Kid´s African party

V.V.A.A.  Putumayo presents Kid’s african party, Putumayo World Music, 2018

En sus antologías de African playground y African Dreamland el sello neoyorquino ya se había aventurado en recopilar melodías dirigidas a los niños. Allí recogía desde canciones de lo más jovial hasta nanas. Y es que el influjo de la infancia nunca ha pasado desapercibido en los círculos melómanos. Desde Chaikovski a Touré Kunda, no han sido pocos los compositores y músicos de diverso pelaje que han rubricado partituras destinadas a los más pequeños. Kid’s african party evoca el espíritu de animación de un patio de colegio o una fiesta de cumpleaños. Sam Mukoro abre fuego con un bamboleante reggae en la tradición africana de Ismael Isaac o Alpha Blondy en Come and dance. Uno de los temas africanos más versionados de la historia, el célebre Pata Pata, de Miriam Makeba, arroja un saldo de aires lounge en manos de Pink Martini, ejecutado con unos elegantes solos de guitarra de lo más jazzy. Los ecos melancólicos de Penthiou dan paso a la festividad de la mano de los ritmos mbaqanga a cargo de los senegaleses Takeifa (también presentes en otro recopilatorio de la casa recién estrenado, African café). En L´homme songe salen a relucir los aires de chanson francesa de Aldebert, que maridan bien con la guarnición africana de Matar Sall & Joyce. El bajista nigeriano Babá Ken Okulolo, una institución de las cuatro cuerdas que ha sido músico del cantante y guitarrista King Sunny Adé, el saxofonista Fela Kuti y el trompetista Víctor Olaiya, le pega a un vivaz highlife en Mafe. El zambiano Larry Maluma acompañado de su banda Kalimba firma en Kalindawalo otro número reggae bastante refrescante y movidito. El argelino Majid Soula impregna con la tradición de la Kabylia su tema de esencias arábigas Anda. El piano de pulgar, o mbira, asoma en manos del sudafricano Chris Berry, escoltado por la banda Panjea, recreándose en una deliciosa pieza con trazas de la música de la etnia shona en Home. Mientras que los también sudafricanos Sharon Katz & The Peace Train (afincados actualmente en Estados Unidos), y que son acreedores de un premio Grammy de música del mundo en 1992, aparte de estar involucrados en una gran labor educacional que contribuyó al fin del apartheid, cierran el disco con Meadowlands, un evocador tema mbaqanga. + info I Relacionados I Miguel Ángel Sánchez Gárate