Mísia

Misia
El poema es mi principal instrumento de trabajo, y los poetas, mis grandes cómplices

Al ver aparecer a Mísia en el renovado escenario de El Molino, con la emoción reflejada en su cara, entendimos muchas cosas de las que nos había dicho el día antes cuando estuvimos conversando con ella. La relación de Mísia con la ciudad de Barcelona, y especialmente con el Paralelo, es profunda, como se desprendía cuando la cantante se mostraba exultante comentando lugares y situaciones que había vivido allí, donde estábamos. Y así nos explicaba el porqué de la presentación de su último disco, Delikatessen Café Concerto, en ese lugar.

Delikatessen Café Concerto – El Molino
Lo voy a presentar en El Molino, siendo yo el único caso de tres generaciones que hemos actuado aquí. Es un lugar mítico, como el propio Paralelo, para mí… Yo he vivido en tres casas en el Paralelo, y es como si fuera mi casa en Barcelona.” Y con la misma pasión, nos explica su relación con El Molino: “El Molino tiene mucha historia. Fui presentada artísticamente con Johnson; hice dos años de lo que ahora se llama burlesque. En aquella época no tenía ese aura, se llamaba simplemente destape [risas] Era la época post franquista. Recuerdo que en una de las dos o tres veces que canté en el Palau, dije: ¡Qué placer, del Molino al Palau!, y hubo así como un murmullo en la sala. Algunas personas deben haberse quedado, ¡guau!, esta fadista intelectual, al final es molinera, ¿no? Pues sí: ¡Molinera una vez, molinera para siempre! Y creo que Delikatessen Café Concerto se adapta mucho a El Molino

Oporto – Barcelona
Yo nací en Porto; viví en Porto casi hasta los veinte años; después viví unos años en Barcelona, porque fui educada en Porto por mi abuela que era catalana, por mi yaya; y mi yaya, después de unos años quiso volver a su tierra, y claro, como ella se vino a Barcelona, yo vine detrás de ella. Y esperando la convalidación de estudios de antropología, que es lo que yo quería estudiar, y aún quiero, me encontré en El Molino, que también es una manera de investigar [risas]. Fue muy interesante.”

Johnson
“Compartía camerino con Johnson, le ayudaba a ponerse sus pestañas de papel, las dos del mismo ojo, porque era su hermana quien se las cortaba y él venía todas las noches con las dos hacia la derecha o hacia la izquierda… Pero era maravilloso, era un fauno surrealista… El antiguo Molino ha sido en cierta forma mi escuela para luego cantar en sitios más clásicos como la Filarmónica de Berlín, o El Chatêlet, y no tener miedo; tener responsabilidad y no tener miedo. En El Molino me quité el miedo.

Madrid – Lisboa
Después se fue a Madrid donde tuvo una curiosa experiencia en la televisión: “Hice un programa por las mañanas, con Jesús Hermida, donde cantaba cinco temas diferentes todos los días. Después de los ciento cincuenta, más o menos, que yo me sabía, me tenía que aprender todos los días cinco canciones para el día siguiente, y ahí entendí que hacer de todo era como no hacer nada. Y ese programa tuvo el lado bueno, aparte de otros, claro, de llevarme a tomar la decisión de volver a Lisboa, a Portugal, no a Porto, y tener un repertorio propio, contactar con los poetas, los músicos y todo eso

Lisboa – Fados
En Lisboa, es cuando Mísia empezó realmente a cantar fados, aunque de una forma absolutamente personal: “Es lo que yo pensaba que era el fado y lo sigo pensando. En Portugal hay una frase: cada fadista, su fado. Y es un poco verdad. El mío es muy personal y en aquella época bastante subversivo, sin yo pretenderlo. Pero, ¡fue subversivo! Por muchas cosas: por las opciones estéticas, éticas, poéticas, musicales, de imagen, de discurso… Todo eso en un país conservador. Fue un momento de alguna polémica, de algún choc que bueno, hoy en día están, ¡casi!, ultrapasadas.”

