Maria Schneider Orchestra

Maria-Schneider
Maria Schneider Orchestra

43 Voll-Damm Festival 20 de octubre del 2011

Como explicó el director de la empresa The Project, Tito Ramoneda, el festival ya había empezado pero oficialmente arrancaba con la actuación de la compositora y directora María Schneider. Dos cosas muy importantes en el discurso de Tito Ramoneda, una la cita de Coltrane definiendo la música como un acercamiento a la naturaleza, si Coltrane lo intentó, cualquiera que conozca la música de Schneider estará de acuerdo que sugiere continuamente este acercamiento a la madre tierra. El segundo punto importante fue la entrega por Maria-Schneider-picmedio de Juan Antoni Cararach de una medalla a esta mujer por su dedicación a la música y sobre todo por estar tan ligada a la ciudad de Barcelona, “mi escenario preferido del mundo es este Palau” son palabras que siempre se agradecen. Trece vientos en escena, grandes protagonistas del evento, un trío básico con un piano moderado (quizás no eran los temas interpretados donde mas podía destacar) un contrabajo con un sonido limpio (no recuerdo haber oído nunca tan nítidamente un contrabajo en una gran formación) y un baterista Clerence Penn que para mi fue el gran destacado de la noche, no en vano suele estar cerca de gente como Winton Marsalis o Richard Galiano. Como refuerzo del rincón rítmico el acordeón de Gary Versace se lució en el primer tema y después estuvo más bien reforzando sonidos y la guitarra de Ben Monder que tampoco pudo mostrar sus habilidades, excepto en el tema final. Ya en el segundo tema María Schneider cejo claro su entusiasmo por la música brasileña y quiso recordar sus sensaciones en la primera clase de samba o en su vuelo en ala delta donde los solos de trompeta y saxo tenor marcaban dos sensaciones diferentes del vuelo. También quiso ofrecernos las sensaciones de su infancia en una granja americana, de nuevo los solos de trompeta y alto se encargan de frasear las emociones de una mujer que en directo vive con tal intensidad su música que la hace más creíble si cabe. Hubo todavía un bis, con un solo increíble de un saxo soprano que apoyado por el trío básico firmó otro de los momentos especiales de la noche.www.mariaschneider.com | relacionados | Candido Querol