Dinbi Danba / Mamuak

Dimbi-DambaDinbi Danba
“Mamuak”
Gaztelupeko Hotsak, 2010

El pasado atesorado en bandas de rock como Stick o Chinataun sale a relucir en la energía que trasluce el tercer disco de este trio donostiarra. Pero ojito, no piensen en un rock convencional de compases de cuatro por cuatro, sino en un rock de espíritu libre, alado, imaginativo y trazado agilmente bajo el tiralíneas del jazz. O sea jazz-rock volátil y directo a la encía. Tras firmar un segundo álbum, Cruce de cables, donde apostaban por un jazz de corte más acústico, la banda formada por el guitarrista Joserra Lorenzo, el batería y percusionista Roge García y el bajista Imanol Lorenzo, explora en gran parte territorios afines a los de John Scofield, David Fiuczynski o Scott Henderson. Al cuarteto original se ha sumado una extensa lista de invitados entre los que se encuentran Iban Nikolai (didjeridoo), Arantxa Molina (bibolina), Iñaki Allberro (cello), Josemi Errondosoro (armónica), Ibon Irjoa (saxo), Ramontxo Vega (trombón), Iraitz Igartza y Aiantzane Lorenzo Dimbi-damba-pic(teclados y piano). El arranque explosivo de Jaizkibel ez ikutu, donde los laberínticos solos de guitarra y teclados son los protagonistas, da paso en Dani a terrenos más funk con un inicio sorpresivo en el que el didjeridoo y la armónica pasan el relevo a un groove marcial e hipnótico que se ve solapado por aires de blues y cierto aroma a música de thriller. No hagan olas lleva en sus arpegios los carácteres delicados de Pat Metheny, algo parecido a lo que ocurre con Vuelo nocturno, que acaricia cual terciopelo con un cello arrullador, y recuerda inexorablemente a aquella sentimental pieza de Joe Zawinul titulada A remark you make. Es un conmovedor ejercicio de poesía sonora. La energía vuelve otra vez a epatar con Sorgintxuloko lainoak, donde los desbocados embates del cuarteto nos hacen imaginar el vuelo de una bruja en su escoba. Con Donna Lee los vascos paracen querer hacer un guiño tanto a Charlie Parker como a Jaco Pastorius, dos de los titanes que popularizaron este standard del jazz. El primero por ser compositor y el segundo por darle una vuelta de tuerca con su visión revolucionaria. Entre el protagonismo del bajo, la guitarra cose filigranas y pespuntes mágicos, arropada por unas percusiones traviesas. No me creo nada baja de revoluciones, pero sigue esa senda de fusión magistral, que prolongan en el tema que da título al disco, con aires más joviales y sincopados. Redemption song, de Bob Marley, queda casi irreconocible con esos efectos de vibrato y flanger de guitarra y un tempo mucho más rebajado que el original. Es una de las piezas con más feeling del disco, genial en las evoluciones de la guitarra de Joserra Lorenzo. Cierra el álbum un número de aires blues titulado Zurekin hizketan, donde la elegancia y el buen gusto ponen la despedida y cierre a un trabajo robusto y con entidad. http://dinbidanba.com/ Relacionados // Miguel Ángel Sánchez Gárate

titulada