Amalia Rodrigues
Y ocurría con Amália Rodrigues viva, porque casi todas la nuevas generaciones de cantantes de fado han surgido tras la muerte de aquella: “Las llaman, las hijas de Amália Rodrigues. Si Amália estuviera viva no podrían, creo, cantar tantos temas de ella todo el tiempo; porque eso surge por voluntad quizás de revivir un repertorio de alguien que ya no está y que es una referencia para todos nosotros. Yo estoy entre Amália y la nueva generación; en cierta manera en ninguna parte, o sea, como en un limbo. Estaba en esa época conmigo también Paulo Bragança, que fue muy importante y también muy subversivo, también con un camino muy propio, con una personalidad artística muy fuerte. No éramos solo voces; teníamos un universo propio y una visión de lo que queríamos hacer.”

Precursora
Aunque ella diga que no lo hizo conscientemente, Mísia ha sido, por su forma de entenderlo, la precursora de todo este movimiento que se ha llamado el nuevo fado: “Lo dicen los libros. No lo hice con esa intención, porque yo siempre he hecho las cosas pensándolas de forma personal y solitaria, en el fondo. Hay un libro de Manuel Halpern, O futuro da saudade, y dice que la primera experiencia en lo que se vino a llamar el nuevo fado, fue mi primer disco. Él lo dice, las personas que cantan no lo dicen.” Una certeza, porque muchos pasan de Amália al nuevo fado olvidando el papel importantísimo de Mísia, con una excepción: “Katia Guerrero sí lo dice. Yo siempre nombro a Amália, ¡siempre!, y cuando canto nunca me olvido de decir si es un poema de Amália. También hay muchas personas que los cantan y no lo dicen.”

Segundo disco
Curiosamente, el triunfo de Mísia como fadista le llegó desde fuera de Portugal, con su segundo disco, Fado (1993):Fue porque tuvo difusión en el extranjero y fue el momento del boom de la world music, y porque fue un disco que lo produje yo, como este último, y por lo tanto fue un disco que tuve toda la libertad para hacerlo como quería. Empezó primero en Japón, después en España. Con ese disco hago el primer Womad, en Adelaide; hago el Midem…

Erato
Y este disco, Fado, le permite, entre otras cosas, grabar su siguiente trabajo, Garras dos Sentidos (1998), en unas condiciones óptimas: “Es el primer disco que tuvo un equipo de profesionales trabajando bien el producto, que eso era para ellos. Es una editora que se llama Erato, dedicada a la música barroca francesa, que decidió abrir un label que llamó Detour, Desvío, en el que estábamos entre otros Hector Sazou, Hanna Schygulla y yo. Fue la primera vez que trabajaron lo que yo hacía de una manera profesional y bien hecha. Con ellos hice tres disco muy bien trabajados.”

Sonido Misia – Maria João Pires
Y es en ellos donde Mísia introduce el acordeón y el piano: “Ahí se crea lo que en Portugal se llama el Sonido Mísia: tres guitarras, acordeón, piano y violín. Violín y acordeón que yo escuché en las calles de Porto, por músicos de la calle, tocando fado, cuando era pequeña, y no tenía edad para ir a las casas de fado. Se toca fado con piano desde el siglo XIX. Y ha quedado como mi sonoridad, que se repite en varios discos.” Una aventura con el piano que la llevó a grabar, en su segundo disco con ellos, Paixões diagonais(1999), un tema junto a Maria João Pires: “Sí, un disco precioso. Maria João tiene alma para hacer ese tipo de colaboración, aparte de su música de gran calidad.”

