Mara Aranda i Solatge: Lo Testament

Mara-Aranda
Mara Aranda i Solatge: Lo Testament

“La evolución de la música mediterránea tradicional”

Hacía un cierto tiempo que no entrevistábamos a Mara Aranda así, formalmente, aunque nuestros contactos con ella son habituales. Su paso por L’Ham de Foc, así como sus muchos otros proyectos, entre los que destacamos Artaica, Al Andaluz Project o Mara Aranda Sephardic Legacy, nos ha convertido en un ferviente admirador de la cantante. En la entrevista contábamos, esta vez, con la presencia de Eduard Navarro, porque ambos, de hecho, son los artífices de Lo Testament, el nuevo disco de Mara Aranda i Solatge, el grupo que también ellos dos crearon. Un trabajo, que están presentando en la actualidad, y que nos llega unos años después de aquel extraordinario Dèria, con la misma fuerza y el mismo interés que tuvo aquélla profusamente galardonada grabación.

De entrada, quisimos saber por qué los cuatro años entre un disco y otro:

Mara Aranda: Es que, a parte de la paternidad y la maternidad artística, también está la maternidad biológica, y yo he sido madre en este tiempo que ha transcurrido entre uno y otro disco y necesitaba un tiempo. Es una explicación bien sencilla y natural.

Y cómo había sido el proceso de creación del disco:

Eduard Navarro: En el primer disco la aportación de temas era un poco más equitativa. Mi participación era superior, porque cuando empezamos el proyecto con Mara, conjuntamente, yo ya tenía una serie de temas preparados, pero al estar el trabajo dedicado a las músicas tradicionales de los territorios que conformaban la antigua Corona d’Aragò, yo aportaba los temas del País Valencià, Josep Maria Ribelles los catalanes y Jota, uno aragonés… En este segundo trabajo quisimos centrarnos un poco más, no del todo, en el País Valencià, un terreno que conozco más porque lo trabajo desde pequeño, y aquí sí que me he encargado totalmente de la producción musical. Hice una selección de músicas tradicionales valencianas, aunque no exclusivamente, porque también hay algunas mallorquinas, del Principat, y algunas de Occitania; y después de la selección hice unos arreglos y una instrumentación y unas composiciones alargándolas si era necesario para añadir partes cantadas; y además también me he encargado de las mezclas; y Mara, además de poner su increíble voz, se ha encargado de los textos, un trabajo muy importante.

Unas músicas tradicionales que han servido, en muchos casos, como base:

EN: Hay una parte de composición, totalmente en algunos temas, pero en otros, aunque ponemos que son canciones tradicionales, muchas veces la parte tradicional es muy básica y hay mucha parte compuesta para poder acabar el tema como realmente nos gusta. Lo que hacemos es una evolución de la música tradicional, pero una evolución conforme la entendemos, dentro del campo de las músicas acústicas. No hacemos la fusión, como otros, de folk rock, con bajo eléctrico, guitarra y batería, con un violín y tal. Nuestra fusión es desde el bagaje que llevamos de músicas acústicas desde muy pequeños, trabajando con las músicas tradicionales nuestras, y las músicas antiguas, renacentistas… Esta es la resultante de nuestro bagaje.

Un cambio de instrumentación, respecto al primer disco, eliminando, por ejemplo el contrabajo, que lleva a un resultado con un aire distinto, con un sonido muy especial:

EN: Veo que lo has analizado bien. Es un poco más orgánico, en este caso. La formación no ha variado mucho, pero le damos más el peso de base a la percusión, por decirlo así, y ha entrado un nuevo componente, que es Abel García, un gran maestro de la viola de roda [zanfona], y de cuerda pulsada, con el saz [baglama], el laúd de Turquía y el lauto de Creta. He buscado las armonías, a veces, poniendo dos violas de roda, que tocan Jota Martínez y el mismo Abel, y el peso rítmico es la percusión que, por cierto, en este caso tampoco llevamos un percusionista colaborador en la grabación, la mayoría de las percusiones las ha grabado la misma Mara, o sea que además de la voz y las letras, se encarga casi totalmente de las percusiones.

