Mayte Martín / Festival Badalona Arte Flamenco 2009

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Mayte Martín
Festival Badalona Arte Flamenco 2009
Teatro Zorrilla, Badalona (Barcelona)
24 de octubre de 2009

Recién publicada esa obra cumbre y universal que ha dado a luz Mayte Martín con los poemas de Manuel Alcántara –y sin querer colgarle más responsabilidad que la creativa para aliviarla del peso que puede suponer una descripción así-, la artista clausuró la quinta edición del Festival Badalona Arte Flamenco, que se ha celebrado en esta localidad del cinturón metropolitano de la Ciudad Condal.

En un teatro Zorrilla lleno de público proveniente de las peñas flamencas que conviven en la ciudad y alrededores, además de otros curiosos, la cantaora catalana ofreció un recital centrado en el flamenco. Impecable, fiel a su cante y con una excelente comunicación con el guitarrista Juan Ramón Cano, Mayte Martín realizó un discurso musical sobre su manera de entender este arte. Sin caer en los purismos, la artista contentó a los presentes con su repertorio, temas populares, y quizás dejando vislumbrar menos espontaneidad y complicidad con el público que en otras ocasiones.

Comenzó con peteneras en recuerdo de La Niña de los Peines y luego continuó con unas malagueñas, unos fandangos de Huelva, y como ella mismo comentó, con un garrotín para ir acercándose a Cataluña. Prosiguió con unas cantiñas y amablemente no accedió a la demanda de cantar Vidalita, mostrándose contenta y sorprendida por la petición, y de que a pesar de los años continúen requiriendo este tema.

La actuación continuó con lo que Mayte describió como “una perlilla”, una pieza titulada Mi mulata, que es una guajira de Juanito Valderrama, un artista con el que la cantaora parece tener cierta curiosidad. Brillando con el tema, realmente agradecido, el concierto concluyó a la espera de unos cuantos bises. Tras los aplausos la artista y su guitarrista volvieron a aparecer para interpretar unas bulerías y despedirse definitivamente tras una hora y veintidós minutos de actuación.

Si el toque a la guitarra fue delicado, efectivo y pulcro, Mayte Martín pareció actuar sin presiones, sintiéndose en casa y con su maestría habitual. Su voz, su delicadez y sus maneras la acercaron al público como casi siempre, y enamorando. No obstante, al final del recital este cronista se quedó con la sensación de que piloto y copiloto se habían quedado con la marcha corta, sin acabar de colocar la directa para alcanzar el deleite de todos, músicos y asistente. Quizás se echó en falta una mayor entrega, o quizás era cuestión de emotividad, o que simplemente no hubo tanta conexión. Y hay que tener en cuenta que cada actuación y cada público es diferente y que la comunión depende de muchas variables. Aún así, escuchar a Mayte Martín siempre será un lujazo.

Ahora esta artista que partió del flamenco –sin ser su yugo- sigue un camino que nos continuará dando alegrías por mucho tiempo. Acérquense a su último disco Al Cantar a Manuel y gocen, y lloren, y deléitense una y otra vez… Myspace, Relacionados //Antonio Álvarez