Vuelta al Fado
Y siguiendo el repaso de sus discos, me hablaba de Ritual (2001), donde hay una vuelta al fado, pero de forma muy particular: “Es un disco solo de fado tradicional, tocado por los guitarristas que acompañaban a Amália, y Carlos Manuel Proença, con el que he trabajado mucho tiempo. Todo de poetas populares; dejo los grandes nombres de la literatura. Un disco grabado con micrófono de válvulas, tomas enteras, sin montaje ninguno, muy diferente de todos los que había hecho. Muy tradicional, muy fado en la vena, como se dice.”

Carlos Paredes
El siguiente trabajo, Canto (2003), es muy diferente a los anteriores: “Cuando empezó la moda del fado, como ya había hecho los tres discos de fado, Garras do sentido, Paixões diagonais y Ritual; tuve ganas de hacer una cosa que no fuera fado; que fuera portuguesa, pero no fado. Me inspiré en la música del gran guitarrista Carlos Paredes, que es una música instrumental, e invité a Vasco Graça Moura para que hiciera los poemas de los temas que yo había escogido. Ha hecho el 90%, porque uno ya existía, de Pedro Tamen y uno de Sérgio Godinho que quiso intervenir, y yo encantadísima, claro. Finalmente, Canto, recibió un premio de los críticos discográficos alemanes.”

DramaboxLisboarium y Tourists
Con Dramabox(2005) se acerca ya al estilo de este último trabajo: “Basado como en un hotel donde solo hay dramas, con boleros, tangos y fados; con cinco actrices que colaboran a nivel de lectura de textos, Fanny Ardant, Miranda Richardson, Ute Lemper, Maria de Medeiros y Carmen Maura, que leen todas el mismo poema, cada una en su idioma. Es un disco muy teatral; incluso la puesta en escena, era muy teatral.” Y llegamos a Ruas (2009), que en realidad son dos discos, Lisboarium y Tourists: “Es el único disco que yo hice durante los cinco años que estuve viviendo en París, y es un disco hecho de lejos. Surgió porque una noche, intentando dormir, en Saint Germain Des Pres, escuché gaviotas y pensé: Estoy en Lisboa o estoy en París… Y de ahí esa idea de hacer Lisboariun que es un sueño de Lisboa; y Turists que refleja todas mis andanzas por el mundo. Los turistas son voces de otras culturas, en otros idiomas y en otros géneros musicales, pero que tienen el phatos, el sufrimiento, la intensidad de vida. Muchos de ellos han tenido destinos fatales, o han vivido de una forma muy intensa. Canto desde Joy Division, y Nine Inch Nails, a Camarón de la Isla… muchos cantantes de esos muy fuertes.”

Poetisas John Turturro
Y llegamos a su penúltimo álbum, Senhora da Noite (2011), que como los anteriores es un trabajo especial, cargado de creatividad, donde ella busca siempre alguna cosa diferente: “Son trece fados de música tradicional, para los que yo he querido tener trece poemas escritos por mujeres, porque no nos damos cuenta que hay muchas mujeres que escriben, pero siempre las vemos como intérpretes. Incluso me di cuenta que de ocho de ellas yo ya había cantado temas. Quise mostrar la diversidad y la cantidad. Algunos de ellos son de escritoras y poetisas que ya no viven, como Natália Correia, o como la propia Amália, pero las que están vivas, los han escrito especialmente para el disco. Incluso yo me he atrevido a hacer un tema que luego fue el tema escogido por John Turturro para hacer el videoclip, también generosamente.” Un videoclip muy especial: “Es precioso porque no tiene el lenguaje del videoclip, no te hacen zapping, que hoy lo hacen en tu lugar. Este tiene el tiempo del cine.”

