Mayte Martín y Juan Ramón Caro

MayteMartin JuanRamonCaro Sandaru2015
Mayte Martín y Juan Ramón Caro

SFB El Dorado. Sala Sandarú, 11 de junio de 2015

Cierre de temporada y llenazo increíble, mucha gente se ha tenido que conformar con seguir el concierto desde otra sala por una pantalla. La ocasión no era para menos. Mayte sabe que en El Dorado la gente espera flamenco clásico y venía dispuesta a complacernos. Unas granainas para empezar la noche, se le nota ese carraspeo que puede augurar problemas pero no va más allá. Caro, como siempre suena limpio, con los adornos justos pero con un brillo muy especial. Unas peteneras y ya veo que hasta las letras van a ser las más clásicas que puedas imaginar, no será noche de sorpresas (pensaba) pero la calidad está asegurada. En los fandangos de Huelva Mayte empieza a dejarse ir, será la seguridad de que  Caro es un fiel escudero, será el ambiente tan agradable de un público entregado en la comunión con el artista, será simplemente que toca hacerlo así, la cuestión es que Mayte hace crecer los fandangos y empiezo a notar que mejora a cada momento. En la solea la cosa ya está a pleno rendimiento, que bien canta Mayte por soleá, como ajusta el tiempo y que sensación de ir sobrada, aunque todos veamos que hay padecer y que hay lamento, no necesita esperar a cerrar para ser profunda, al contrario de momento está mejor en los tercios medios que en los finales, en ningún momento abusa de esos desplantes de tercio sin terminar. Tientos y tangos, quizás es el momento, al principio que menos me gusta, no acabó de encontrar el “tiento”, aun que si que al final resuelve muy bien. De repente ya está metida en unas cantiñas muy bien cantadas, con mucho estilo, y Caro aprovecha para soltar ese brillo especial que mencionaba. Quiere terminar con unas bulerías y espero con impaciencia el momento en que Caro suele homenajear a Diego del Gastor, que maravilla, pero sabe que la barca la lleva Mayte y no abusa del trino del de Morón porque ya Mayte está acercando la buleria a la copla y al bolero, y un tremendo Compromiso (Antonio Machín) se mete en la piel de todos haciendo levantar a todo el mundo de sus butacas , escaleras o del mismo suelo. Tiene que salir de nuevo y se queda sola en escena. Con la guitarra de Caro, y una voz emocionada recuerda a  Manuel Molina ofreciéndonos La mariposa blanca. En fin una noche muy especial. + info | relacionados | Candido Querol