A Mara Aranda le preguntamos por los textos, una faceta de su trabajo fundamental para ella:

MA: Desde siempre, porque el interés por la literatura me viene de antiguo, y aquí está la posibilidad de volcar esa tendencia que tengo a escribir, con un medio perfecto como son las canciones, donde se puede aunar la poesía, la lírica y el sonido, la música.

Un trabajo que nos da la sensación de que está más lejos del cant d’estil que el anterior:

MA: Esta más lejos porque el cant d’estil es una de las maneras que tenemos dentro de nuestra música tradicional, una vertiente pero no la única. Mi espectro, mi registro está conformado por muchas influencias, también el cant d’estil, pero además he estado viviendo en Turquía, he estado viviendo en Grecia, tengo mucho contacto con la música sefardí, y la música antigua, y todo esto deja un sedimento, un poso que es al final lo que hace que uno sea como es, y en este caso todas esas influencias son las que conforman mi estilo; y después de veinticinco años de mi primer concierto, y más años aun cantando, es lo suficiente para que todo ello haya hecho una mezcla, una alquimia en mi interior, como intérprete, que da como resultado una voz reconocible, un estilo reconocible, mejor o peor, pero el mío, simplemente, donde se pueden notar los huellas del cant d’estil, pero no solo de él.

Y en cuanto a los músicos, ¿qué importancia tienen en el proceso?:

MA: Los músicos siempre han tenido un papel fundamental, por todo el trabajo de arreglos, de selección de temas, aunque ha sido diferente en cada uno de los discos, como comentaba él. Este segundo puede que suena más compacto. La transformación de esa materia prima, esas canciones tradicionales, la ha concebido más Eduard Navarro. Los músicos son los intérpretes, pero en este caso la aportación compositiva y en los arreglos ha sido menor, por eso es más sólido el trabajo final, suena más en una dirección. En un primer trabajo, y recuerdo que ocurría lo mismo en L’Ham de Foc, se oían todas las voces, todos querían aportar cosas y está muy bien, es otra manera de trabajar, pero yo siempre prefiero una cosa más concreta, partir de estructuras sólidas, con una buena base y con la figura de un director, de alguien que lo produzca, porque finalmente da un resultado más compacto.

Un aspecto que distingue Dèria de Lo Testament, es la mayor presencia instrumental en este su segundo trabajo:

EN: Nosotros no paramos, siempre estamos pensando… Tenemos unas conversaciones pendientes para ir preparar el que sería nuestro siguiente trabajo, que a lo mejor llega en pocos meses o tarda mucho más, porque la situación es la que es… En este trabajo sí que, a lo mejor, hay algo menos de presencia de voz, porque al crear el proyecto de Lo Testament, el que lo hace intenta integrar la voz como uno más, dentro de la formación musical. Por ello hay bastantes momentos instrumentales y también se da libertad para hacer improvisaciones a alguno de los instrumentistas, porque pensamos que vale la pena, teniendo en cuenta los intérpretes de los que disponemos, y que la música no es siempre una canción y un acompañamiento, y ya está; sino que los instrumentos tienen cosas importantes que decir, aunque, evidentemente, la voz tiene un gran peso. En cuanto al proyecto futuro que me preguntas, tenemos que negociarlo, no sé si sería la palabra, pero llegar a un acuerdo porque yo tengo cosas en mente y ella también, que es de lo que tenemos que hablar. Los proyectos los hemos centrado dentro de ese rincón mediterráneo, como nos gusta llamarlo; vivimos en el País Valencià y estamos trabajando a partir de las músicas tradicionales de este rinconcito, pero el Mediterráneo es muy grande y muy atractivo, y nos gusta mucho, y seguramente vamos a trabajar cosas más orientales, también, porque en principio queríamos hacer los deberes de nuestra casa, y después ir ampliando. Y ahí estamos, en este proceso, ahora mismo.