La Poesía
A raíz del comentario de este disco, hablamos con ella sobre la importancia de la poesía en su carrera: “La poesía y la música son, para mí, igual de importantes, pero yo no sería capaz de cantar una música preciosa con un poema que no me emocionara o con el cual no me identificara. Y al contrario, tal vez sí. El poema es mi principal instrumento de trabajo, y los poetas, mis grandes cómplices, claro…

Delikatessen Café Concerto – Origen
Volviendo a Delikatessen Café Concerto, Mísia nos explicó su origen: “Una noche que estaba en casa, pensando en la crisis que nos toca vivir a todos los países de la Europa del sur. En Portugal ya no tenemos ni ministerio de Cultura. Los teatros, lo que hacen es que ceden el espacio; la situación no va para mejor. Y como soy muy dramática, como buena fadista, pensé: un día abriré la nevera y no habrá casi nada, o nada. ¿Qué voy a hacer? Y vi delante de mis ojos aquella escena de Charlie Chaplin que se come las botas con mucho estilo y chupa los cordones como si fueran delicatesen. Y yo, ¿Qué me comería? No, zapatos no , son sagrados mis zapatos [risas]. Y me vino la idea de hacer un menú de canciones, así como una cena de crisis, donde cada persona que lo escuche se componga su propio menú. Y ahí ha nacido la idea de Delikatessen Café Concerto que es un disco que ha contado con colaboraciones generosas de invitados que estoy muy honrada de que hayan aceptado mi invitación a cenar. Es como una cena en época de crisis, con canciones que a mí me gustan desde siempre

Las canciones
Nos comentaba las canciones del trabajo, una por una. Explicaba que no es un disco de fados, ya que tiene solo dos, Fado di ciúme y Rasto de infinito. Con varios temas de los años 50 y 60 como el Cha Cha Cha en Lisboa, que interpreta junto al grupo de música klezmer Melech Mechaya; o Que será, una canción brasileña también de los años 50, que canta junto a Adriana Calcanhotto.

Estación de Rossio
Nos hablaba de Estación de Rossio, con una historia muy curiosa con un telegrama de por medio: “Iba yo un día por la Rua do Alecrin, y pasé por un escaparate de un alfarrabista, donde venden revistas antiguas, un nombre portugués que viene del árabe… Y vi una caja que decía: Telegramas. Y dentro de mi mentalidad gótica pensé: ¡guau!, telegramas de muertos, que interesante. Entré y me atreví a abrir esa caja, con mucho respeto, y encontré muchos telegramas de artistas españoles que iban a trabajar a Lisboa y a Portugal; a los casinos en los años 50 y 60. Y compré cinco o seis, y uno de ellos lo firmaba una cantante que se llamaba Juanita Cuenca. Fui inmediatamente a google, y me apareció en youtube una música cantada por ella, Estación de Rossio, una canción hiper kitsch, maravillosa; en una comida podría ser el dulce. Además habla como en todas mis canciones de un casting mistake, un error de casting amoroso. Ella la interpreta muy bien, incluso siendo youtube la voz de ella es maravillosa.

La Lupe
Luego comentaba que también incluyó una canción de La Lupe, Esas lágrimas son pocas, desgarrada como todas las de aquella cantante y que, para Misia, son su remedio contra la depre, como nos dice. Aunque en esta versión la interpreta de una forma más suave, y lo hace junto a otro de los invitados, Dead Combo.

Nanas de la cebolla
Y en otro registro distinto, Las Nanas de la Cebolla: “En esta cena, sería el plato de resistencia. Las palabras de Miguel Hernández, delante de las cuales yo me arrodillo, la música de Alberto Cortez, también hablan de gastronomía de forma muy especial. Casi se ha transformado en una canción de protesta, de combate.” No podría faltar un bolero, Contigo aprendí, que canta junto al tenor mexicano Ramón Vargas. Ni tampoco un homenaje a Sara Montiel, y su Agua que nos has de beber, tema con el que abrió, oportunamente, su recital en El Molino.

