La Raíz del grito. Compañía Isaac Barbero

Centre cívic Besos, 15 de septiembre de 2017

Isaac Barbero es un bailaor de flamenco con un amplio recorrido no sólo por tablaos españoles sino en tierras japonesas, dónde actúa en numerosas ocasiones. Presentó en el CC Besós un proyecto que está preparando y que lleva por título  la Raíz del Grito, con Tati Amaya a la guitarra, El Mosquito al cajón, Mónica “Chicuela” al cante y Lorena Oliva, Verónica Pérez León y Ariadna Pájaro  acompañándole en el baile, y la actriz Maite Gil. La noche para mí tuvo una de cal y otra de arena. No conocía a ninguno de los artistas por lo que fue una grata sorpresa encontrarme con un guitarrista fenomenal con un sonido limpio y potente y me quedé con las ganas de saber cómo se manejaría como solista (tendré ocasión de comprobarlo, seguro) el cante de Mónica Chicuela al principio me resultó un poco agresivo pero después me di cuenta que esta mujer tiene en esa energía el poder de su personalidad,  el cajón de El Mosquito acompañando con mucha fuerza sobre todo en los palos que más requieren de dicho instrumento, los cantes de fiesta y Barbero, este hombre es un huracán, no puede estar sin bailar, que energía. La verdad es que fue todo un contraste, en un momento en que las grandes figuras del baile (para mi gusto) como Rocío Molina o Eva la Yerbabuena están apostando por un baile que insinúa tanto o más de lo que dice y los taconeos y la velocidad pierden sentido delante de la imaginación y el acercamiento a la danza más contemporánea, pues aparece Isaac Barbero y es cómo si Carmen Amaya volviera a imponer su estilo. En fin, para gustos colores. Intentan explicar una historia para ir un paso más allá del simple y llano concierto, para eso usan un personaje poético que empieza y termina la obra con suaves canciones de cuna y en medio todo un recuerdo al Pequeño Vals Vienés (me gustó mucho como lo susurró Maite Gil) pero lo que no me gustó demasiado fue todo el acompañamiento “narrativo” escenas de perchero para cambiarse el bailaor, escenas de taberna dónde mostrar los celos o los arrebatos pasionales demasiadas veces hermanados con el flamenco.  Como me comentaba el mismo Barbero, tuvieron que improvisar mil cosas debido a las ausencias de Eva Santiago que a última hora no pudo bailar y la de Mariola Membrives que no pudo cantar.  Cosas del directo, esperemos que haya una segunda oportunidad, se lo merecen.  Si la memoria no me falla empezaron con una fiesta por bulerías, siguieron con unos cantes de ida y vuelta que me gustaron mucho, después Mónica homenajeo a Chavela (muy bien por cierto) las dos voces son pasionales cerrando El último trago por alegrías muy bien bailadas. Después de esa pausa que supuso el pequeño Vals Vienés (más cercano a La Barraca de Federico que no a Leonard Cohen, genial) siguieron con unas seguirillas, gran momento, la guitarra enorme, la cantaora  y el bailaor dándolo todo en un palo tan complejo como este. Volvieron a las bulerías para atacar de nuevo con la dificultad de La Caña de Chacón tal como la entendía Morente, otro gran momento. Después creo que fue una taranta y cerraron por tangos. Una noche de flamenco visceral. + info | relacionados  | fotogramas Gonzalo Marcuzzi Iglesias