Martirio

martirio.jpg Martirio
“25 años en directo”
Nuevos medios, 2009

Enfundada en sus gafas negras y con peinetas que ya son arte propio, Maribel Quiñones, más conocida como Martirio, está celebrando su 25 aniversario en el mundo de la música. Nosotros también lo celebramos, especialmente por su labor de reconversión de la canción popular española, de la copla, que ahora suena sin caspa y sin disfraces reaccionarios.

Con motivo de esta celebración y para echar una vista a su historia musical, se ha editado este trabajo que recoge un buen surtido del repertorio de la artista. El álbum está grabado en directo durante los conciertos que Martirio hizo en la sala Luz de Gas de Barcelona el 20 y el 22 de octubre de 2008. La grabación nos muestra una artista madura, sabia y excitante en plena forma, que ha sabido depurarse a si misma para ofrecerse real y verosímil. Gracias a ese porte, Maribel ha rescatado la copla española de su pasado oscurantista para poder entenderla como algo fundamental de la cultura y de la situación social del país, al igual que podría suceder con la fotografía.martirio1.jpg



Natural de Huelva, Martirio formó parte de Jarcha, pero se dio a conocer fundamentalmente entre 1984 y 1986 con Veneno, junto a Kiko Veneno y los hermanos Amador. Tras esa experiencia se lanzó a la piscina en solitario acertando en el camino que le ha llevado a ser esta pequeña gran artista que hoy es.


El álbum reúne 16 piezas que repasan su discografía. Algunas tienen en común la creatividad y autoría en las letras de Martirio y Kiko Veneno, como en El Productor y Madurito Interesante, además de la visual y descriptiva Estoy Mala con la que concluye el álbum. Otros temas beben directamente de la tradición, de las coplas clásicas escritas por los reconocidos compositores Valverde, Quintero, León y Quiroga, y de las que deben destacarse –por su frescura e intemporalidad- Mi marío, o Compuesta y sin novio, de perfecta interpretación. María
la Portuguesa, del tristemente desaparecido Carlos Cano se erige como otro hito junto a la ya “almodovoriana” Volver de Carlos Gardel y Alfredo Lepera.

El flamenco también tiene su rincón con En esta tarde gris y Fandangos, y posiblemente Si te contara, centrada en el arrepentimiento, sería la más lenta y dolorosa. A su lado, Temes, ¿Por qué ahora?, a ritmo de son cubano se convierte en un dulce caramelo. Y no podemos olvidarnos de la rapera Las mil calorías, escrita por la misma artista y su hijo, Raúl Rodríguez, que también ejerce de productor y guitarrista, y que pone el divertimento a la sesión musical.

Atractivo es también el abordaje musical de las piezas que se centra en exclusiva en la guitarra y el piano conformando unas texturas sencillas y, en ocasiones, densas dependiendo de la intensidad vocal de la artista y del sentido que ofrecen las letras.
 
Lo mejor de este buen trabajo de Martirio es la posibilidad de dar a conocer a una artista íntegra que continua ejerciendo de diva en la sombra de la musicalidad nacional, especialmente para aquellos que todavía no la han descubierto. Otra razón para disfrutar del disco es el gozo que provoca escuchar unas letras clásicas y actuales repletas de realismo y descripción social -especialmente las primeras-, que responden a una época ya pasada pero a la que también se debe mirar reiteradamente para seguir aprendiendo de lo que fue y de lo que no debería de haber sido. Myspace

Galileo Mc // Antonio Álvarez Moreno