La Troba Kung-Fú

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La Troba Kung-Fú
Circ Cric, Sant Esteve de Palautordera, 21 de junio de 2013

Si para celebrar el Día de la Música no os pasasteis por la carpa del Circ Cric, probablemente pensaréis que ésta es una crónica muy exagerada. Y si estuvisteis, estoy seguro que encontraréis que se me escapa uno u otro detalle. En cualquier caso, el torrente de emociones, de belleza y de intensidad que la otra noche acumulamos entre todas y todos los presentes condiciona estas palabras. De entrada, decir que Joan Garriga nos “engañó” cuando, hace un par de semanas, nos explicó que la primera parte del concierto sería tranquila. Tras abrir la noche con Sta. Alegria, La Troba Kung-Fú enlazó El joglar, Rúmbia y La moreneta (con una pubilla catalana bailando por Colombia), tres temas bien potentes que invitaban, ya de inicio, a bailar sin vergüenzas. Y sin ninguna duda así habría sucedido, si no hubiera sido por los números de circo (todos ellos bien espectaculares) que aparecieron en esta primera hora de concierto y que ocuparon la pista.

El repaso de los nuevos temas de SantAlegria (Chesapik, 2013), la excusa para este concierto especial, continuó de forma exhaustiva (sonaron trece de dieciséis, si mis cuentas no fallan) y con momentos muy divertidos, como cuando el montón de niñas y niños que formaba parte del público (¡¡¡qué alegría!!!) recibieron su premio, en forma de coca de Sant Joan y chocolate, mientras el grupo interpretaba, claro, Xocolata bona. Después de unos minutos de pausa, la segunda tanda de canciones empezó con la coreada Flor de primavera y ya no se detuvo hasta la aceleración final de Yo soy. Las ganas de fiesta y de baile que se intuían en el ambiente tuvieron como respuesta una espléndida banda sonora rumbiera formada por temas como Petit rumbero, María Hernández, La cançó del lladreBufa el vent. Entre unas y otras, la sorprendente y potente versión del clásico argelino Abdel Kader, cantada por Yacine Belahcene y en la que participó su compañero Yannis Papaioannou.

Como dicen en inglés, you should have been there, tendríais que haber estado allí, para disfrutar de uno de aquellos conciertos que, recién terminados, quedan archivados para siempre en el disco duro de nuestra memoria. Gracias al repertorio de buenas canciones que La Troba Kung-Fú ha reunido y que el público ha convertido en himnos populares, el concierto devino una especie de ceremonia catártica (para visualizarlo, sólo era necesario contemplar las sonrisas de oreja a oreja que lucía todo el mundo), un acto que nos ha convencido, por si alguien todavía no lo estaba, que el camino que tenemos que seguir es el camino del kung-fú. Less words, more songs…  + Info | Relacionados | Jordi Urpi | Foto: Konstantina Gavala / Yellow