Mulatu Astatke / Entrevista

mulatu-astatke.jpg El vibrafonista y director musical Mulatu Astatke es parte de la historia viva de la música etíope. Aplicado alumno de las mejores escuelas de música inglesas y norteamericanas, ha tenido el lujo de colaborar con el cineasta Jim Jarmusch en la banda sonora de la película Broken flowers.

Avido de explorar territorios inéditos, interacciona con la banda británica The Heliocentrics, en lo que es el tercer volumen de la serie Inspiration Information del sello Strut Records. Les dejamos a todos ustedes con uno de los mejores embajadores del Ethio-Jazz

 

¿Porqué eligió la música en vez de decantarse por la ingeniería aeronaútica, como hubieran preferido sus padres? 

Descubri mi talento para la música bastante tarde, mientras estaba en el Lindisfarne College en el norte de Gales. Durante mi tiempo allí me di cuenta de que quería dedicarme a la música más seriamente y con seguridad en el Trinity College de Londres. Un gran músico de jazz británico que era mi vecino de arriba y se llamaba Frank Holder me enseñó a tocar las congas. Es un gran tipo y  un gran profesor.  

Hay algunos periodistas que aseguran que usted creó el Ethio-Jazz ¿Se considera usted mismo el creador de ese género? ¿Qué es para usted el Ethio-Jazz? 

Si, el Ethio-Jazz es lo mío. No había ninguna huella precedente. Empecé a acumular ideas cuando tocaba en la escena jazz londinense en los años 1960 mezclando elementos de la música tradicional etíope con el jazz. Me llevó mucho tiempo encontrar un equilibrio entre los modos etíopes y las estructuras occidentales de doce tonos, así que un sonido no dominaba al otro…los colores de los modos etíopes juegan una parte crucial.  

De una enseñanza músical clásica usted pasó al jazz ¿Qué tipo de motivaciones le llevaron a saltar a esta música? 

Obviamente hay un enlace muy fuerte entre el jazz y la música africana, yo lo identificaba con muchos aspectos de la música y toda la atmósfera que había tras ello. Así que tomé la determinación de seguir el jazz y eventualmente crear mi propia música desde este género.  

Usted también es luthier y fabrica una nueva versión del krar, o lira etíope de cinco cuerdas. ¿Qué podría contarnos de esta faceta suya? 

Veo esto como un importante paso para mantener vivas las tradiciones etíopes y para elevar mucho más las utilidades de nuestros bellos instrumentos tradicionales. Los músicos etíopes jóvenes generalmente eligen la guitarra eléctrica occidental como primer instrumento. Así que he trabajado con alguna gente increíble en el MIT en Boston para diseñar un krar adaptado para poder tocar la escala de doce tonos. Creo que muchos músicos del mundo podrían recoger las texturas y sus sonidos únicos una vez que esté acabado.   

A principios de los años 1970 estuvo tocando junto al gran Duke Ellington ¿Sintió algún tipo de responsabilidad o miedo al compartir escenario con semejante monstruo artístico? Explíquenos como fue este encuentro. 

Siempre le había admirado y había estudiado su música en el colegio junto a la de los grandes del jazz. Era una persona de fácil trato y una gran compañía, un auténtico caballero. Fui asignado para cuidar y ocuparme de él durante su viaje a Etiopía. Sintió gran interés por nuestros instrumentos tradicionales. Su orquesta, un grupo de músicos etíopes y yo mismo tuvimos la oportunidad de tocar juntos informalmente durante el viaje. Su banda tocaba un arreglo especial que yo había escrito para una de mis canciones de los años 1960 llamada Dewel durante un concierto en el Hotel Addis Hilton. Este gesto siempre quedará como uno de mis grandes momentos en mi vida dentro de la música.  

¿Porqué escogió un instrumento como el vibráfono y no se decantó por otro? ¿Qué hay acerca de sus vibrafonistas favoritos? 

