Kepa Junkera como hace tiempo

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Nos comenta su disco después de la trilogía de Etxea, Kalea y Herria, Ultramarinos y Coloniales

Un trabajo con una concepción muy distinta, basado en el trabajo en el estudio con su banda, sin colaboraciones y centrado en homenajear esas tiendas de barrio, pequeñas pero universales, con cosas de aquí y de allá y con una personalidad, un sabor y un carácter único que las lleva a convertirse en algo de la familia… justo como la música de Kepa.

La pregunta del por qué del título es en este caso inevitable
“El título es Ultramarinos y Coloniales y eso viene de todos mis viajes y cuando he girado en diferentes lugares. Siempre me llamaban la atención esas tiendas diferentes, únicas, que había en cada sitio, en las que hay de todo, en las que la colocación era especial. Las personas que lo dirigían siempre tenían algo diferente, lo vivían, eran parte de ese proyecto, porque al final son proyectos que en muchos casos son familiares que viven de generación en generación y en este caso en la vida que yo hago en Bilbao en el casco viejo también estas tiendas existen y yo estoy en ellas y conozco a la gente y nos desenvolvemos a diario. Siempre me estaba fijando y siempre dije: ‘quiero hacer algo alguna vez inspirándome en este mundo’ porque además tiene muchos paralelismos con mi forma de música que también es una forma de música de collage, de muchas mezclas en la que a lo mejor ves una estantería de esas y casi veo las notas, casi veo los instrumentos de tantos lugares. Por eso elegí hacer este proyecto sobre este mundo visual tanto en el disco como luego también en los títulos y hacer ese paralelismo con el proyecto musical”.

Ya tenéis el video de Lisbao colgado en youtube, con fotos en blanco y negro de estas tiendas de Bilbao de Santi Yaniz, muy bonitas
Sí, el título es una mezcla entre Lisboa y Bilbao. Hemos creado palabras híbridas, mezclándolas, nuevos términos. Son las fotos que hizo Santi, nuestro fotógrafo en este proyecto, y son las tiendas en el casco viejo de Bilbao, con su gente, con su estética, que a mí me apasiona. Me parece que son lugares que habría que visitar”.

Unas fotos con mucha vida
“Se nota mucha autenticidad. Es una gente auténtica, que vive a diario, que tiene ese trato con la gente. Que se siente de tu familia. Para mí ha sido un lujo poder unirme a ese mundo también”.

El disco tiene más de una hora de música ¿Cómo se ha ido gestando?
“Siempre trabajo de la misma forma en mi vida. Yo voy haciendo en mis viajes o en casa una melodía y la guardo y en estos dos últimos años volví a hacer una serie de temas que pienso que tienen una estructura general y sobre todo un concepto: quería hacerlo con el grupo sin colaboraciones, con el grupo con el que yo toco y en el que es esa mezcla entre la batería, las percusiones, panderos, etc, con la triki y con la batería el bajo y el piano en este caso. No quería colaboraciones y quería desarrollarlo con lo que somos capaces de hacer nosotros. Lo he trabajado con José Luis Canal, nuestro pianista, que tiene un talento excepcional, que es también el que ha hecho todos los arreglos, todas las programaciones y he mezclado todo ese mundo, todo lo que hacemos en directo. Es lo que hemos desarrollado en estos años que es al final situar la trikitrixa, la txalaparta, los panderos, estos sonidos más tradicionales con instrumentos. Te lleva un tiempo, una evolución y una pequeña investigación también. En ese terreno he situado este concepto. Podía haber llamado también a muchos amigos, solistas, etc pero he preferido como bucear dentro de nosotros mismos y a ver qué somos capaces de hacer con estos temas que eran sencillos pero que tenían mucha posibilidad de desarrollar. Son temas muy visuales, en que la riqueza rítmica es importante y sobre todo la riqueza armónica esta vez. El piano es la primera vez que creo que lo utilizo con esa profundidad, creando toda esa base armónica y luego también todo lo que ha propuesto Jose Luis a nivel de sonidos también, que yo creo que ha quedado muy interesante, todo lo que te permiten las nuevas tecnologías a nivel musical”.

