Marta Sánchez Quartet

Marta-Sanchez-Quartet
Marta Sánchez Quartet
“La espiral amarilla” Errabal, 2010

Marta Sánchez
es una pianista madrileña y este es su segundo trabajo, en el 2008, sacaba con el mismo sello, Lunas, soles & elefantes, entonces era en formato de trío, ahora con la incorporación de Ariel Bringuez a los saxos tenor y soprano y el también cubano Reinier Elizarde al contrabajo substituyendo a Carlos Barreto ha apostado por el cuarteto, manteniendo en la batería a Andrés Litwin. Empieza con Ambrosia y la voz de Angela Cervantes se suma a esa explosión de jazz libre que a muchos recordará a Mehldau pero a otros nos Marta-Sanchez-Quartet-picacerca mucho más al proyecto de Pascala. Ya en el segundo tema, Hormigas verdes, queda claro que el sonido del saxo de Bringuez es responsable en buena medida de la decisión de cambio de formato, como suena, que conjuntado ese saxo, como se acopla al trío, sin destacar pero aportando matices de metal que le dan brillo al tema. La espiral amarilla, es el siguiente tema, mucho más rítmico, la batería de Litwin empieza a dirigir a los otros músicos y será el saxo soprano quien le hará el dúo más intenso, curioso que use el soprano para un tema con un ritmo tan contundente, dan ganas de empezar a buscar discos antiguos de Steve Lacy, al final del tema aun que Litwin sigue gobernando, el piano de Marta se mete dentro del vertiginoso ritmo con la seguridad de los grandes. One river side, con un comienzo casi de música contemporánea, en seguida la batería parece elevarse de entre todos pero ahora está claro que el contrabajo de Elizarde, va a marcar el tiempo, pausado, con pocas notas, dejando que el piano se recree en su sonido, limpio, sincero, con un lenguaje que huye de estereotipos, los platillos de Litwin serán los que darán los cambios para que Bringuez substituya a Marta en el liderazgo, todos los temas son de la pianista y son composiciones muy elaboradas, buenos trabajos donde los músicos pueden dar todo lo que saben. Quizás Fuga I sea el tema más experimental, más free, contrastando perfectamente con esa especie de balada que aparece a continuación, Un lindo día, donde el piano de Marta Sánchez inicia un discurso que adornará después el cuarteto para que ponga la guinda el contrabajo de Elizarde en un solo precioso. Para terminar Little Room, de nuevo genial el soprano de Bringuez, en este tema se produce definitivamente la descarga del pop, el momento en que queda más claro por que el jazz que están facturando los nuevos músicos tiene derecho a acercarse a estos sonidos, no es cuestión de modas, señores, el que Mehldau, Bad Plus, (los desparecidos E.S.T.) o nuestros Pascala o  Sumrà entre otros usen o hayan usado  este lenguaje a medio camino entre el jazz y el pop es lo que toca en unos músicos que han tenido la suerte de no vivir obsesionados por un solo estilo de expresar los sentimientos. Felicidades.www.hotsak.com | Relacionados | Candido Querol