La Banda del Panda

La Banda del Panda - Viu portada

La Banda del Panda
“Viu”, Kasba Records, 2015

Mucho ha dado de si la rumba catalana desde que el genial Peret , Antonio “el Pescaílla” o El Chacho abrieran en su día la espita de tan bamboleante género. Después en los ochenta la rumba se expandiría con su momento de mayor auge y serían Los Chichos, Los Chunguitos, Los Calis, Bordón 4, etc…los que popularizaran un estilo que incendiaría verbenas y fiestas locales con canciones de amores difíciles, vivencias callejeras o flirteos con las drogas y la mala vida. Pero no sería hasta los noventa y la-banda-del-panda-viuprincipios de la era 2.0 cuando la rumba colisonaría con el mestizaje de bandas como Trimelón de Naranjus (embrión de Muchachito Bombo Infierno), Dusminguet, Costo Rico… Si bien La Banda del Panda tiene la rumba como punto de partida para su efervescente propuesta, no elude en maridar otros géneros musicales, como ya demostró en su tonificante álbum debut A la fresca. En canciones como Rumbia, dónde hermanaba cumbia y rumba, o Vent du sud, en la que el reggae y el corrido mexicano tomaban el timón, ya se intuía su vena iconoclasta y amplia apertura de miras. En Viu, su segundo trabajo, no hace más que seguir la senda del eclecticismo sin prejuicio alguno. Pirata abre con jovial ritmo de rumba y estribillo pop aderezado con reggae. La vena jamaicana sigue en Terroristes, interpretado en catalán y con un tono también de lo más afable y de buen rollo, con un estribillo memorable secundado por los efusivos vientos. Jamais, con esa mezcla de francés y español, en la estela de Manu Chao, tiene ese toque festivo similar al del La Pegatina. Tancats es un híbrido de rumba y ragga con un riff de guitarra y unos basculantes arreglos de percusión, con una acordeón que suena de lo más fronteriza y sureña. Wey tira de ritmo de corrido-ska invitando al desenfreno bailongo. Fum se embosca en un ritmo reggae marcado con ritmo one drop. La marcha sin concesiones vuelve a hacer acto de presencia en La vida, tema emulgente y positivo, a más no poder que carga las pilas hasta el más desganado y abatido. Mils colors recurre de nuevo a una rumba con un espíritu efervescente y regada a base de bien por las andanadas de la sección de metales. Especial vuelve a incurrir en el ska saltarín con una letra muy inspirada. Bonica está impregnada de la música tzigane (la de los gitanos zíngaros) , pero con un estribillo con guitarras cementadas en rock del más furibundo, y con aires marciales de himno. Som con som retrocede a la soleada Jamaica y el reggae vuelve a hacer acto de presencia de forma contundente. Un paso al frente comienza con aires pop y con unas percusiones programadas para dar paso al tema más disco del álbum. + info I Relacionados I Miguel Ángel Sánchez Gárate