Ludovico Einaudi – Taranta Project

Ludovico Einaudi - Taranta Project ok
Ludovico Einaudi
”Taranta Project”, Ponderosa Music Art / Resistencia, 2015

Salento es la comarca situada en la extremidad sudeste de la región italiana de Apulia (Puglia), familiarmente conocida como la punta de la bota de Italia.
Desde 1998 allí tiene lugar La Notte della Taranta, el festival más grande de Italia y uno de los más importantes de Europa dedicado a la cultura tradicional. Este festival tiene la particularidad de que está dedicado en especial a esa música y danza hipnótica que, según cuentan, puede curar las mordeduras de la araña tarántula gracias a su efecto terapéutico e incluso puede hacerte entrar en trance. Se trata de un festival itinerante que culmina con un concierto en Melpignano (Lecce), para el cual se invita a un “Maestro Concertatore”. Este Maestro diseña un espectáculo especial para reinterpretar los clásicos de la música local tradicional, pero bajo su mirada personal. Estos últimos años este evento ha reunido hasta a ¡150.000! espectadores. Entre los músicos más conocidos que han sido “Maestro Concertatore” podemos nombrar a Joe Zawinul, Stewart Copeland, Goran Bregovic o Phil Manzanera.
En los años 2010 y 2011 el encargado fue el pianista y compositor turinés Ludovico Einaudi. Según sus propias palabras: “Cuando me ofrecieron el proyecto, me interesó de inmediato. Sobre todo la razón por la que acepté la dirección, fue porque quería encontrar, no solo conexiones con otros mundos musicales, sino también la relación entre el obsesivo ritmo de la Taranta junto con otras culturas musicales similares. Quería construir un puente entre el pasado y el presente, hecho a base de la síntesis electrónica y el trance moderno. Me fascinó, sobre todo, la necesidad de explorar una tradicional italiana tan encantadora”.
Una pieza fundamental en el proyecto ha sido Mauro Durante, líder de nuestros queridos Canzoniere Grecanico Salentino, maestro violinista, percusionista, compositor y gran conocedor de la música de la región. Él fue quien introdujo a Ludovico en esta inmensa y rica tradición. Juntos diseñaron una propuesta para ampliar el espectro musical tradicional y que incluía a músicos como Ballaké Sissoko, Justin Adams, Juldeh Camara o Mercan Dede, además de otros músicos de Salento (la mayor parte de la banda de Mauro) y una gran orquesta. De hecho en el concierto de 2010 también participaron la cantante griega Savina Yannatou, los gitanos rumanos Taraf de Haidouks o los pioneros del raggamuffin italiano Sud Sound System y buena muestra de ello se recoge en La Notte della Taranta 2010, un recomendable disco grabado en directo.
Pero no se trata del trabajo del cual vamos a hablar aquí. Gracias al gran éxito que tuvieron sus espectáculos de 2010 y 2011, reestructuraron el proyecto y con una formación reducida estuvieron girando por Italia y varios países de Europa en 2012. Como resultado de esta gira, sí que surgió este álbum que nos ocupa y que intenta recoger en estudio toda esa intensidad y emoción que se vivió en esos conciertos en directo.
Este disco se compone de doce temas y combina grandes momentos épicos, como la canción instrumental que abre el disco, Introductio ad regnum Tarantulae, donde violines, percusiones, gaitas, acordeón, etc. nos van envolviendo con un ritmo que poco a poco va “in crescendo”, junto a otros más íntimos y delicados, como justamente el que lo cierra, Nuvole Bianche, donde el piano de Ludovico acompaña la dulce voz de Alessia Tondo.
Entremedio hay momentos excepcionales y para todos los gustos. En Taranta un riff repetitivo de guitarra de Justin Adams se mezcla con unos intensos y armónicos coros salentinos, mientras Mauro Durante y Juldeh Camara se marcan sendos y respectivos solos de violín y riti (violín de una sola cuerda), creando un ambiente a la vez insistente y dinámico. En Nazzu Nazzu o en Tonio Rima/Rirollala, son de nuevo Justin y Juldeh (o sea los componentes de JuJu) los que se llevan la composición a su original campo creativo de aire africano, que se combina especialmente bien con las repetitivas melodías tradicionales. Mientras que en Preludio/Nar I-Seher, un extenso y emocionante tema de diez minutos compuesto por el fascinante músico turco Mercan Dede, una suave intro de Ludovico al piano nos conduce, junto al kemenche persa (instrumento de cuerda frotada), hacia paisajes arabescos y donde las percusiones se mezclan con la brillante kora de Ballake Sissoko y la ancestral flauta ney de Mercan.
Ferma Zitella con la radiante voz de Giancarlo Paglialunga, o Core meu con la de Antonio Castriginao, nos acercan más a la parte tradicional, aunque los juegos entre violines y bases electrónicas, le dan un impulso contemporáneo.
Sin embargo en Choros es el minimalismo refinado de Ludovico el protagonista. Pero el acompañamiento de cuerdas, kora, acordeón, gaitas y percusiones crean un apasionante clímax entre melancólico y opresivo.
Aunque quizás es en la colorista Santu Paulu/Finale donde mejor se unen tradición, jazz, folk, música trance y música de cámara del siglo XX, dando un resultado único y novedoso.
A pesar de que Ludovico tenga amantes y detractores, este trabajo conjunto está entre lo mejor de su carrera. +Info | Relacionados | Miguel Amorós.