Mafalda Arnauth

mafalda-arnauth-flor-de-fado.jpgMafalda Arnauth
“Flor de fado”
Resistencia 2009

Mafalda Arnauth pertenece a ese grupo escogido de nuevas divas del fado portugués que vuelve a la actualidad con un nuevo trabajo discográfico titulado Flor de fado, todo un regalo para las mentes deseosas de seguir disfrutando de las voces portuguesas que desde hace un tiempo parecen haber roto el caparazón fronterizo para querer convertirse en música universal. En esta ocasión, Flor de fado contabiliza el quinto trabajo de estudio con quince canciones que se centran en la belleza, quizás queriendo relacionarlo con la denominación del título de la obra. El álbum, también de lujosa presencia, viene acompañado de un DVD con cinco temas que ofrecen a la audiencia la Mafalda Arnauth más auténtica para poder contemplarla en su interpretación musical.

El nuevo trabajo de Arnauth parece querer distanciarse del dolor clásico del fado para aproximarse a climas más cálidos y bellos a través de un repertorio propio en que la vida y el amor toman protagonismo esencial. Así, parece querer abrir brecha hacia nuevos espacios musicales y nuevas maneras de proceder para seguir avanzando en la senda del fado, que aunque amplia, para muchos podría resultar redundante.

Canciones como O mar fala de ti convencen por la letra y por la música, aunque todo el álbum se complementa perfectamente en un estado vital de elevación. Y aunque su trayectoria profesional comenzó con las versiones de fados populares caídos en el olvido, la portuguesa continua en esta obra con su intento de recordar a los clásicos, con por ejemplo Pedro Homem y su obra Povo que lavas no rio; Vitorino, con Tinta verde y Manuel Alegre, con Flor de verde pinho.

En el aspecto musical, la instrumentación lo llena todo sin empachar y el piano se vuelve delicado. Como curiosidad, se puede comentar, que Mafalda cuenta con la colaboración del guitarrista Luis Pontes, hermano de la también fadista Dulce Pontes.

Concretando, fado lujoso  bello pero de cierta frialdad emotiva, quizás por el intento de querer cautivar. www.mafaldaarnauth.com     Relacionados // Antonio Álvarez