Unos músicos multiinstrumentistas como nos explica:

EN: Yo toco vientos tradicionales y algunos que vienen de la música antigua, y algo de cuerda frotada, la moraharpa que es como una viola de teclas, la fídula, que es como un violín o viola medieval; Josep-Maria Ribelles el arpa y también el flabiol catalán en Tinc una Barraca; Abel García, la viola de roda, y cuerda pulsada, el saz y el lauto; Jota Martínez, la viola de roda, y cuerda pulsada también, bouzuki, cítola, etcétera; y finalmente Mara, con la voz y la percusión, y creo que los tenemos todos.

Una presencia instrumental, de la que hablábamos, evidente desde el momento en el que encontramos en el disco temas en los que no interviene la voz como tal:

EN: Es que la música tradicional no siempre es cantada. Aunque esté reelaborada a partir de la música tradicional, a veces hacemos danzas, tal cual, también adaptándolas a nuestra manera de entenderlas. De tal manera, que ya avisamos y acordamos con Mara que a veces en los conciertos también conviene poner algún tema instrumental, porque a veces la música es así, y para que la voz descanse en algún momento; porque muchas veces el tema de presentar, cantar, tocar percusión…, es complicado y a veces dentro de un espectáculo puede conllevar altibajos, por decirlo así.

Y entonces pensamos que a lo mejor este binomio de cantante y grupo, se transforma, pero Mara Aranda nos lo desmiente:

MA: No, yo no lo veo así. Sigo pensando en Mara Aranda i Solatge. El hecho de los temas instrumentales que comentabais es que es una consecuencia lógica, para el oído es más equitativo, hace al acontecimiento musical más bello. Si siempre tienes los mismos elementos sonando a la vez, la tensión baja un poco. En cuanto pasa algo distinto: ¡Ah! ¿No hay voz? ¿Qué ha pasado? Vuelves a recuperar la tensión de alguna manera. Y un disco es como un concierto, se espera que quien pone un disco lo escuche de un tirón, y me parece lógico intentar acercarse a lo que puede ser mejor para el oyente.

Como ocurría en su anterior disco, en éste, la presentación, la información del libreto, con las letras traducidas al castellano y al inglés, las especificaciones tanto técnicas como de concepto, y la parte gráfica, son aspectos cuidados al máximo, y, en este caso, cuentan además con un clarificador texto de Vicent Torrent:

EN: Del prólogo se ha encargado Vicent Torrent, el líder de Al Tall, carismática banda de música folk o tradicional valenciana, que el pasado octubre hizo el último concierto de despedida en Valencia, en el Palau de Congressos, y tuve la suerte de que me convidaran como músico a ese hecho histórico. Y nos quedamos sorprendidos cuando, al pasarle una maqueta previa, la escuchó y me llamó emocionadísimo, que estaba super impresionado, pletórico, le había gustado muchísimo la manera de trabajar porque hemos partido, en mucha parte, de la Fonoteca de Materials, aquella gran obra que él concibió, hace años, cuando iba por las escuelas pidiendo a los alumnos que fuesen a sus abuelos, grabándoles, y que él luego seleccionó. Tenemos la gran suerte de tener esta gran obra que es trabajo básicamente suyo. Y al ver los resultados de los arreglos y como quedaba, reflejó en su escrito esta alegría por el resultado. Nosotros coincidimos mucho con la visión de su grupo, Al Tall; ellos llegaron hasta un punto y, explica, que ve que la evolución de la música tradicional, de los arreglos, podría ir perfectamente por el camino en el que nosotros estamos. Parece que nos pase el testigo para que continuemos el trabajo que han hecho ellos, lo que nos haría super felices.

