La Musgaña / Idas y venidas

lamusgana.jpg La Musgaña
“Idas y venidas”
Karonte, 2009

Tras publicar un recopilatorio que rememoraba veinte años de carrera, La Musgaña nos ofrece ahora un nuevo y original trabajo denominado Idas y venidas, grabado en directo en los Estudios Infinity de Madrid, sin trampa ni cartón, mostrando la buena conjunción sonoro-espiritual que se desprende de la colaboración de sus miembros: Jaime Muñoz, Carlos Beceiro y las más recientes incorporaciones de Jorge Arribas y Diego Galaz, sin olvidar a Quique Almendros, a quién dedican el álbum.

El nuevo disco ofrece quince temas nuevos provenientes de la investigación y la búsqueda de tradiciones musicales, básicamente por las tierras de Castilla y León, aunque tampoco han sabido estarse quietos y su musas terrestres también les han hecho abrir búsquedas en otros contextos geográficos y culturales. En ese trayecto se han encontrado con jotas, charros, seguidillas y pasodobles, tal y como han hecho durante los últimos años, con idas y venidas, con alegrías y con algunos momentos de tristeza.

A la espera de que los nuevos temas sean presentados por los escenarios españoles, el álbum nos ofrece a una Musgaña muy madura, con un sonido limpio, nítido y adulto en el que poco a poco parecen querer sonar como un auténtico cuarteto de cámara, aunque sin perder su sonido tradicional. Haciendo una comparación – y teniendo en cuenta que siempre pueden ser odiosas- su actitud, su forma de interpretar recuerdan a las últimas obras del grupo norteamericano-irlandés Nightnoise. Así, La Musgaña nos ofrece unas piezas muy serenas pero a la vez robustas y con gracia en donde la tradición parece querer convertirse en música clásica del pueblo, de nuestros ancestros. Los instrumentos tradicionales como el violín, el acordeón, la flauta o la zanfona desprenden magnetismo convirtiendo su sonido en algo ya contemporáneo.

La formación sigue ahondando en una personalidad propia que se labra con verosimilitud y dignidad convirtiéndose en uno de los grupos proa de la música tradicional peninsular. Ejemplos de esa bella osadía son piezas como por ejemplo ¡Va por Olmeda!, dos temas continuos de Federico Olmeda, un ilustre músico burgalés que recopiló El Cancionero Popular de Burgos a finales del sigo XIX. La primera es un corrido segoviano escuchado a Mariano San Romualdo y la segunda una Rueda burgalesa. Le sigue Dulzainas y moscatel, de Valladolid, un tema de música alegre y festiva que invita al goce y el baile en las fiestas veraniegas de los pueblos de la meseta

Pasodoble de El Patillas es la única composición original del disco, y es obra de Diego Galaz, que se ha inspirado y ha dedicado a la genuina taberna burgalesa El Patillas. Por último, el trabajo se cierra con la interpretación “minimalista” de una canción que el grupo ha tocado en directo a lo largo de toda su trayectoria y que nunca antes se había grabado: El buey.

Si los conocen sobran explicaciones, pero si todavía no lo han hecho, descubrirán que la música popular de La Musgaña ofrece sensaciones difíciles de olvidar. ¡Y en directo mucho mejor! Escuchen y déjense ir, escucharán algo que sale de muy adentro; de ya muy lejos, pero que es de hoy mismo. // Antonio Álvarez