Mojarra Eléctrica

mojarra-electrica.jpg Mojarra Eléctrica
"Raza"
MTM Ltda / Nuevos Medios, 2006

Si Manu Chao se instalase en Bogotá no escaparía al influjo y las ínfulas de estos agitadores callejeros. Una contagiosa macro-orquesta de trece músicos con regusto a cumbia y verbena. Formados en torno al compositor y clarinetista Jacobo Vélez, los colombianos Mojarra Eléctrica invocan al maridaje de ritmos distantes en latitud, pero cercanos en el latido. Raza es una invitación a rejuntar en una olla las arvejas del bullerengue, la cebolla del currulao, o la zanahoria de la chirimia – ritmos de inspiración local – con las yuca del soukouss congoleño, el coco del reggae jamaicano o el ají de la timba cubana. Es decir, aliñar un sancocho rico en ingredientes y calorías sin ningún tipo de discriminación sónica. Por eso no extraña que el groove funk y latino de Calle 19, que habla de una de las vías urbanas más conflictivas de Bogotá, esté considerada por la revista Rolling Stone como una de cien mejores canciones de todos los tiempos. Ahí es nada. Historias del imaginario popular como la de don Camilo, el hombre que se hace el perdido en el monte y por el que sacrifican un gallo para festejar su encuentro (La pataleta), o la de la impotencia que sufre un cazador ante un guati felizmente escondido en su cueva (El cazador y el armadillo), conforman el grueso de este festín en el que los metales, congas, bombos y maracas activan el movimiento instantáneo en caderas y pies. Mojarra Eléctrica son los Fania All Stars colombianos por bagaje y méritos musicales. De ahí que la revista Avianza ungiese a Raza con el galardón de mejor disco colombiano de la historia. Y es que, como dicen en Cuba, van sobraos de "azúcar". // Miguel Angel Sánchez Gárate