Francia – Edith Piaf
Al final del disco, después de pasar por Portugal y España, llega a Francia, con un tema de Edith Piaf, Les mots d’amour, una cantante que en el fondo ve como una fadista: “Yo pienso que si Edith Piaf hubiera sido portuguesa hubiera cantado fado y si Amália hubiera nacido en Francia hubiera cantado chanson. Porque en el fondo se trata de lo mismo, de poner miel en las cicatrices de la vida… Piaf para mi es una diosa, por su vida y por su voz, y yo he decidido cantar Les mots d’amour, otro error de casting, con mucha ironía, con mucho sarcasmo.” Después, Oblivion, una de las 5 canciones, según ella, mejores que existen, una preciosa composición musical de Astor Piazzolla. Para acabar con la Chanson d’Hélene que ella ha adoptado en facebook, como nos explica. Un tema que cantaron en su momento Michel Piccoli, y Romy Schneider, la malograda actriz a la que Mísia dedica esta canción, [cada tema del disco lo dedica a una persona, como comprobaréis en el libreto] Para su versión, la cantante contó, después de algunas vicisitudes, con la voz de Iggy Pop.

El concierto
Un menú variado, del gusto de la anfitriona, que pudimos degustar en directo, en una noche mágica, en la intimidad de El Molino, con el sutil acompañamiento del magnífico piano de Fabrizio Romano, y la voz de Mísia, que sabiamente acompañada por el músico napolitano, y en esa sala recogida llena de recuerdos, hizo que, en la presentación de Delikatessen Café Concerto, la artista brillara con luz propia.

Vigencia del Fado
Cuando ya nos íbamos despidiendo, me asaltó otra de las dudas que siempre están presentes cuando se habla de estilos musicales: la vigencia, la vitalidad de los mismos, y respecto al fado Mísia nos decía: “Quien mantiene el fado vivo es ese rio de voces portuguesas, esas personas que son a veces anónimas, y van a las casas de fado vadío, como se llaman, que es fado sin hogar, vagabundo, diríamos. Evidentemente que las grandes voces son importantes, pero yo pienso que para que el fado siga vivo es esencial que ese rio de voces siga cantando.”

La curiosidad de Mísia
Después de todo el tiempo que pude estar hablando con ella, lo que más me llamó la atención fue la de su absoluta curiosidad, como comprobé en varias ocasiones. Durante la conversación, todo lo que no conocía le llamaba la atención y preguntaba sobre ello. La misma Mísia me lo confirmo antes de despedirnos: “Siempre he sido muy curiosa, y musicalmente también. Soy como una esponja. Por eso canto, como se ve en Delikatessen Café Concerto, hay canciones de otras culturas, de otros géneros; porque viajando desde hace 23 años, o algo así, pues el mundo ha pasado por mí también y me ha transformado y me ha emocionado. No me resbala, entra dentro de mí, hay como una porosidad. Mi trabajo, a veces, es comunicar o hacer que las personas sientan que porque cante fado y después cante a Nine Inch Nails, no se es menos fadista. O sea que se puede ser una cosa y otra, y otra, y otra; no una u otra. Y eso en todas las cosas de la vida. Soy una persona fuerte y frágil, soy las dos cosas, y eso es algo que realmente he descubierto yo, también hace poco. Cuando era más joven tenía esa dicotomía del blanco y negro. Y no sé dónde esta curiosidad me va a llevar. Voy a participar por primera vez en una pieza de teatro, como personaje, no canto… Estoy escribiendo un libro, hace tiempo. Primero no podía escribirlo porque aún tenía familiares vivos, mi madre, y decía cosas que a lo mejor no sé si a ella le gustaría leer… Siempre hago varias cosas, sí.” Una mujer inquieta, atenta a la realidad que la rodea y que siempre se abre nuevos caminos por los que discurrir, con ese punto de respeto y calidad que está presente y que caracteriza toda su obra. Una cantante que transciende su papel destacadísimo en el mundo del fado, demostrando que es una artista, en el sentido más amplio del término. Así es Mísia.  + Info | Escucha el programa 1ª parte | 2ª parte | Federico Francesch | DESAFINADO RADIO