Kepa Junkera / Kalea

kepa-junkera-kalea.jpg Kepa Junkera
“Kalea”
Infernuko Auspoa & Hiri Records / Warner Music
, 2009

Segunda parte de la trilogía que este maestro de la trikitixa y compositor de Bilbao está dedicando a las canciones tradicionales vascas. El proyecto se inició con Etxea (casa), sigue por este Kalea (calle) y finalizará con Herria (país).
A Kepa le encanta viajar y gracias a su música lo ha podido hacer por todo el mundo. Quizá por todo lo que ha aprendido viajando es que se embarcó en esta travesía musical que le ha hecho revisar todas estas composiciones clásicas, primero desde su propia casa y después puertas afuera.
Se trata de un trabajo que supera no solo el valor artístico y musical de las canciones, que evidentemente lo tiene, sino que se transforma en un documento histórico gracias a las aportaciones de cada uno de los singulares artistas que intervienen.
Recuerdo que en una entrevista que tuve con él para el primer disco de este proyecto, Kepa se tenía que morder la lengua para no contar que la historia no acababa en ese CD y que iba a ser algo mucho más grande. Estas eran sus palabras sobre esta obra que al final comprenderá tres CD’s dobles:
“Tenía la necesidad de descubrir esas canciones que me cantaban de pequeño, que también cantaban los grandes músicos vascos y que yo he cantado innumerables veces en romerías y fiestas. Son canciones de armonías sencillas pero con una riqueza melódica tremenda y que lamentas no haberlas compuesto tu. Yo me decía que aún podía aportar algo. De ahí surge la idea y me apetecía hacer algo sencillo, en cuanto a realización musical, pero creo que lo difícil ha sido ser valiente con el concepto. O sea se trataba de elegir estas canciones populares que siempre me han gustado y hacérselas cantar en euskera a gente que no está habituada y que desconocía estas canciones.”
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Pues siguiendo estas premisas, Kepa viajó a América para encontrarse y grabar con múltiples artistas de aquellas tierras con el objetivo de homenajear “la diáspora vasca en Latinoamérica”. En esta ocasión han participado nada más y nada menos que 82 artistas latinoamericanos, procedentes de once países: Chile, México, Colombia, Argentina, Guatemala, Perú, Uruguay, Cuba, Venezuela, Brasil y Nicaragua. Así Kalea contiene 24 canciones en un estuche de lujo con un extenso libreto con textos, comentarios sobre cada canción y las letras en euskera y castellano. Y si en el primer disco Kepa sorprendía porque en algunos temas no incluía su trikitixa, en éste sí que lo hace en casi todas las composiciones. Lo que sí tienen en común ambos discos es la inclusión de muchas baladas y en general encontramos muchos temas con arreglos jazzisticos y de onda relajada.
El disco se abre inmaculadamente con Agur Jaunak, una preciosa melodía tradicional que encierra la voz del argentino León Gieco, el piano del excelso Lito Vitale y la triki del maestro Kepa. A partir de ahí resulta difícil destacar un tema de otro, pero sin animo de aburrir por la cantidad de colaboraciones, nombraremos algunas de ellas. Como por ejemplo el trabajo del prestigioso pianista brasileño Ivan Lins y sus suaves arreglos del Adios Ene Maitia. De alguna forma aquí descubrimos lo maravilloso que puede sonar el euskera en una voz que lo interpreta por primera vez. En Gure Aitak Amari brilla también la combinación entre el tres del cubano Maykel Elizarde y la trikitixa de Kepa. La intimidad vuelve a aparece en Santa Ageda con la versátil voz de la argentina Liliana Herrero. Similar a la que transfiere la tangera Adriana Varela a Goizian Argi Hastian. Y quien no se sorprende de la emotiva interpretación de Juanes en Aldapeko con el acompañamiento de la triki de Kepa y del tristemente desaparecido timplista canario José Antonio Ramos. También resultan preciosos los arreglos vocales de las cubanas Ele y Eme en San Migelen Bertsoak. Al igual que la sencillez conmovedora de Txori Erresinula en la voz del argentino Pedro Aznar. El cubano Pablo Milanés canta el emocionante Txoria Txori, uno de los temas míticos que popularizó el malogrado Mikel Laboa. Como no, Lila Downs nos enseña su amplia gama de matices vocales en la serena canción de cuna Haurtxo Polita. Y Nora Sarmoria demuestra porque es una de las voces que más está llamando la atención en las músicas de tradición popular en Argentina, con su bonita interpretación de Barku Sinple Batean. Algo parecido sentimos con la joven mexicana Ximena Sariñana en Antoni Anton. Y una sorpresa agradable ocurre en Amak Ezkondu Ninduen donde un elenco de músicos brasileños, liderados por Fabiana Cozza a la voz, fusiona este tema con el clásico Mulher Rendeira, expresando así que las músicas tradicionales de distintos continentes no están realmente tan lejanas. Y otro signo de admiración en Aita San Antonio, porque esa banda de imposibles percusionistas que son los brasileños Barbatuques, le dan una inesperada vuelta de tuerca. El disco acaba con la prestigiosa y siempre admirable Susana Baca que junto a la sobresaliente Patricia Sosa interpretan de forma solemne Lua Lua.
Lo cierto es que, sin menospreciar a nadie, en estos discos se percibe lo bien que le sientan las voces femeninas a estas canciones. Claro que Kepa está detrás de todos lo arreglos y su buen gusto se nota.
Ahora solo falta esperar la tercera parte de la trilogía que se espera para noviembre de este año y que contará con las colaboraciones de músicos africanos y asiáticos. Sin duda seguro que Kepa nos volverá a maravillar. www.kepajunkera.com Relacionados // Miguel Amorós .