Le Guess Who? 2016

Caratula Le Guess Who
10º Le Guess Who? 2016

Utrecht, Del 10 al 13 noviembre de 2016

Entre el 10 y el 13 de noviembre se celebró en la ciudad holandesa de Utrecht la décima edición del festival Le Guess Who?. Un festival de otoño muy cómodo. Con un público respetuoso, una organización amable, sin duros controles de seguridad y con mucha cercanía entre artistas y público. Un festival también muy integrado en la ciudad, aprovechando teatros, salas de conciertos e iglesias; y sobretodo el Tívoli Vredenburg, un gran complejo de arquitectura espectacular con cinco salas y auditorios de variado formato. Y lo más importante, un cartel muy trabajado con cerca de 150 artistas, sin renunciar prácticamente a ningún género musical ni latitud de origen. He aquí mi cuaderno de viaje:Le Guess 1

Empezamos el jueves viendo al maliense Bassekou Kouyaté, conocido como el Jimi Hendrix del ngoni, el equivalente africano del banjo, acompañado por su mujer a la voz y tres miembros más de su familia como músicos. Y seguimos en África con el blues tuareg de Les Filles de Illighadad, que nos llevan por territorios muy sosegados y agradables. Provienen del Níger rural y es la primera vez que salen de su país para actuar.

Cambiamos de tercio con la impactante actuación de Deerhoof. Siempre son una apuesta segura pero esta vez están en muy buena forma y compenetrados, incluso el batería Grag Saunier cede algo de protagonismo al resto de la banda. Nos quedamos sin ver el final de Wilco porque reducen a la mitad su anunciada actuación de casi tres horas. Finalizamos la jornada relajándonos en el auditorio Hertz con los paisajes de guitarra del norteamericano William Tyler, aún en estado de shock por los recientes acontecimientos políticos en su país.

El viernes por la tarde empezamos con Jherek Bischoff dirigiendo un cuarteto de violines y cello, tocando sus composiciones y alguna ajena. La música resulta interesante y variada, pero quizás se extiende en exceso presentando los temas. Seguimos con BEAK>, banda de tres astutos músicos (batería, guitarra y teclados) que consiguen envolvernos con sus recreaciones rítmicas.

Ahora lo cómodo sería continuar en el complejo Tívoli, pero decidimos batallar con el frío e ir hasta el teatro Kikker para ver a Maarja Nuut & Hendrik Kaljvjän. Ella con violín y voz, y él mediante un ejemplar uso de los loops, transformando esta base minimalista de música tradicional estoniana en algo mucho más complejo e hipnótico. Lo siguiente, Idris Ackamoor & The Pyramids. Muy buen rollo con su afro-free-jazz. Muy cercanos con el público y espectaculares músicos; mención especial para su violinista Sandra Poindexter. Y de ahí, y ya para acabar la jornada-violín nos vamos a la sala EKKO donde actúan las japonesas Group A. Una a las máquinas y voz y la otra al violín, produciendo una oscura mezcla de noise industrial y cabaret performático.

Y el sábado empezamos con la esperada Julia Holter, que en vez de concentrarse en su último trabajo Have You In My Wilderness, sorprendió con una arriesgada actuación con varios cambios de registro y tocando varios temas aún inéditos, entre ellos un largo tema atmosférico de 15 minutos. Volvió a demostrar que es una de las grandes del panorama actual. Continuamos con el directo fresco y personal, y algo más alegre, de la galesa Cate Le Bon, que repasa fundamentalmente su fenomenal último disco Crab Day. Y la noche se acaba de encender con el punk de los holandeses The Ex en un acelerado concierto conjunto con la banda de danza y música etíope Fendika.

Le Guess Anna VonDescansamos un rato con el rock americano hipnótico de Wooden Shjips, pero no tardamos en volver a otra sesión de baile con The Comet Is Coming. Un trío de saxo, batería y teclados mezclando funk, jazz y beats electrónicos. Para acabar la noche llegamos al final del set a los platos de RP Boo, el introductor hace ya más de quince años del Footwork.

Domingo mañana, llueve. Nos refugiamos en una iglesia del centro de Utrecht para escuchar cantos gregorianos con el coro holandés Karolys Magnus, en uno de los conciertos promocionados por Julia Holter. A mediodía entramos en un pequeño café para ver a Violet Fall dentro del cartel paralelo del Mini Who, integrado fundamentalmente por bandas emergentes. Nos dejan buen sabor de boca con su pop electrónico.

Por la tarde volvemos al Tívoli Vredenburg, y lo que parecía iba a ser una última jornada tranquila se convierte en una gran traca final llena de sorpresas. Empezamos con sensaciones fuertes en la sala más pequeña, pero abarrotada, con Anna Von Hausswolff y su voz dulce y dramática rodeada de monstruosos drones de guitarra y teclados. En el escenario principal actúa Patty Waters. Su voz, arropada por un trío de jazz sublime, pone los pelos de punta y resulta ser uno de los descubrimientos del festival. Y aquí cambio radical con Marie Davidson, con un directo de tecno seco y cortante, acompañándolo a ratos con su no menos severa voz.

Volvemos a la sala grande, esta vez para ver a Tortoise demostrar que su proyecto de rock experimental sigue vigente y en forma. Luego nos entretenemos un rato con el rock oscuro de Suuns, pero ya preparándonos para la perla final del festival: si la noche anterior finalizó con el padrino del footwork, hoy es la hora de Jlin, y ésta demuestra ser la auténtica reina del género, llevándolo a territorios insospechados, a su gusto, y poniendo patas arriba la sala, ininterrumpidamente, durante una hora. Definitivamente una inmejorable despedida para un festival que nos ha dejado tan buenas sensaciones, a lo largo de sus cuatro jornadas. +Info | Texto: Enric Francesch Campi