Los Fulanos

Fulanos
Los Fulanos

Jamboree. Barcelona,12 de enero de 2013.

Que el Jamboree esté lleno de gente bailando no debería extrañarme, pero que sea gente tan joven y que disfruten de música de los 60 o 70, es admirable. A las nueve y media cuando empezó el concierto no las tenía todas conmigo, pero a las once, todos los que estábamos allí podíamos confirmar que esta banda está en el momento de incendiar cualquier escenario. Culpables, varios. El primero Manuel Benítez en primera fila sentado delante de unos teclados y con un aspecto de James Dean actualizado, un tipo que empieza demasiado seguro pero que poco a poco demuestra tener unas tablas que le permiten levantar al público cuando y como quiere, un líder nato (si conoces a Axel Krieger, ya te haces una idea). Más culpables, los vientos, Ivó Oller es un trompetista habitual de la escena jazzistica catalana y un buen compositor, el de Mataro a pesar de su juventud, hace tiempo que tiene un hueco en el jazz de nuestro país. Al trombón Tom Johnson, no solo ya estaba en Fundación Tony Manero (claro referente de Los Fulanos) sino que es un hombre clave en muchos proyectos “negros” de la ciudad, con unas ganas de fiesta envidiables, dentro y fuera de escena siempre con esa vitalidad de monstruo escénico. La percusiones, ¿que sería de Los Fulanos sin percusiones?, como si no tuviesen bastante con el baterista Dani Martí (esos maravillosos coros demuestran como vive el concierto) y las percusiones de Albert Sabater, todavía invitaron a otro percusionista, y mas adelante a otros dos integrantes de Fundación Tony Manero, al final un escenario repleto de gente con ganas de hacer música y de que la peña baile y olvide por un momento todos sus problemas. Ah no creas que me olvidaba de la música. Boogaloo, en los 60 las músicas latinas que estaban “invadiendo” América del norte  se fusionaron con el soul y ahí se forjó el boogaloo. Los Fulanos lo defendieron acompañando el año pasado al gran Joe Bataan por una gira por Europa, cuentan que en algunos países “fríos” todavía recuerdan sus directos “abrasadores”, anoche presentaban su trabajo ‘Si esto se acaba que siga el boogaloo’ (Lovemonk 2012), y demostraron que las músicas de baile solo mueren cuando los músicos las matan, el boogaloo de momento tiene vida para un tiempo, y el soul y el funky, de todas ellas beben Los Fulanos. + info |  relacionados | Candido Querol