Muchachito Bombo Infierno (Fiestas Patronales de Majadahonda)

Muchachito Bombo Infierno
Fiestas Patronales de Majadahonda, Madrid
18 de septiembre de 2008

Un buen amigo mío dice que en la vida: “nada es por suerte”. No se si será cierto o no, pero el caso es que la providencia hizo que se juntasen, la visita a España de dicho amigo, junto a la actuación de Muchachito Bombo Infierno en el pueblo que me ha acogido durante muchos años. Así que dicha ocasión merecía que asistiéramos al concierto de la banda liderada por Jairo Perera con un gran espíritu fiestero que se vio reflejado desde el instante que pisamos el recinto ferial.

A pesar de ser el tercer concierto de la banda en la Comunidad de Madrid en menos de siete días, el aforo registró una entrada bastante digna.

La actuación que ofreció Muchachito Bombo Infierno vino a demostrar que el grupo se encuentra en un estado de forma perfecto. Desde que iniciarán su andadura allá por 2004, la formación ha ido progresando y compactándose a base de concierto tras concierto, hasta llegar al momento actual en el que son un auténtico huracán de rumboxing.

 Hay una teoría que dice que el primer bombo que escucha un bebé es el latido del corazón de su madre. De ser cierta esta teoría, el corazón de la madre de Muchachito debía ir a 150 beats porque el ritmo que imprime  a su guitarra y al resto de la banda se termina contagiando desde el primer acorde al público que va a verle. Es el ritmo personalizado. Quizá no sea un gran virtuoso de la guitarra a nivel técnico, pero a nivel rítmico y de sentimiento es difícil encontrar a músicos que le pongan esa energía y ese feeling. Si a eso le sumas una experiencia sobre el escenario que le hace ganarse el respeto y el silencio de los asistentes, una sección de vientos “la Gigoleto Brass”” destacadísima en su ejecución y en arreglos, un estilo inconfundible tocando el teclado de el Tito Carlos, más una puesta en escena original y novedosa con la batería dividida y las pinturas de Santos de Veracruz, hacen que la conjunción que sale no pueda fallar y los conciertos de Muchachito no dejen indiferente, tal como ocurrió.

El hecho de encontrarnos en las fiestas patronales de un pueblo, hace que el vaivén de caras conocidas y los saludos de rigor se fueran produciendo sin descanso, provocando y ensalzando aún más el ambiente festivo del evento. Y hasta los menos conocedores del artista afincado en Cataluña, acabaron saltando y bailando las canciones de Muchachito.

Si el infierno tiene de fondo el bombo de Muchachito, vámonos entonces todos para allá… // Bruno Freire León