Massilia Sound System

Massilia 3968
Massilia Sound System

“3968 CR13” , Harmonia Mundi, 2012

La formación embrionaria de la que procede Moussou T, líder de Moussou T et Lei Jovents, siempre se ha destacó por su exquisita aleación de sonidos de distintas latitudes ensamblados con desparpajo y aires de festividad. Una tónica bastante generalizada en los combos de la ciudad portuaria francesa de Marsella, encrucijada de culturas y de músicas. Su manejo de la música de raíces occitanas, el hip-hop, el reggae jamaicano y ciertos efluvios arábigos, como consecuencia de su ascendencia argelina, se podría alinear con la de otros francotiradores con un árbol genético bastante similar, léase sus compatriotas Zebda, o los barceloneses Cheb Balowski. Así,  mientras que en Pauvre de nous asoma la inequívoca influencia de la música provenzal del sur de Francia, en Sus n´èr de reggae se aprecia la impronta del caribe. En Jovent tiran por los derroteros vacilones de los MC´s, con una marcada programación eminentemente rítmica y un flow rapero que engancha desde la primera rima. No faltan tampoco las instrumentales con enjundia electrónica como la reivindicativa  Occitanin hokin, donde resuenan las grallas (obóes populares típicos de la región meridional francesa); o versiones como la tradicional Bouteille sur bouteille, a la que le dan una vuelta con una interpretación de cadencioso reggae. Sin obviar guiños a la chanson francesa en L´eclat de la rose, en la que introducen un sample de R. Sabil y V. Scotto. Tampoco eluden experimentos al incluir un extracto de una entrevista radiofónica de Joan Pau Verdier y Jean-Mar Pemon en Vida, bajo la que tejen un sutil maraña de percusiones y flautas que apenas se intuyen sobre la voz; o interludios a modo de chanza: Quand j´etais minot. Si hay algo que prevalece en la música de Massilia Sound System es la riqueza instrumental de la que hacen gala, ya que la orquesta que les arropa, llamada Kavan Club d´Occitanie, se vale de un arsenal de instrumentos, entre los que destacan acordeones diatónicas, banjos, trompetas, grallas, mandolinas, congas, trombones, violines y hasta una batería de cocina. Y es que estos modernos trovadores engastan tradición y modernidad sin despeinarse con una absoluta falta de complejos, como reflejan en la pieza con la que cierran el álbum, el acústico Lei companhs de fin amor, donde hacen acto de presencia unas guitarras disonantes con cierto regusto avant-garde que colisionan efectivamente contra unas melodías propias del añejo folclor occitano.  + info I Miguel Ángel Sánchez Gárate