Lee”Scratch” Perry | Sala Apolo

lee-perry-barcelona-britmos
Lee”Scratch” Perry & Mad Professor & The Robotiks

Sala Apolo, Barcelona 4 Marzo 2012

Coletazos del invierno e inquietos por el próximo cambio de estación, decidimos terminar el fin de semana buscando cobijo entre las paredes de la planta superior de la emblemática sala barcelonesa. Mediante los teloneros no anunciados, Badalonians, y la carencia de aire acondicionado en una abarrotada sala, ayudaron a entrar en calor y por su puesto a aumentar el tráfico al área de refrigerio.

Cuarta parada en territorio nacional en el fin de la gira europea de uno de los personajes más notorios de la escena jamaicana demostrando estar en plena forma con publicaciones recientes, Rise Again (M.O.D. Technologies, 2011) y usuales visitas en los últimos años. Para aquellos que ya hemos disfrutado de su presencia, sus excentricidades como entrar al escenario con incienso clavado en la gorra o su l
lee-perry-barcelonalamativo atuendo despiertan simpatía, pero no como el primer día. Un servidor esperaba algo más de la velada. La orquesta que acompañaba a tan digno director, no es de las más conocidas precisamente. The Robotiks, con tres lp’s publicados con este nombre, representan un volumen de trabajos muy inferior si lo comparas con otras bandas del género. Hasta aquí podría ser otro concierto del montón. Afortunadamente, un valor añadido se hizo presente, Mad Professor se encargó de la mesa de mezclas.

Según palabras del propio Mad Professor, hasta la aparición del dub, un buen ingeniero de sonido debía realizar una excelente producción y ser invisible. En su producción no debe apreciarse ninguna marca característica. Pues las bases sentadas por ingenieros como King Tubby  en los 70’s cambiaron esta dinámica, dándole un protagonismo importante al trabajo de estudio hasta el punto de convertir un trabajo aburrido en un flamante y poderoso discurso. Valga de ejemplo, el valor dado en los créditos de un disco grabado en Abbey road.

Con estas premisas ya se pueden hacer una idea de cómo fue la jornada. Cuatro instrumentales como preámbulo a la entrada del excesivamente idolatrado Perry, que inició la velada con parsimonia aunque cercano al público como siempre, amoldándose la banda al ritmo del veterano. Sutiles detalles sonoros se empezaban a apreciar desde la mesa de mezclas. Tramos vocales y de teclado empezaban a ser tratados. Con una evolución progresiva, el sonido empezó a coger forma. Sonando I’m a Mad man las incursiones eran muy evidentes, grosor extraordinario de la batería, contundencia del bajo, junto a atmosféricas secuencias de teclado. Pequeñas secuencias sonoras características del dub salían de un sp-404 que asomaba en la mezcladora para completar el pastel. Como si de una metamorfosis se tratara, cada canción que empezaba con simplicidad iba experimentando una transformación sonora que ocupaba por completo todo el espectro sonoro audible, creando una secuencia completamente dispar a la inicial. Sospecho que no pasó desapercibido en algo menos de dos horas de concierto, constatándose el poder de mutación que tiene una canción ante la manipulación magistral de decenas de knobs y faders con magistral atención en los detalles. Exultantes salimos del evento, seducidos una vez más por la magia de los sonidos jamaicanos, que por fortuna, asiduamente visitan nuestras salas. enlace | relacionados | Texto y fotografías Pablo Castro