En efecto, destaca que tienen más peso instrumentos como el piano, sobre todo o el violín, aunque siempre has sido partidario de compartir el protagonismo de la txalaparta
“Yo, veo la carrera a nivel global, todo te ayuda a ir hacia atrás y adelante. Para llegar a este desarrollo de este proyecto he tenido que trabajar también con el grupo y hacer diferentes proyectos y ahora he decidido hacer este en el que combino, pero sobre todo es a nivel melódico con el piano, porque tampoco hay otros instrumentos, salvo quizás las txalapartas a veces que llevan las melodías. Es sobre todo con el piano con el que he encontrado esa relación que me gusta tanto. Y también viene por otros trabajos que he hecho. Me acuerdo del trabajo con Ronaldo Luna, el pianista cubano a dúo. En ese trabajo no quise meter percusión, quise hacer sólo dúo pero dije ‘esos temas a lo mejor con el piano, tocándolos de otra forma u otros temas, nuevos en este caso, podemos introducir la txalaparta, las programaciones, la batería’, y ahora que estamos montándolo para el directo suena muy bien, con mucha fuerza y con un montón de matices y un montón de contrastes y me gusta mucho.

También habrá sido un descanso la preparación, pasar de coordinar 155 músicos en 3 discos a esto.
“La trilogía es un trabajo aprovechando la calidad de los músicos que tuvimos, excepcionales. Lo hice muy en directo, muy en el estudio, muy dejándonos llevar. En este caso el trabajo está más pensado, más trabajado, más arreglado, pero son opciones que tienes. Podríamos coger los mismos temas y hacer alguna versión más de directo, pero he querido que sea un trabajo más de estudio, me apetecía, pero con la gente que yo toco en directo, con ese sonido que quería como volver a casa en cuanto a la estructura. En la trilogía me permitía hacer un tema de repente con el teiku japonés, otro con David Douglas y su quinteto, no tenía nada que ver una estructura con otra. Aquí he querido mantener una estructura general de sonido y de instrumentación también dentro de esa libertad que nos hemos permitido, para que haya muchos contrastes, bajar, subir. Y he estado super a gusto haciéndolo. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto y sobre todo estoy muy agradecido a Jose Luis Canal que es un talentazo y aquí hay gente muy interesante y eso me gustó, cuando coincides con casos así que tienen esa capacidad y ese conocimiento, esa sabiduría musical tan abierta y que luego se dejan también moldear en cierta manera por lo que tu buscas. Está muy bien”.

El disco tiene un formato de digipack con libreto con texto de Kirme Uribe
“Sí, ha escrito un texto muy bonito, inspirándose en una tienda que él conocía. Es gente que te das cuenta de que es un mundo muy interesante, tiene una personalidad que en otro tipo de comercios se pierde. Hay como una uniformidad. Yo puedo ir a otro sitio más uniforme también y no pasa nada pero creo que es bueno que se combine y que no se pierda este otro mundo. Y desde mi punto de vista Kirme ha captado también lo que él sentía por este proyecto. No hay muchos textos. Son todos temas instrumentales. El digipack y la carpeta es muy limpia, muy visual y hace referencias a todo ese mundo, con las fotos centradas en el casco viejo. Pero ahora vamos a intentar con toda la gente que nos sigue, con los amigos, les vamos a proponer que nos manden fotos también en Internet a nuestras cuentas con fotos que tienen de esos locales en cada pueblo que les gusta, la tienda de su pueblo, de su barrio, algo especial, para hacerles un homenaje entre todos. Yo lo he hecho a los de Bilbao, pero esto es extensible además a otras zonas de Bilbao que también son muy bonitas y al final es un homenaje a todo ese mundo que se lo merece”.
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Los títulos son todos juegos de palabras
“Te lo tendría que explicar uno a uno. Por ejemplo, el primero, Zokale, es el Zócalo de la plaza de México mezclada con las siete calles (Zazpi Kale), Someneiro, es una calle que es muy popular aquí, que es Somera mezclada con Río de Janeiro, Lisbao, es la mezcla de Lisboa y Bilbao o Correocife, que es la mezcla de Correo, una calle emblemática del casco viejo y Recife, o Riberia que es Ribera con Bahía, Furos Aires que es la calle Fueros mezclada con Buenos Aires, Santa Maracaibo, que es Santa María que es un calle mezclada con Maracaibo. Va en esa línea de intentar con estos términos también buscar ese encuentro de lo que era antes de los productos o de la gente o de esos intercambios que hacían”.

