Marcelo Mercadante y su Quinteto Porteño

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Marcelo Mercadante y su Quinteto Porteño
Casa América, Barcelona. 19 de diciembre de 2013

Mercadante y su quinteto presentaban en una noche lluviosa pero con un público fiel su nuevo trabajo, Justamente, (Karonte 2013). Con Olvido Lanza de viaje por Buenos Aires, le substituía en el violín Pere Bardagí a quien agradeció Marcelo el esfuerzo de aprender todo el repertorio en un tiempo record. Bardagí conoce bien al porteño, ya trabajaban juntos en aquel Araca del 2005. El resto del quinteto el mismo que acuñó el disco. Javier Feierstein a la guitarra, discreta guitarra que en muy contadas ocasiones destaca por encima de los demás pero que hay que saber escuchar por debajo para saber de la importancia dentro de las composiciones de Mercadante. A los teclados Gustavo Llull, con Marcelo des del 2005, y gran conocedor de la obra de Piazzolla. Al contrabajo Emiliano Roca, para un servidor la gran sorpresa de la noche, quizás debido a su formación ecléctica, o simplemente a poder detallar con sus notas mucho del sentimiento profundo que llenan los temas de Mercadante, la cuestión es que me gustó mucho su trabajo. Empezaron con Caminito, dejando claro que conocen los clásicos. Siguieron con una milonga, con la que era fácil imaginarte una noche de baile tradicional con todo el sabor de los antiguos santuarios del tango. Continuaron con Sant Antoni, un tema que dedica al barrio de Barcelona donde vive des de hace bastantes años y que tanto le sugiere. Siguió Laiave, Marcelo estaba pletórico, presentando cada tema nuevo como si de un hijo se tratase, jugando con su bandoneón, hinchándolo con el viento y obligándole a contraerse con sentimiento. El violín de Bardagí, creaba espacios de recuerdos soñados, la guitarra de Feierstein apuntaba notas discretas pero de gran contenido emocional. Al momento nos íbamos a Rajá Turrito rajá (vete ya cabrón vete ya) un tema de su Esquina Buenos Aires del 2002, pero que tiene un mensaje más vigente que nunca. Todos los que conocemos a Marcelo sabemos de su ideal social tan alejado de situaciones como las actuales. Justamente, es el tema que da título al actual trabajo, es el único tema cantado y dada la ausencia “irreparable” de Elba Picó, Marcelo no quiso substituirla y pidió permiso para apagar las luces y escuchar el tema en la grabación. Siguió El baile del gallo y del león, también del nuevo trabajo, un tango como la copa de un pino, que diría un castizo. Y de repente sin presentarla, empieza a correr aquella Agüita marrón gravada ya en Con un taladro en el corazón, Karonte 2005. Es uno de los temas que más me gustan, creo que demuestran todo lo que Marcelo siente por la música de Piazzolla. A continuación Llull empieza una milonga titulada Diurna, un tempo muy rápido como le gusta a Marcelo cuando está a gusto. No podía faltar el homenaje al maestro, en esta ocasión con su Verano porteño, que placer escuchar esa música interpretada por gente que sabe lo que supone. Para ir terminando la noche, hicieron el primer tema del nuevo trabajo, Para Luca, una de esas composiciones que Marcelo se permite continuamente. Asumiendo el riesgo de componer lo que le place sin dejar de lado su herencia musical, pero jugando con sensibilidades que no se deben a ninguna frontera, ese bandoneón está sonando sólo para Luca, igual que el de Piazzolla en alguna ocasión sonó sólo para Nonino, que grande Feierstein en este tema. Todavía quiso salirse más de las fronteras y se fue a hermanar toda la música latina, con un Minué que podría haber existido al mismo tiempo en La Habana, Cadiz o por supuesto Buenos Aires. Una noche hermosa. + info I relacionados I Candido Querol