Mainetti-Angeleri

Mianetti-Angeleri
Mainetti-Angeleri

El Molino- Barcelona 23 de Mayo de 2011

Resulta que a veces no es fácil poner en palabras determinadas  situaciones, sobre todo si uno pretende, como en éste caso, transmitir esa especie de  atmósfera que se suele generar espontáneamente entre los artistas y el público. Sin embargo, prometo describir, -al menos a grandes rasgos- la velada tanguera que daría cierre al pequeño ciclo tanguero que hizo las veces de antesala de lo que será el I Festival Internacional de Tango de Barcelona.

La propuesta de El Molino del pasado lunes 23 de mayo hizo que la sala estuviera abarrotada de gente, como se suele decir. La ecuación es simple: Pablo Mainetti y César Angeleri (bandoneón y guitarra) por un lado,  y los bailarines Claudio Hoffman y Pilar Álvarez, por otro. Si la ecuación es sencilla el resultado lo es aún más… Tango con mayúsculas. Tango para recordar porque aquella noche el género rioplatense hizo alarde de virtuosismo y elegancia, sin más.Mianetti-Angeleri-pic

La dupla Mainetti-Angeleri presentaba “Complicidad”, un material que si bien lleva algunos años en los oídos y el corazón de la gente, no habían tenido la oportunidad de exhibir por éstas tierras. Los músicos argentinos fueron desgranando piezas que cautelosamente pincelaron las diferentes etapas del género, haciéndonos cómplices de esa “complicidad” que desbordaba el escenario a todo nivel.  Mariposita, Los Mareados o La pulpera de Santa Lucía algunos de los temas escogidos con los que, siguiendo el camino que abrieron Troilo y Grela, propiciaron al público una bocanada de aire fresco mientras los bailarines traducían con sus cuerpos esa música intimista dibujando filigranas.

Sobre el final para sorpresa de todos y cuando digo de todos, creedme, porque ni los músicos ni los bailarines tenían previsto un cierre de éstas características, la presencia del bailaor Amador Rojas, una de las nuevas promesas del flamenco, hizo que la noche tomara otro matiz. Formalmente invitado a subir al escenario, se encontró con los bailarines y los músicos, pero fiel a su estilo, flamenqueó la pieza del adiós. Tal fue la repercusión y la pasión puesta en juego que Rojas se dio el lujo de cerrar el concierto taconeando como en el mejor de los tablaos, solo que de la mano de Pablo Mainetti y César Angeleri y al compás de Libertango. www.elmolinobcn.com | Relacionados | Texto: María Eugenia Montenegro  Fotos: Bárbara Gurvit