tema sigue siendo del contrabajo de Laurentaci. Next stop, inicia de nuevo el italiano, pero ahora atrapan mi atención los vientos, trompeta y saxo sonando a la par pero no juntos, cada uno hijo de su padre y de su madre, a Perdomo ya le conocía, con un montón de álbumes a su nombre aunque actualmente no está en la escena de Barcelona como los otros músicos, estudió en ESMUC al igual que Hernández. Y llega Nu, la primera vez que escuché esta canción me quedé enganchado enseguida, de esas baladas que te obligan a dejar cualquier cosa que estés haciendo y centrarte en lo que toca. Las escobillas de Castaño, la guitarra discreta que te habla directamente al corazón y ese saxo de Perdomo (no hay como un saxo para las baladas) Stuck in the Groove,  pues eso, groove del bueno sobre el que cabalgar,  como si se tratase de una pequeña big band hay una entrada unificada y después los diferentes solistas tendrán su espacio, primero Hernández, vuelve a disparar sonidos perfectamente encadenados, con esa chulería del groove. Después la trompeta de Waage, no conocía este músico pero me alegro que resida en Barcelona, tiene un toque que atrapa. Ponte de Areia, lo primero que hice fue ir a comprobar que Minas, 1975 de Milton Nascimento & Wayne Shorter seguía estando en la misma estantería de siempre  ¿cuántos años hacía que no lo escuchaba? La voz de Mel Semé le sienta perfecta, el soprano de Perdomo ¡ni te cuento! el contrabajo de Laurentaci, en fin como si no hubiesen pasado los años, los que conocéis el tema sabéis que hay un puente muy interesante, y es aquí donde, a pesar de la fuerza del soprano, la guitarra de Hernández, que no es la protagonista, va consiguiendo un espacio muy interesante, a escuchar con atención. Koito en Kioto, título divertido para recibir el tema más latino, con un estribillo alegre, un gran trabajo de la sección rítmica que sirve para espaciar los solos, o para acompañar al líder en ese caudal de notas que vuelve a lanzar desde su guitarra, muy guapo el dúo Hernández y Castaño. Para cerrar un giro de 180 grados, EPTBH, la voz en francés de Babacar Gaye sobre sonidos que  vuelven a hablar de groove, aparecen teclados y percusiones diferentes, para que me entiendas en este tema el sonido estaría más cercano al concepto musical de Erik Truffaz o de los primeros discos de Steps Ahead (en mi humilde opinión) + info  | relacionados