Kraak&Smaak + Asstrio

Kraak&Smaak + Asstrio
Cruïlla de Cultures
, Mataró (Barcelona)
4 de julio de 2008

El cartel prometía una noche llena de funky. Para empezar Asstrio, uno de los grupos de Barcelona que más ha rejuvenecido el sonido del jazz estos últimos años, a base mezclar ritmos y estilos de las músicas negras. Y como plato fuerte Kraak & Smaak, que vendían también una buena dosis de músicas de baile “clásicas” actualizadas.

Pero a pesar de la promesa de diversión el público no respondió como se esperaba, y la noche empezó floja. La sala Clap estaba prácticamente vacía cuando empezó el concierto, de manera que Asstrio comenzó su repertorio delante de un escaso auditorio, que esperaba tranquilamente que la gente acabara de cenar para llegar con el calor humano que faltaba para la fiesta.

El conjunto de las corbatas rojas, formado por Arecio Smith (teclados), Santi Serratosa (batería) y Santi Careta (guitarra) se encargó de amenizar la espera con su mezcla de jazz, funk y sonidos rockeros, acompañados de bases y samplers pregrabados que fueron ganando protagonismo a medida que avanzaba la noche. De hecho, los sonidos electrónicos acabaron siendo casi protagonistas, confirmando la evolución del grupo que ya se escucha en su último trabajo, Desplazamiento (K industria, 2007), que ellos mismos describen como más rock y electrónico que su anterior CD (As soon as possible. GaztelupekoHotzsak, 2005).

Con el inicio de Kraak & Smaak la sala había alcanzado ya un aforo aceptable y todo el mundo estaba listo para bailar. El grupo holandés, capitaneado por Mark Kneppers, Wim Plug y Oscar deJong, presentó los temas de su segundo trabajo, Plastic people (Jalapeño, 2008), con una formación de bajo, batería, teclados, discjockey, una voz femenina principal y un corista masculino, que hacía las veces de animador.

Kraak & Smaak demostró porque son una de las bandas que más éxito ha tenido recientemente en Holanda. Su directo fue potente, pensado especialmente para hacer bailar al público, a pesar de que ellos se promocionen como un grupo de “música de baile para escuchar”. Su repertorio estubo formado por temas que jugaron con el funk, el soul o el new wave, y contaron con algunas versiones memorables. A pesar de ello, y sin que fuera en detrimento del goze del público, abusaron quizás demasiado del house, renunciando en ocasiones a los mejores elementos del grupo y convirtiendo el concierto en una noche de pura discoteca.// Rita Villà Taberner