Marco Boi Quintet

Hymnosis, Discos redondos, 2015

Marco Boi es un contrabajista italiano residente en Barcelona desde 2014 y que seguramente habrás tenido ocasión de escuchar acompañando a diferentes proyectos. Bien, aunque este Hymnosis es un disco con sólo un tema por cada cara, la presentación es de lujo y el sonido envidiable. Aprovechando que el quinteto está de gira, 19 de julio en la sala Clamores de Madrid y el 20 en León, que celebra su II Festival de jazz creo que es un buen momento para comentar este Hymnosis. Antes de nada constatar que hay que tenerlo muy claro para, en los tiempos que vivimos discográficamente, sacar un disco con dos temas, a mi modo de ver la ilusión de Boi es pensar o en los dj’ o en los amantes de la música que siguen buscando canciones en mayúsculas fuera de modas o estilos, esos especímenes que todavía preferimos el tocadiscos a cualquier otro reproductor. Boi venía de otros gustos musicales pero llegó a Barcelona, compró el primer contrabajo y mientras descubría los grandes bajistas, Mingus, Chambers, Holland, se encontraba con una escena emergente con mucha gente joven con inquietudes similares, y con gran cantidad de músicos (entre ellos bastantes compatriotas) que elegían Barcelona como residencia, así pues no le fue complicado montar un quinteto a su gusto para que interpretaran la música que llevaba en la cabeza. Yeray Hernández a la guitarra, Vicent Pérez trombón, Leonardo Torres trompeta, Marco Losada a la batería y el mismo Boi al contrabajo. Una intro de 7 minutos para que sepas, amable lector, de que pie cojea el de Cerdeña. Una intro que empieza con pegada de masa, todo el quinteto desarrollando una idea repetitiva que te penetra, en seguida libertad para los sopladores y sonido añejo. Pero apoyada en una línea de bajo, de repente llega una melodía que bebe de músicas que el joven Boi debió de asimilar casi sin querer en su bella Cerdeña, la trompeta de Torres refuerza la sensación, la batería de Losada esencial. El trombón de Pérez vuelve a dar libertad, entra la guitarra de Hernández cambiándonos de década y acercándonos a cadencias más roqueras con Losada como aliado, cuántas cosas en siete minutos. En la cara B tenemos Hymnosis, contrabajo y guitarra empiezan una exposición que no tiene ninguna prisa en adelantar contenidos, de momento sólo están encontrándose, con los suaves vientos empujando sin prisas, la guitarra empieza a explicar el mensaje, un mensaje que habla de sueños, de cosas bonitas, es una música que te hace sentir bien. La sección rítmica no inventa nada, en este momento, pero que bien acompaña, se cuela un solo de Boi que te hipnotiza durante más de tres minutos en una telaraña maravillosa de la que no querrías salir. Pero el quinteto viene a rescatarte y lo hace con ese estilo que te deja una sonrisa en la boca y ganas de que el próximo disco tenga más temas. + info

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