En mi más temprana etapa musical decidí que me decantaría por los estilos musicales africanos e instrumentos de mucho peso en mi trabajo. Yo estaba muy atraído por el bello sonido del balafong (el xílofono africano de madera con base de calabazas). Así que fue un paso natural saltar al vibráfono. Entonces aprendía a tocar las congas durante mi estancia en Londres. Estoy pensando en utilizar el balafong y los tambores djembéu para mi trabajo futuro. Mi vibrafonista favorito sería sin duda Milt Jackson (The Modern Jazz Quartet).  

¿Era difícil ser músico en un régimen comunista como el de Etiopía durante los años 1970? ¿Tuvo algún tipo de problema con la censura? 

Nunca tuve problemas personalmente. Creo que las medidas de la censura afectaban principalmente a cantantes y letristas pero mi música era mayormente instrumental y no estuvo limitada de ninguna manera.  

La música de Mulatu Astatke se puede saborear en el volumen 4 de Ethiopiques  de la serie Ethiopiques. ¿Ha llegado a conocer personalmente a Francis Falceto, el instigador de estas grandes antologías?  

Si, tuvimos la oportunidad de conocernos. Le ví en la gira británica de Ethiopiques el  año pasado y además el vino a verme a Addis Abeba hace algunos meses.  

¿Qué hay de su bar, el African Jazz Village? ¿Porqué decidió cerrarlo? ¿Piensa volver pronto al negocio de la hostelería y la música? 

African Jazz Village ha sido una gran aventura. Lo abrí sobre todo para que mi hijo estuviera al cargo y tuvieramos un lugar de reunión, un bar, una galería y algún sitio donde dar cursos acerca de los rudimentos de la música jazz. Lo cerré recientemente a causa de problemas con los propietarios y además he estado viajando mucho el último año. Estamos buscando otro sitio donde montarlo. Se convertiría otra vez en un punto de encuentro.  

El tiempo cambia y la música cambia también ¿Qué cosas echa de menos de los viejos tiempos cuando empezaba a tocar? ¿Qué es lo que le gusta de la actual escena musical etíope? 

Hablando personalmente trabajé muy duro para desarrollarme musicalmente en los años 1960 y 1970. Actualmente disfrutó más para mi mismo. Gracias a Ethiopiques y la película Broken Flowers de Jim Jarmusch, y ahora el apoyo del DJ Karen P, los chicos de Strutt, The Heliocentrics y otros, estoy expandiendo mi música y ahora puedo encontrar distintos caminos para desarrollar el Ethio-Jazz. La música nunca termina – yo estoy continuamente explorándola. Disfruto cada día de mi vida como músico.  

¿Cómo conoció a The Heliocentrics? ¿Tuvo algún problema para adaptar su música a su background? 

Nos conocimos a través de Karen P que nos reunió para un concierto en el Cargo londinense en abril del año pasado. Solo tuvimos unos ensayos cortos pero ellos comprendieron  el feeling que había en mi música y tocamos mi material original de los años 1960 y 1970 también. El disco fue muy agradable de hacer – había diferencias en algunas cosas, pero ellos eran grandes músicos y yo amaba su espíritu y su deseo de intentar nuevas cosas con el Ethio-Jazz.  

¿Cuánto porcentaje de sus composiciones hay en el disco? 

Lo hicimos mitad de las composiciones mías y la otra mitad de The Heliocentrics. Fue unir un gran esfuerzo. Ciertas canciones fueron construídas de mis composiciones originales, y con otras, yo mismo y Joel Yennior (Either/Orchestra) ayudó en diferentes aspectos relativos a los arreglos y escribió las partes de los instrumentos de vientos, e introdujo los instrumentos tradicionales.  

¿Podría contarnos alguna anécdota divertida referente a la grabación del disco? 

