La Grela, Quinteto de Tango

LaGrela
La Grela, Quinteto de Tango.

Hamques-Tinta Roja, Barcelona. 17 de septiembre de 2015

La sala del Poble Sec aprovechó que el ayuntamiento de Barcelona les había invitado a participar en las fiestas de La Mercè, para programar una noche de tango con músicos de la escena porteña. La Grela es un quinteto formado por Pablo Fraguela, a los teclados y dirección musical (me quedé con ganas de saber que hubiese pasado con un piano de cola), Ricardo Cánepa al contrabajo, Rubén Slonimsky al bandoneón, Diego Tejedor al violín y Rafael Delgado al chelo. Empezaron a saco y parecían tener prisa por demostrar su valúa, quizás eran nervios, el contrabajo alternaba continuamente el pulgar y el arco, consiguiendo unos efectos muy interesantes. Después de un par de temas, Fraguela se acerca al micro y presenta el proyecto, nos explica que irán alternando temas populares, con composiciones suyas. Inició Por una cabeza de Carlos Gardel, siguió con dos temas suyos, Será Milonga y Tango sibarita, vuelta a Gardel con Mano a mano y después un tema del guitarrista Roberto Grela dedicado al barrio que lo vio nacer A San Telmo. Sale a cantar Gabriel Vallone, asiduo de la sala, y  apuesta por Milonga Sentimental, de nuevo Gardel. Tiene Vallone un estilo muy personal, al principio parece que no va a casar con el quinteto, como si fuese a parte, pero después te das cuenta que es su manera de decir el tango, y acaba atrapándote. Siguieron dos temas del maestro Eduardo Arolas, Maipo (para un servidor el mejor tema de la noche) y Melodías de Arrabal. La noche iba discurriendo de manera muy agradable, el público no era numeroso, pero estaba a gusto y sabía el valor de lo que escuchaba, el clima era familiar. Así lo entendió Pablo Fraguela cuando presentó su siguiente composición, ¿Donde andará? empieza un dúo de los teclados con el contrabajo y poco a poco entraran las otras cuerdas, un tema muy bonito, aprovechó Fraguela para hacer broma sobre el título, el tema no iba sobre amores perdidos o amistades que se desvanecen ¡no! simplemente le habían robado el coche. Siguen con A media luz pero muy hábilmente juegan con espacios de silencios que ayudan a evitar el estribillo archiconocido y dan fuerza a los arreglos. Vuelve Vallone para cantar Nostalgia ahora sólo con la compañía del teclado. Después Volver con el bandoneón, en el estribillo todo el quinteto. Presentan un vals de Fraguela, dedicado a los jueves de abrazos en San Telmo, y pretenden cerrar con Adiós Nonino. Antes de que el público lo pida, ya están deseando hacer un bis y cerrar como se cierran todas las milongas en Buenos Aires, con La Cumparsita, pero si los músicos son grandes  nunca se escucha la misma canción, hubo una buena improvisación del bandoneón, después un solo del contrabajo , luego el teclado, después violín y por fin el chelo jugando con sus trémolos para homenajear y dar libertad al clásico del uruguayo Gerardo Matos Rodríguez. + info | relacionados | Candido Querol