Nueva gira de Jordi Savall

JordiSavall Guerrai-Pau
Jordi Savall

Presentación de la nueva gira

Integrada entre los actos conmemorativos del Tricentenari, se presentó el pasado 19 de mayo en el Institut d’Estudis Catalans de Barcelona la última gira de Jordi Savall al frente de La Capella Reial de Catalunya y Le Concert des Nations, la cual arrancará el próximo día 24 en el Gran Teatre del Liceu y seguirá por diversas ciudades europeas hasta el mes de noviembre.

 

Pensado en dos partes de 45 minutos cada una, Guerra & Pau: Un segle de batalles i de celebracions de la pau reúne una extensa muestra de músicas que dan cuenta del largo período de conflictos bélicos y de armisticios que va desde 1640 hasta 1748 y que, de rebote, afectaron de forma crítica las relaciones entre Castilla y Catalunya –unos hechos que, huelga decirlo, todavía escuecen a ambos lados de los Monegros–. Como efecto colateral del Tratado de Utrecht (1713) que ponía fin a la Guerra de Sucesión española, la entrada de las tropas borbónicas en Barcelona cercenó la libertad institucional y la identidad cultural del pueblo catalán tras la imposición del Decreto de Nueva Planta de Felipe V (1716). Entremedias se habían vivido momentos muy tensos como el Corpus de Sang y la Guerra dels Segadors (1640), la caída de la efímera República Catalana instaurada por Pau Claris y el forzado reconocimiento de Felipe IV como único soberano (1653), la dolorosa cesión francesa de los condados del Rosselló y la Cerdanya (1659), el inicio de la Guerra de Sucesión Española (1701) y la supresión posterior de las universidades catalanas (1717). Tan desolador panorama respondía a los intereses de otras potencias enemistadas que se repartían la supremacía europea, sobre todo entre el sacro imperio romanogermánico, Francia, Inglaterra y los Países Bajos, siendo España un simple comodín para reforzar alianzas de usar y tirar.

La historia futura no ha variado mucho el guión, y ni siquiera se ha evitado que el juego de naipes entre países se salde con sangre, como era costumbre antaño: no hay más que ver lo que está ocurriendo en la actualidad en el lado oriental de Europa. Asimismo, ha quedado claro que la idea de una unión europea se ha legitimado siempre a base de pistoletazos y mandobles, y que si ha habido alguna vez la utópica voluntad de resolver diferencias entre naciones no fue por mor de la paz, sino por una cultura anclada en la supremacía, en la conquista, la traición y el revanchismo.

Jordi SavallÉste es el hilo conductor que teje el programa del concierto Guerra & Pau que se estrenará el próximo 24 de mayo en el Liceu barcelonés y que se editará próximamente en disco-libro –de hecho, ya se está empezando a grabar en Cardona (por cierto, último reducto de la resistencia contra Felipe V), con la previsión de traducirlo a seis lenguas y distribuirlo por 45 países–. Durante el concierto, un narrador irá introduciendo cada escena acompañándose de subtítulos en diferentes idiomas, repartiéndose el repertorio en dos bloques: uno dedicado a la Guerra dels Segadors (1640) y el otro alrededor de la capitulación de Barcelona en manos de los Borbones (1714). Se combinarán músicas cultas, populares y tradicionales, piezas de contexto cortesano y religioso, otras de autoría anónima o atribuida, y algunas músicas que no quedaron escritas y se transmitieron oralmente a lo largo del tiempo, como ocurrió con el célebre Cant dels Aucells, rescatada para la ocasión en su versión más primitiva. Al respecto, y como bien señaló el maestro Savall, no es casualidad que ésta se haya interpretado recurrentemente como canto patriótico por acercarse mucho más al sentimiento del pueblo que cualquier himno impuesto a la fuerza. No debe sorprendernos por tanto descubrir los nombres de Lully, Haendel, Charpentier y Biber en el programa del concierto, junto a obras menos conocidas arregladas por el propio Savall.

Ahora bien, ¿se puede sensibilizar por medio de la música un sentimiento arraigado en la historia? El maestro Savall , envuelto en un elegante pañuelo que caía sobre sus hombros como estola de sacerdote, respondió con un pausado tono de voz que inspiraba una inefable paz y tranquilidad: sí, la música es la verdadera historia viviente de la humanidad porque nos permite transmitir a través del tiempo y de las culturas el sentir de un instante; la música del pasado nos sugiere entender a nuestros ancestros, hasta intuir un hilo común que nos hermana. Savall, que es un hombre sabio, concibe en la experiencia estética de la música una transmutación espiritual que el filósofo Henri Bergson aplaudiría y que el abajo firmante comparte.

Pero esta explicación choca un poco con el objetivo de proyectar a Catalunya al mundo cuando uno recuerda los años de ostracismo con que Savall tuvo que lidiar en Francia sacando sus discos en sellos ajenos. Fueron tiempos de incierta gloria en su propia tierra, y no sería hasta alcanzar el éxito universal con su banda sonora para Tous les matins du monde (Auvidis, 1991) que se le rindió el tributo que tanto se merecía. Es bien cierto que Catalunya tiene un gran potencial cultural y artístico, pero también lo es que las instituciones han hecho por venderlo puertas afuera sin el sello del mercantilismo politizado. Por eso es sintomático que, echando un vistazo a los puertos donde amarre Guerra & Pau, no se incluya ninguna otra parada y fonda en la península ibérica al margen de la gala inaugural en el citado Liceu. Muy diligentemente, Savall adujo motivos presupuestarios para justificar que tan sólo unos pocos festivales como el de Edimburgo podrían costear un concierto de más de treinta músicos en el escenario –entre los cuales repiten fieles colaboradores como Pascal Bertin, David Sagastume, LLuís Vilamajó, Daniele Carnovich, Marc Hantaï, Guy Ferber, Béatrice Delpierre, Pedro Estevan, Manfredo Kraemer, Xavier Puertas, Luca Guglielmi y Manuel Forcano, entre otros–.

Por descontado, no sería propio de Savall azuzar los resquemores entre países y naciones, como se constata por el equilibrado patrón de selección con que se ha escogido el repertorio y la multiculturalidad que engloban en su conjunto las formaciones coral y orquestal que dirigirá. Por un lado, Catalunya no fue el único rincón de Europa que sufrió las consecuencias de las gestiones internacionales de esa época, y era adecuado recordar otros hechos históricos acaecidos en todo el continente durante ese período de tiempo. Por otra parte, no se olvida Savall del recuerdo a otras culturas minoritarias que también fueron el centro de la diana durante esos años. Por tal razón, el programa de Guerra & Pau también incluye cantos sefardíes, música otomana y hasta una oda rusa a la Virgen María firmada por Vasily Titov. Savall sabe que la música no entiende de fronteras, un principio por el que B-Ritmos apostó desde siempre. +info | Relacionados | Iván Sánchez-Moreno