LaRumbé

LaRumbeET
Cuando componemos no pensamos en estilos, pensamos en que queremos decir algo, comunicar, y en que la gente mueva el culo”

Hay artistas que solo componen música cuando de verdad creen que lo que hacen, y dicen, merece la pena. Si no para qué hacerla, ya hay mucha (mala) música por ahí suelta.
Cuando se hace así, se nota. Te podrá gustar o no, pero se nota. Además te da la libertad de poder decir las cosas por su nombre y con sus nombres. Pero no adelantemos acontecimientos.
Para quien no lo sepa aún, estamos hablando de LaRumbé, grupo nacido en Barcelona y que acaba de editar su segundo disco Mirando Pa Taubaté (13 Trafalgar Records, 2011), un gran salto cualitativo respecto a su primer trabajo. Juaco, catalán y rumbero, es el cantante y compositor de todas las letras y músicas del disco, pero los arreglos son de LaRumbé y en ellos se nota el carácter multicultural de la banda. La llegada al grupo de Joao Oliveira abrió sus miras musicales y los puso “mirando pa Taubaté” (ciudad brasileña de donde es originario Joao). Aunque otra parte de la “culpa” de su nuevo sonido es de los productores Tino Di Geraldo y Guillermo Quero, que han separado el grano de la paja y han hecho que por encima de todo triunfe la “canción”. El producto final es un álbum hecho con gusto, ganas y buenos temas. Desde la relajada y gozosa Hoy Hace Sol, a la mestiza (por la fusión de géneros) Oblebé o la transgresora Ea con letra que denuncia con nombres y apellidos a algunos de los corruptos más famosos del país. Se puede decir más alto, pero no más claro, y seguro que sin tanto ritmo.
La verdad es que teníamos ganas de poder hacerle unas preguntas a Juaco, antes de que presenten su disco en su ciudad el próximo 25 de enero en la Sala Sidecar, y aquí os las remitimos:

¿Qué ha pasado desde vuestro primer disco, A Lo Fratelo (13 Trafalgar Records, 2007), y qué diferencias encuentras con este nuevo disco?
Básicamente lo que ha cambiado de un disco a otro han sido dos cosas; la madurez de la banda y el guitarrista.
Por un lado la banda ha ido enfocando, creando su propia manera de comunicarse, cada vez más suya, más personal. Han pasado tres años, muchos conciertos, muchos kilómetros, muchas aventuras. Tocamos y componemos más a nuestro gusto.
Y por otro, en A lo Fratelo teníamos la guitarra flamenca de Jordi Guerrero, y en Mirando pa Taubaté, la eléctrica de Joao Oliveira. LaRumbé es muy orgánica y al cambiar el guitarrista han aparecido raíces más roqueras. No ha cambiado nada el concepto musical, seguimos siendo flamencos de corazón, ni tampoco el discurso, seguimos denunciando de una manera positiva, optimista. Intentamos.

El hecho de que en la banda haya músicos de diferentes orígenes, ¿ha hecho cambiar la música de LaRumbé?
Nuestra música ha ido cambiando a medida que las personas han ido cambiando, pero no por una cuestión de origen. Sí que es cierto que las bases latinas nos salen con más sabor y el flamenco un poco más “gabacho”, pero nuestro trabajo es hacer canciones que conecten, no nos preocupa tanto la pureza de los estilos.

¿No tenéis previsto ir a Taubaté? ¿Cómo os sentaría un viaje allí, os cambiaría?
¡
Ojalá!. Todos los viajes cambian. La banda se alimenta de momentos, de vivencias. Un viaje a Taubaté nos iría perfecto, sobre todo ahora ¡que empiezan los carnavales!. En 2009 tuvimos la gran suerte de tocar en el Festival HIFA de Harare, en Zimbabwe, y volvimos locos perdidos. ¡Africanizados!. Cada vez que la furgo sale por la diagonal sabemos que algo nuevo empieza. Pero esto nos pasa a los músicos y a todo el mundo, viajar, descubrir, eso es la vida.

