Lee “Scratch” Perry & The Upsetters

Lee-PerryLee “Scratch” Perry & The Upsetters
Sala  Bikini, Barcelona
29 Octubre 2010

Singulares personajes han invadido siempre la cultura musical. Conocida es, la extravagancia que algunos artistas hacen gala, tanto en el escenario como fuera de él. Singulares bailes, estrafalarias vestimentas y algún que otro exceso, es corriente observar por aquellas personas, que de bolo en bolo, alguna sorpresa se llevan. Tal suele ser su repercusión, que muchos músicos acaban banalizando su producto sonoro y se centran únicamente en aspectos secundarios, ambicionando con ello más transcendencia.Lee-Perry-pic

Una impresión similar se puede llevar uno si descontextualiza la puesta en escena de uno de los veteranos de la escena jamaicana, Lee «Scratch» Perry. Sus estrambóticos gorros son su señal de identidad más conocida. En algunas ocasiones, su carácter es más conocido que su notable carrera artista. Su etapa inicial produciendo con Joe Gibbs, su sello Uppsetters, y el control de otros tantos, la construcción de su propio estudio, The Black Ark, la producción de artistas como Bob Marley & The Wailers o The Heptones entre tantos otros o colaboraciones con Mad Professor, han echo de él, uno de los pilares de la música jamaicana, tal y como lo demuestra su extensa lista de producciones.

La unión de la productora Roots&Vibes y la elegante sala Bikini, apadrinó la presencia del artista acompañado de la mítica banda The Upsetters. Ya 1969 editaron un disco con tal nombre, por lo que se puede deducir, que jóvenes precisamente los componentes no iban a ser. Los teloneros locales King Horror Sounds dieron paso a la banda. El inicio fue puramente instrumental, al más puro estilo dub. El teclista Lee-Perry-pic-1incito al público a correar el nombre del artista para acompañar su entrada. Por mucho que vayamos preparados, ver en el escenario a un tipo de más de 70 años con gorra y botas recargadas de detalles de lo más variopintos, negra vestimenta, con una calavera de detalle y el pelo y barba teñido de rojo, no deja a nadie indiferente y libre de hacer comentarios jocosos.

Bajo, guitarra, batería, teclados y voz unido a una simple presentación rítmica pueden llevar a uno a pensar que son la típica banda de música que nuestros mayores escuchaban en sus respectivos pueblos, con la única diferencia, que son de origen jamaicano. Sonido cercano y acogedor. Llamamientos a tocar el cielo o la eterna desvalida África. Cercano con el público, a pesar de su poco expresividad en el escenario. Un discurso, para algunos, monótono en estructura, pero como muchos de los artistas de reggae defienden, se lleva dentro, se siente y acompaña a uno a parajes donde las preocupaciones se desvanecen. La humeante sala se mostró entregada en todo momento. Llegaron los bises con una traca final instrumental subiendo los bpms que cumplimentaron un concierto equilibrado y completo.

Una agradable sensación deja a uno el poder disfrutar del todo poderoso sonido jamaicano de la mano de veteranos que fueron participes de la creación y evolución de una manera de hacer música que ha transcendido fronteras y estilos.www.lee-perry.com Relacionados // Texto y fotos: Pablo Castro