Madredeus & a Banda Cósmica

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Madredeus & A Banda Cósmica
”Metafonia”
Resistencia 2009


Renovarse a morir. Quizás esa sea la idea que Pedro Ayres Magalhaes y Carlos Maria Trindade, han tenido en la cabeza durante bastante tiempo antes de refundar el proyecto de Madredeus. Tras la marcha de la emblemática cantante Teresa Salgueiro, el grupo encabezado por los dos músicos lisboetas comenzó a pensar en continuar con el proyecto junto a nuevos protagonistas, o dar un giro ideológico a lo que hasta ahora ha sido la banda más internacional de Portugal.

Tras 20 años de existencia, con numerosos cambios de formación, Madredeus ha sabido explotar una imagen de grupo internacional y serio, de corte clásico, que ha querido deconstruir la música portuguesa para elevarla a la categoría de internacional. Ahora, la formación crece y se convierte en un colectivo de diez personas, a banda cósmica, que parece querer ampliar horizontes y escenarios.

El disco se grabó en agosto del 2008 en el estudio Música Nómada del teclista Carlos Maria Trindade. Con nuevas voces femeninas –Mariana Abrunheiro y Rita Damásio, el grupo cuenta con una nueva perspectiva con la incorporación de la arpista Ana Isabel Dias, la percusión, la batería y el guitarrista eléctrico Sergio Zurawski. Con el grupo ampliado, en palabras de Pedro Ayres, “las composiciones suena más alto para poder tocarlas en grandes conciertos al aire libre”. Además, añade que las nuevas piezas tienen “una nueva concepción de la música portuguesa”, inspirada en la variada tradición de sus propias composiciones, y en los arreglos de la música popular de Europa, de África Occidental y de Brasil. En resumen que la idea es la de crecer y, posiblemente, llegar a más público.

Metafonia es un disco doble y compacto. El segundo calificativo hace honor a su concepción. En la primera parte se recogen doce temas inéditos, mientras que en el segundo aparecen siete versiones de piezas clásicas del grupo. Ambos tienen en común, además del sonido, que las composiciones han sido escritas por Magalhaes y Trindade, con lo que todo sigue quedando en casa, aún con otros ocho nuevos miembros.

El álbum muestra ese cambio estilístico, esa refundación de la banda con la incorporación de nuevas voces y con la riqueza de una mayor instrumentación. Sin embargo, la sensación es que a pesar de los cambios, la esencia sigue siendo la misma. Tanto los temas inéditos como las versiones conservan la cadencia, el recogimiento habitual de Madredeus pero con más brillo instrumental. También se aprecia mayor ligereza en las piezas, más alejadas de la complejidad y la serenidad que ofrecía Salgueiro junto al amplio espectro de cuerdas de la anterior nomenclatura. Arpa y guitarra eléctrica ayudan a modernizar el sonido Magalhaes-Trindade con momentos más vitales pero en donde las huellas dactilares siguen siendo las de antes.

En el disco inédito podría destacarse el primer tema Vou (larga o navio) en donde se dan las coordenadas de todo el nuevo concepto, con una importante presencia de la guitarra eléctrica. O Eclipse, y A profecia atlántica juegan con las melodías y con su superposición, mientras que en Uma caipirinha, el grupo parece trasladarse musicalmente a latitudes más latinas y calientes. Otros temas, parecen jugar al soy el de antes, pero no lo soy, con el clásico tono “madredeus”, más el arpa y una cadencia melancólica, como por ejemplo en Lisboa do mar.

En las versiones hay que hacer una larga pausa en la pieza O mar, durante los dieciocho minutos de duración, y luego pasarse directamente por O paraiso en donde el grupo sigue mostrándose tal cual, aunque cada uno será libre de opinar con qué se queda, si con la versión acústica o con este nuevo “remix”.
 
Con Banda Cósmica, o sin ella, puede que Madredeus esté agotando sus recursos creativos, pero el hecho de que trate de reconstruirse desvela inquietas intenciones dignas de alabar. Quizás necesite cierta afinación, pero las ganas están ahí. Habrá que estar atentos a los acontecimientos y, sobre todo, a la puesta en escena real ante su público.

www.resistencia.es // Antonio Álvarez