Siempre que hablamos con Mara Aranda incidimos en un mismo tema: su infinita capacidad para estar presente en tantos y tantos proyectos simultáneos:

MA: ¿Seguro que quieres que volvamos a hablar de esto? Pero Federico, piensa una cosa: es todo lo mismo, el Mediterráneo en su conjunto y sus derivaciones. En realidad Mara Aranda i Solatge hace música del Mediterráneo; Mara Aranda Sephardic Legacy es otra visión de la música del Mediterráneo, del norte de África, de la zona de Turquía, de la zona balcánica; podríamos haberlos puesto juntos, pero son como las dos caras de una misma moneda; y Al Andaluz Project, que es el otro trabajo, es una extensión más internacional del proyecto de música sefardí; nosotros aportamos la parte sefardí y después hacemos coros en las otras músicas que no son nuestras, pero cada uno tiene muy claro cuál es su parcela. Por lo tanto, dos visiones de dos comunidades que coexisten, que conviven a lo largo del tiempo, durante muchísimas generaciones, y que en principio las hemos puesto separadas, pero que en un futuro puede que estén juntas y unidas. Y esos son los principales proyectos. El cuarteto Sepharad en el corazón del Andalus, es música sefardí y andalusí. Y seguimos hablando de lo mismo. Por lo tanto no hay que dispersarse, lo que hay que hacer es concentrarse en esta idea del Mediterráneo.

Tambien a Eduard Navarro lo vemos inmerso en gran cantidad de proyectos, aunque él lo matiza:

EN: En mi caso, lo que haría es separar lo que son las colaboraciones como músico o como arreglista, de lo que son mis proyectos: Mara Aranda i Solatge y el proyecto sefardí, porque somos los mismos músicos. Pero después sí que estoy colaborando, porque es lo que hablábamos, es tu vida y te gusta y si te piden hacer lo que sabes, ¿cómo vas a decir que no? Estoy con Miquel Gil, con Apa, con intérpretes de música antigua como la Capella de Ministrels, y otras formaciones. Pero como proyecto principal es Mara Aranda i Solatge.

Y analizando ya el disco, concretamente, preguntamos sobre el proceso de grabación de las canciones, y si ya las habían interpretado en sus directos antes de grabarlas:

EN: No todas. Algunas sí, pero otras las hicimos expresamente para entrar en estudio. Un proceso que, aunque tengas ideas previas, has de hacer partituras, las armonizaciones, las mezclas de instrumentos, las partes cantadas, y Mara que ha de acoplar la letra, que es difícil. Muchas veces nos preguntan si es primero la letra o la música, pero en el caso de los temas tradicionales manda un poco la música, porque ya está antes, por lo que las mayoría de veces se acoplan las letras después.

MaraArandaISolatgeDesde ese momento, ellos mismos nos fueron comentando, uno por uno, los 14 temas que forman este nuevo trabajo, Lo Testament, unos comentarios que aquí resumimos:

Dos de las canciones son instrumentales: Dances del Principat, que nos explicaban que era una suite de tres danzas que Eduard Navarro había descubierto a través de Josep-Maria Ribelles y que él mismo había agrupado, con el protagonismo, al final, del sac de gemecs [cornamusa catalana], un instrumento que quieren reivindicar; la segunda es Borreies, otra suite, en este caso a ritmo de tres, de procedencia occitana.

Empieza el trabajo con el tema que le da título, Lo Testament, un romance valenciano, que llega de la Edad Media, de forma oral, como todos los romances, aunque en Valencia hay muy pocos, porque aún se extendía por sus tierras el dominio musulmán. Este proviene de Concentaina, en el interior de Alicante; la letra es la original, porque les gustaba mucho la historia, pero la música la ha compuesto Eduard Navarro porque, decía, la original era muy simple.

Luego encontramos Alba de ses Porqueres, una canción tradicional de Pollensa (Mallorca), para la que Mara Aranda reinventó otra letra, situándola en la época medieval, en el género de les albadas, de la poesía trovadoresca, donde se hablaba de los amantes, normalmente ilícitos, que se han de despedir antes de que llegue el alba. Una de las canciones favoritas de la cantante, comentaba.

Mareta es el tema más conocido del disco, una de las pocas canciones de la música tradicional valenciana que aún cumple su función de nana, como nos decía ella misma, a la que se la habían cantado y con la que había dormido a sus hijos. Han conservado la estrofa inicial, pero le han añadido otras en la versión que nos ofrecen.

La Papallona es otra suite de danzas occitanas. Con una primera estrofa de letra adaptada y con el añadido de otras más por parte de la cantante, con un aspecto moralizante, siguiendo la tradición.

