Marques, Stinson, O’Farrill Trio

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Marques, Stinson, O’Farrill Trio
¡Pa’lante!, Quadrant records 2013

Albert Marques, pianista de Granollers, como podría ser de Chicago, al contrabajo Walter Stinson y a la batería Zack O’Farrill, ambos norteamericanos, aun que podrían ser gallegos. Tres tipos que siguen emperrados en hacer jazz, en algunos momentos podríamos darle el apellido de latino, y en otros de free. Marques escogió Paris como salida y estuvo un tiempo con Leon Parquer, desde el 2011 vive en Nueva York y parece que le sienta bien. Es un pianista inquieto al que gusta diferenciar la manera de trabajar de las dos manos. Las composiciones son compartidas Stinson firma Cosmic Lullaby, donde tres líderes van construyendo un tejido muy particular, parecen sostenerse de uno a otro tanto en el sonido como en el silencio. Y Someday, de planteamiento más clásico, con  mucho espacio para el piano de Marques, y una buena evolución de tema que pasando por lo latino desencadena al final en free jazz. Las composiciones de O’Farrill, apuestan por lo latino, excepto Existencial Crisis que como indica su nombre nos deja una crisis existencial por resolver, (dudas y más dudas), en el resto de sus temas lo tiene claro. Pura descarga, en Azucar, echa mano de Circa 95 en las voces y nos sumerge en el rap (para a’lante para a’lante pero nunca para atrás)  En Industrialistic y en On the blue summer evening, nos presenta a su hermano Adam O’Farrill un trompetista de lujo que deja su sello particular en ambos temas, hijos del pianista Arturo O’Farrill y nietos del compositor y director de orquesta Chico O’Farrill, son piezas fundamentales para entender este proyecto. Atento en On the blue al dúo entre los dos hermanos. El resto son temas de Marques, Cançó del pare, todo un juego de escalas mientras la batería de O’Farrill repiquetea extraña. IDN, frases cortas, irreverentes, con prisa para aclarar que su música tiene que saltar, sea de continente en continente o de corazón a corazón, tanto da. Para cerrar este complejo álbum, E.V.A. Don’t Think, de nuevo los silencios vuelven a ser necesarios para entender la música del trío, de nuevo los espacios están repartidos con la libertad de creación necesaria para que los tres músicos estén a gusto en su labor, tiempo habrá para encontrarse y saludarse. Un disco complejo que debe escucharse sin pausas y sin prejuicios, un jazz del que no nos llega  todos los días. + info | Candido Querol