Monoswezi

Monoswezi Yanga ok
Monoswezi
”Monoswezi Yanga”, World Music Network | Karonte, 2015

Monoswezi es un quintero de músicos de Mozambique (MO), Noruega (NO),Suecia (SWE) y, liderado por la zimbabwense (ZI) Hope Masike, Tras su luminoso debut con The Village, nos presentan ahora Monoswezi Yanga, su excelente continuación, donde Hope nos vuelve a seducir con su delicada voz y el sonido de su mbira. Pero hay que nombrar a toda la banda, porque todos intervienen en las canciones y en sus arreglos. Ellos son Calu Tsemane también a las voces, percusión y guitarra, Hallvard Godal al saxofón y clarinete, Putte Johander al bajo y Eric Nylander a la batería, percusiones, armónica y harmoniun. Juntos tejen canciones basadas en la tradición africana, pero teñidas de ambientación jazzy. De hecho este disco se grabó en el estudio casero de Putte en las Islas Koster en Suecia. Unas islas remotas y sin coches que sin duda han marcado el sonido relajado de este disco, aunque, repetimos, son la mbira y la voz de Hope las que más identifican el estilo de este quinteto. Y queremos recordar también que esa pequeña caja con lengüetas, también llamado piano de pulgar, está considerado como el instrumento nacional de Zimbabwe y que el pueblo shona lo lleva tocando desde hace mil años. De alguna manera Hope sigue los pasos de la reconocida Stella Chiweshe, siendo una de las pocas mujeres que lo toca y vocalmente nos recuerda a nuestra querida y admirada Dobet Gnahoré.
En este trabajo podemos encontrar diez canciones suaves y delicadas que partiendo de la tradición, toman nuevos e imaginativos caminos. Hallvard comenta que en el proceso de composición, cuando Hope les proponía alguna melodía popular, preferían no conocer la canción original, porque así las podían moldear a su manera con total libertad.
Si bien el disco se abre con Intro, un tema que como su nombre indica hace de introducción y nos sumerge poco a poco a través del sonido fascinante de la mbira en ese universo particular de Monoswezi, el circulo se cierra con Nhetembo, donde se recoge parte de la misma melodía de la mbira, sonando especialmente telúrica, acompañada de la sugerente voz de Hope y los saxos de Hallvard. Entre medio otros ocho temas para dejarse seducir.
Por ejemplo en Naku Xuva es Calu quien canta de manera conmovedora una oda a los seres perdidos. En Wadadisa, una canción que celebra el matrimonio, la conjunción de voces, mbira, percusiones y saxos es ensoñadora. En Povo m’povo, que en su letra anima a luchar por lo que te pertenece, también te alienta a dejarse llevar por su cadencia. O esa pequeña obra maestra que es Matatya, un alegato a favor de la mujer y su poder de decisión.
Lo dicho, un disco para dejarse llevar con todos los sentidos. +Info | Relacionados | Miguel Amorós.