Marta Casas

MartaCasas Jamboree2015
Marta Casas

Jamboree, Barcelona. 5 de febrero de 2015

 

Marta Casas presentaba, en la sala Jamboree, su primer disco en solitario. Un disco que ha estado preparando, junto a su grupo, durante cuatro años. Finalmente ha tenido la gran suerte de que la renacida Nuevos Medios, esta vez de la mano de María Pacheco, que, como nos decía, no ha querido que un patrimonio y una labor tan importante como la que hizo su padre, se perdiera, ha confiado, de forma atrevida, pero justificadamente, en este Soniando, que nos presentaban en Barcelona la otra noche.

Porque la propuesta de Marta Casas y su grupo tiene mucho de arriesgada: la fusión de la jota tradicional aragonesa, con el jazz. Una unión que ella ha conseguido hacer de una forma nada traumática, manteniendo la esencia de ambos estilos, sabiendo conseguir un equilibrio que parte del respeto hacia ambos, con un conocimiento intenso, intensísimo en el caso de la jota.

Pere Pons la presentó como autora de un proyecto que ya conocía, que le había interesado y que, al llegar de la mano de Nuevos Medios, no había tenido ninguna duda en traer a la sala que dirige. Y realmente fue todo un acierto, porque, con el aforo completo, pasados unos primeros momentos de emoción por lo que suponía finalmente este estreno en Barcelona, como ella comentó desde el escenario, Marta Casas nos demostró el porqué de esta afirmación. Fue desgranando los temas de su trabajo, empezando por Mi amor por Jaca, que, dijo, le recordaba a los Pirineos, la tierra de la familia de su madre; Las águilas de Aragón, uno de los temas origen del proyecto; La Dama d’Aragó, en recuerdo de aquella lejana Corona d’Aragó, que hermanaba las tierras de donde es ella; La jota triste, con la que recordaba de alguna manera a las segadoras, un oficio que la mecanización del campo ha eliminado prácticamente; para seguir con otra canción, La luna, que la forman dos jotas de estilo, coplas de cuatro versos que se repiten alternadamente, en este caso de una gran riqueza melódica, y que también es fruto de su trabajo durante su estancia en Bercklee, donde, realmente, se empezó a gestar este proyecto que presentaba.

Luego introdujo varias composiciones populares, que no pertenecían al disco. La primera, La Habanera de Egea, que anunció diciendo: “Toca la jota y la habanera; la parte aragonesa y la catalana; un poco lo que soy yo”, y que interpretó a dúo con uno de los miembros del trio que la acompañaba, el contrabajista Eric Kopetz. Uno de los momentos más interesantes de la noche. Después fue la conocida como La mora, realmente, Nacida en Argel, que aunque ella hace muchos años que la cantaba, explico, la habían arreglado solo hacía unas pocas semanas. El villano de Bielsa, fue la siguiente, otra de las canciones que no están en el disco. Un tema festivo que han querido unir con otra música también festiva, como es la samba. “Estaba en el primer casete que compré de jotas cuando era pequeñita y le di la tabarra a la familia con las castañuelas y cantándola todo el día”, explicó.

Otra de las sorpresas del recital fue el dúo de voz y tinaja, que nos ofreció con el percusionista invitado, Plácido Muñoz, interpretando la canción, El cántaro. Otra muestra más de que Marta Casas, con los mínimos elementos, puede ofrecernos unas interpretaciones sobresalientes. Una canción también tradicional, en una magnifica versión.

Las esbriznadoras, nuevamente tradicional, que sí está en su cedé, fue la siguiente interpretación. En ella nos habla de las recolectoras de azafrán, un oficio también casi extinguido. Un tema que acabó con un scat lleno de swing.

Entonces fue Soniando, la canción que da título a su proyecto, origen del mismo. Fue el primer tema que trabajaron en EE.UU. junto a Juan Pérez Rodríguez, cuando todo empezó. Una bonita nana escrita en cheso por José Lera, y que cantó con el acompañamiento al piano de Gabriel Zanni, su acompañante actual en el proyecto.

Y acabó con otro tema de José Lera, también escrito en cheso, el idioma aragonés, S’ha feito de nuey, al que le imprimieron un ritmo muy rápido, y en el que Roger Gutiérrez pudo lucirse con la batería, y que sirvió de festiva despedida al concierto. Un concierto en el que nosotros, como le comentamos a ella misma, echamos a faltar el tema Flor de albahaca que interpreta en su disco acompañada solo de bandurria y guitarra, una formación clásica de jota, pero que ella ha sabido llevarla a su terreno y darle un carácter personal, hasta hacérsela suya.

Marta Casas, una de las tres nuevas incorporaciones de Nuevos Medios, ha empezado su andadura en solitario de forma espléndida. Desde hace muchos años, desde niña, ha cantado jotas, estudiando posteriormente, otras músicas; entre ellas, y de forma principal, jazz. Una trayectoria que le ha llevado hasta aquí, con esa unión que ha sabido armar de una manera elegante, y sorprendentemente natural, entre estilos en principio tan diversos, apoyándose, por supuesto en su forma de interpretarlos. Porque como nos dijo ella misma para dar por zanjada la cuestión de las fusiones y de las mezclas: “Es que todo es música, al fin y al cabo”. + Info | Federico Francesch | DESAFINADO RADIO