Muchachito Bombo Infierno, Sant Jordi Club

muchachito.jpg Muchachito Bombo Infierno
Sant Jordi Club, Barcelona

27 de diciembre de 2008.

En estas fechas siempre hay un día esperado en el que conseguimos escaparnos de ambientes cargados de comilonas, licores, velitas y estampadísimas servilletas de papel.

Ese día en que uno precisa más aire que el del comedor; coge del hombro a sus familiares más canallas y sale al exterior para echarse la copa y el baile liberador, unido al resto de compadres con sus respectivos familiares afines. El conjunto resultante suele ser divertido a la par que ansioso. Este año estaba cantado. La gran familia adoptiva, postiza, bailonga, viajera, jamonera…nos uníamos en el Sant Jordi Club. ¿Cuántos de nosotros haríamos la referencia mítica: “Si hombre, pasada la recta del estadi…”? Llegada temprana, a las 8:30, y hasta los seguratas parecen estar llenos de cachonda dicha. El enorme Sant Jordi Club ha sido fraccionado en su primer tercio como zona de bar, y a través de unas cortinillas custodiadas e infranqueables puede verse en la lejanía, a mis amados 2 Mini Dj´s pinchando rumba en medio del escenario para un tumultuoso público que va acumulándose en recepción, a eso de unos cien metros. Raro raro. Pero la gran familia, que ya venía con ganas, empieza a menearse, y “Ya verás cuando abran los toriles. Cuidao que embestimos”. Cuando eso sucede hasta se ve alguna que otra carrera. Los 2 Mini ya tienen al respetable en frente pidiendo más volumen. Los besos y abrazos son una constante entre un público de lo más variopinto, al que une una sonrisa que no desaparecerá en toda la velada. Despedida calurosa a los “pinchaores” y vamos que nos vamos. Hasta la vista. Fin de gira de Visto lo Visto (El orfanato Eléctrico, distribuido por K-Industria, 2007), segundo trabajo de Muchachito Bombo Infierno. Y resulta que me llegan informes de que la banda está un poco triste en camerinos por este “Se acabó”. No me extraña viendo lo bien que se lo pasan sobre las tablas. Y ahí están, Tito Carlos, Héctor, Jairo, el Lere, la Gigoleto tras ellos y Santos de Veracruz dándole a las telas. A disfrutar, que a eso hemos venido todos. Primeros acordes y queremos que ardan las calorías acumuladas desde el 24. Han adelantado el sorteo del niño y nos ha tocado el gordo. El bombo venga a sacar números: el swing gitano de Django Reinhardt, el señorío rumbero de radio y extrarradio, el Rock´n´Roll de las big bands en blanco y negro, la pasión de Bambino, el bayou de Clifton Chenier, The J.B´s Band, George Thorgood…El barrio se ha infiltrado en el Sant Jordi Club y como en el salón de casa. Sonrisa en ristre, todos cantando y bailando. Tres horas de merecida juerga, incluido el sorteo de las dos telas de Santos. Y no tengo nada en contra de los niños de San Ildefonso, pero los responsables de loterías y apuestas del estado podrían replantearse el sorteo del 2009. Seguro que ganamos todos. En fin, un fabuloso reencuentro. //  Juanjo Peña.