Se N’anireu, un tema original compuesto por ellos dos, en un ritmo 5/8, con un aire oriental, búlgaro, nos decían, con una letra que habla de aquellos que nos dejarán.

Mes silenci se apoya en una música tradicional, unas danzas de las comarcas del norte de Castellón, con un ritmo muy arcaico, un 11 cojo, con un pequeño paro a mitad de uno de los tiempos, aunque lo interpretan a un ritmo más pausado; acompañado de una letra original de Mara Aranda, sobre uno de sus temas literarios favoritos: lo que se dice y no se dice; lo que se tenía que haber dicho y se ha callado; o lo que has dicho y querrías no haberlo dicho nunca…

Y llegamos a otro tema de composición propia, Jotes Noves, donde partiendo de la jota, han creado una armonía concreta, con partes cantadas a modo de estrofa, con unas letras que intentan acercarse al estilo más tradicional, alejándose de la tendencia que, nos decía ella, tiene de hacer poesía, lo que la podría alejar de lo popular. En este caso son como fotos fijas, unas coplillas que empiezan y acaban en sí mismas, unidas por la música.

Tinc una Barraca, a partir de un copeo tradicional en modo menor, con una introducción de un canto de trabajo, también mallorquín, a la que Mara Aranda ha añadido una letra homenaje a sus mayores, especialmente a su abuelo que nació y creció en una de esas barracas de campo valencianas; agricultor y artista, como nos comentaba ella. El siempre cantaba de forma repetida unas primeros versos, de una canción que ella recuperó y que arregló para adornar aquella barraca donde aquél vivió.

Ofici de Tenebres, sobre otro rimo amalgamado de 7, con las bases de un villancico y una habanera, acercándose nuevamente a las formas balcánicas, donde este ritmo es muy popular. Aquí la letra responde a un momento en el que tendrías ganas de ser malo, aunque todo queda simplemente, y afortunadamente, como ella dice, en una canción con connotaciones catárticas y terapéuticas.

Otras jotas, Jotes de Matinada, un conjunto de jotas tradicionales mallorquinas, curiosamente en tono mayor, alegre, pero con una letra que contrasta, porque se refiere a la maldad de la envidia.

Bolero Estrella, un bolero tradicional valenciano, que se tocaba con la típica rondalla de cuerda, en el que han cambiado la instrumentación, pero han mantenido la esencia de la canción. Para este tema Mara Aranda pidió letras para poder poner alguna de ellas en esta canción. Recibió muchísimas propuestas, pero no acababa de encontrar la que se adaptase. Finalmente encontró un texto de hacía mucho tiempo de Jesús Reolid, el lutier que ha construido muchos de sus instrumentos. Nos explicaba, emocionada, que este constructor pone siempre un papelito con un poema suyo dentro de cada uno de los instrumentos que construye, y al que solo se podría acceder destruyéndolos. Algo mágico.

Finalmente, Contalles Velles, otro villancico a ritmo de 7, en el que, por aquello de las conexiones balcánicas que nos explicaba, Eduard Navarro utilizó como instrumento principal la gaida búlgara, mientras Mara Aranda introducía en la letra un cuento, pero con la intención , nos decía, de ir más allá del ámbito de lo infantil, al estar provisto de ese toque onírico y surrealista de los personajes que pueblan su mundo interior.

Lo Testament es, sin ningún tipo de dudas, un trabajo magnifico en su conjunto, con una cantidad de sutilezas tanto en las músicas como en las letras, los arreglos y, por supuesto, en la interpretación de los músicos que forman Solatge, destacando todos ellos por su virtuosismo al frente de los diferentes instrumentos que tocan, un total de cuarenta, con la exquisita voz de Mara Aranda presidiendo todo el conjunto. Ha valido la pena esperar estos años para disfrutarlos, aunque deseamos no tener que sufrir tanto tiempo, nuevamente, para escuchar el próximo proyecto que, como nos decían, ya están, de alguna manera, gestando. + Info | Relacionados | Escucha el programa 1ª parte | 2ª parte | Federico Francesch | DESAFINADO RADIO