Recuerdo que durante la grabación las partes de vibráfono no sonaban los suficientemente altas a veces – tengo una manera suave y fluida de tocar y los grooves de The Heliocentrics son muy fuertes. Así que ellos me preguntaron si podía cambiar a unas mazas más duras para hacer el sonido más contundente. Yo siempre discutía con Jake sobre eso. Y le decía: “No estoy tocando un xilófono para niños”.

¿Qué significan Masenqo y Chik Chikka, los títulos de algunas de sus canciones del disco? 

Masenqo es un tributo a la música tradicional de Etiopía, el masenqo es un violín de una sola cuerda. Es un instrumento histórico que nos fue dado por nuestros antepasados. Chik Chikka es un tipo de ritmo etíope, nosotros lo tocamos con un tiempo rápido y también lento.  

¿En que consiste el baile Esketa? 

Esketa significa “baile de los hombros” y es increíble de contemplar. Al moverse con esta danza es como si la cabeza y los hombros trabajaran completamente separados del resto del cuerpo. Es una parte significativa de las antiguas danzas tribales de Etiopía.  

¿Quién es la viuda negra de Addis, a quién menciona en una de sus canciones ? 

Quinton de Strut Records me sugirió este título. Creo que viene por el sentimiento que respira la música, que es bastante  punzante.  

¿ Qué sintió al ver la película de Broken flowers, de Jim Jarmusch, a la que puso música suya? 

Jim es una persona muy creativa y original. Sin embargo cuando el construye la película y le pone música siempre aprendes algo de la manera en que lo hace. La forma en la que usa la música es diferente a como yo la imaginaría. La película tiene un estilo particular y yo admiro lo que hace inmensamente. 

¿Ha recibido algún otro encargo para trabajar en al alguna banda sonora más? 

Hice una banda sonora para una película de los años 1970 en Etiopía que nunca llegó a materializarse, pero de la que me sentí bastante feliz. He escrito material sobre Abuna Petros, un obispo mártir que fue asesinado por sus propios creyentes. Y en los años 1970 también arreglé la música de una serie de televisión que se llamaba People to people y que viajaba a lo largo del mundo con 60 actores. 

Por si fuera poco ha estado trabajando en The Yared Opera ¿no es así? 

Si está basada en antiguas composiones de San Yared, que vivió hace 1500 años, y tiene como fondo los antiguos cánticos de la Iglesia Copta etíope. La he estado creando durante mi tiempo en Harvard y todavía sigo en ello. Me gustaría que la presentación fuese en la Cueva de Lalibela, una famosa iglesia copta de Etiopía que está construida entre las rocas.   

¿Cuáles son sus músicos etíopes favoritos de todos los tiempos? 

Tilahun Gessesse es uno de mis vocalistas favoritos – yo trabajé con él en algunos discos en los años 1970. Tristemente murió hace poco. Y también me gusta Bibisha, es un nuevo guitarrista de Addis que toca Ethio-Jazz. He trabajado con él en el African Jazz Village y es un músico con mucho talento.  

¿Conoce a la banda holandesa The Ex, que grabó un disco con el saxofonista Getatchew Mekuria? ¿Cuál es su opinión de la fusión de músicas tan diferentes como el rock y el ethio-jazz? 

No tengo el  disco pero he escuchado algunas partes del mismo. La fusión es un territorio difícil. Cuando estás interactuando con culturas completamente distintas el equilibrio es esencial en la música. El rock y la música tradicional etíope pueden funcionar ¿Porqué no? Pero para mi el color de los modos etíopes necesita ser una clave del sonido para que tenga buen éxito.  

¿Ha estado alguna vez en España? 

Si, he estado dos veces hace muchos años. Vine a Madrid con una banda española llamada Aloha Aloha, y a Madrid y a Barcelona con un grupo cultural musical de Etiopía. Me encanta. Ambas ciudades resultan bellos lugares y el público fue increíble en ambos sitios.  // Miguel Angel Sánchez Gárate