¿Os consideráis un grupos de “Barcelona”?
Sí, porque la banda vive en Barcelona. Porque los músicos nos hemos conocido aquí. Los que empezamos, los de ahora y los que han pasado. Porque hemos tocado y tocamos mucho en la calle. Calles de Barcelona. Las Ramblas. Porque tenemos mucho que agradecer a muchos locales y casas okupas en los que en su día actuamos y que ahora, la maldita especulación, ha cerrado. Nosotros no olvidamos La Makabra, La Hamsa, El Picoco, El Ciutat Bella, El Glüb, y un largo etcétera. Aquí vivimos y somos gente sensible y comprometida con nuestro entorno.

Te encuentras con un viejo amigo que hace años que no ves, le cuentas que te has metido en el mundo de la música, que has sacado ya dos discos y te pregunta: ¿qué estilo haces? ¿Qué le dices y cómo se lo explicas?
Le digo que intento hacer canciones por encima de todo, más que música de un estilo concreto. Si el tío insiste, le digo que rock. Cuando componemos no pensamos en estilos, pensamos en que queremos decir algo, comunicar, y en que la gente mueva el culo. “Discurso y Groove” serían las dos únicas cosas que entendemos ha de tener nuestra música. Y si el tío se compra el disco y me llama al cabo de una semana y me dice, “oye Juaco, ¡esto no es rock!”, entonces le digo “¿Y qué es el rock entonces?”.

Para alguien que trabaja en un estudio de grabación, ¿cuáles son las diferencias entre crear un disco en estudio y presentarlo en directo?
El primer disco lo grabamos en estudio y quedó muy bien, creo que porque de alguna manera era más íntimo. Para éste segundo disco nuestro productor insistió en que quería grabarlo en directo. Si tu música depende de la energía del momento, yo aconsejo grabar en directo, para cosas más íntimas o electrónicas, en estudio. Las canciones cambian mucho, incluso del ensayo al concierto, dependen del tiempo, de las preocupaciones, de una palabra malsonante antes de salir al escenario. De la mirada de alguien del público. ¡Las bandas están vivas!.

¿Qué grado de “culpa” tiene Tino De Geraldo en los discos de LaRumbé?
Para nosotros Tino es más que un productor, es un colega. Él sabe la influencia que ejerce sin ejercer. Y culpa supongo que tenemos siempre todos. Él dirá que tiene poca, nosotros que mucha. Aquí no hay porcentajes que valgan. Es más una cuestión de aires, de empujones. De estar haciendo tu disco, que es de los momentos más importantes para una banda, y que te esté ayudando un tío que ha tocado con Camarón o con Paco de Lucía. No sabes las historias que nos cuenta. El hecho de que crea en nosotros, en nuestra música, nos hace volar, nos hace sentirnos con la razón de nuestro lado, nos hace liarla cada vez más gorda. Ir siempre un pasito más allá. ¿Musicalmente en que se nota? Sobre todo en lo de mover el culo.

¿Seguís considerándoos “grupo poéticamente transgresor”?
Eso lo leímos un día y nos lo apropiamos porque ciertamente describe nuestra manera de escribir. Nuestras canciones son denuncias o reflexiones sobre injusticias, pero siempre intentamos ver “el vaso medio lleno”. Por ejemplo la canción Ratones es una metáfora donde comparamos los ratoncitos que hay en el barrio del Raval con los políticos. La canción Hoy Hace Sol se pregunta que hay de malo en solo querer hacer música, o solo querer pintar, o solo querer hacer surf, no entendemos por que a veces se ve a la gente que solo quiere dedicarse al arte como vagos. Intentamos ser optimistas a pesar de que muchas de las cosas que nos rodean no las entendemos, nos preocupan, o nos tienen realmente cabreados. Es por eso lo de poéticamente transgresor. +Info | Relacionados | Miguel Amorós.