Aparecen mencionados muchos lugares Delhi, Nueva York, Montevideo, Quito, Buenos Aires, Barranquilla, San Francisco, ¿has estado en todos?
“Sí, yo intento siempre haber sentido antes esos sitios y mezclarlos con los de mi entorno más local y más vital, pero te podría decir lugares que me han llamado muchísimo la atención y esas tiendas que al tocar también en sitios pequeños he conocido. Siempre me quedaba mirando y viendo el colorido que tienen. Siempre me han gustado mucho. Ese desorden personal. Ese desorden bien entendido porque le preguntas si te puede dar algo que a lo mejor no lo ves y en un segundo ya sabe cómo esta colocado. No como ahora que te da miedo que está pensado hasta por donde vas a pasar y sabes que al final está estudiado hasta el volumen del carrito. A mi me gusta ese otro mundo más personal y más desordenado pero con el orden de cada tendero. Y he visto un paralelismo muy grande con mi música y con mi forma de ver en estos años mis viajes, mis encuentros, mis reuniones con tanta gente. Mi música también es una pequeña tienda de ultramarinos y coloniales, ¿no?

No parece que haya conexión entre el estilo del tema y el título. ¿Cómo te has inspirado para cada tema?
“No va exclusivamente así. Es más aleatorio. La música en sí es la que me ha llevado a desarrollar el tema no tanto por intentar trabajar un ritmo, porque le he llamado Furos Aires porque tenga una connotación o un ritmo de milonga o tanto. No va en esa línea. Es algo más aleatoria. Los títulos me sirven incluso para desubicar otra vez el tema dentro de la ubicación general. Es más que nada una intención general de lo que quiero más que decir esto va a sonar a esta mezcla de aquí. No lo he pretendido, ni buscado ni trabajado en ese sentido, sino que la música me ha llevado y luego también la sonoridad de los títulos, que por cierto me han ayudado amigos míos, como Txonan, Alberto Palomera, Xabier Amuriza. Siempre les doy a amigos para que me den ideas y disfruto también con ese otro mundo. A lo mejor ellos ya han escuchado el tema pero de repente digo me gusta este tema y este título ya me gusta para esto”.

Además, juegos de palabras muy conseguidos, como Lisbao
“Ese si que a lo mejor refleja un poco más ese mundo atlántico. Ese le puse yo. Pero tampoco. He querido ir un poco más allá. Por ejemplo, Rekaldelhi que es un poco más a mi me va el mundo más de las especias, pero en general ese si que tiene un sabor más atlántico, más de Portugal de colonias portuguesas que a mi me apasiona tanto esa música y que admiro tanto, por supuesto”.

¿Hay alguna canción que te guste en especial?
“Sí, es un disco que tiene mucha música, muchos detalles y hay infinidad de viajes musicales dentro de cada tema pero tienes que disfrutarlo y cada uno también se hace muchas veces con un tema o dos más especiales. En mi caso estoy muy orgulloso del proyecto en conjunto. Y he disfrutado mucho. A partir de ahí me gustan todas las canciones, tienen algo para mí. Y ahora las estamos tocando en directo y me gusta porque están funcionando. Estoy sintiendo que van caminando, que están cogiendo por el camino otros matices.

Supongo que ahora estáis centrados en las presentaciones
“Sí, la semana que viene, el mismo día que presentamos el disco, que es el 21, a la noche lo presentamos en Bayona y luego vamos a Tánger, estaremos por aquí, Baracaldo, Sestao… muy a gusto, con la posibilidad de mostrar todos estos temas en directo”.

¿Cuál crees que es el estado de la música vasca en la actualidad?
“Ha habido la etapa en la que las nuevas generaciones disfrutábamos con los ritmos más tradicionales, con las propuestas que teníamos en nuestros entornos. Luego empezamos a mirar un poco más por encima de los hombros y tener el horizonte un poco más amplio y en ese momento hizo falta probar cosas, se imaginaron cosas, la gente también fue conociendo que también había otras músicas y que entraba también la gente joven y después de unos altos y bajos creo que ahora estamos en un periodo de asentamiento, ya de desarrollo un poco más realista de lo que tienen que ser estas músicas. Estas músicas tienen que ser músicas artesanales de un público que le gusta y que una vez que conoce mantiene esa curiosidad y participa también de los diferentes proyectos. También creo que eso permite el desarrollo también de propuestas mucho más arriesgadas y yo he visto ya en estos tiempos gente que está haciendo cosas muy interesantes. Más cosmopolitas en cuanto a la sensación y de lo que se quería transmitir. Y lo que se ha visto es que es complementario con gente que quiere mantener unos ritmos más tradicionales o una forma de hacer música más tradicional. Y se ha perdido ese temor que muchas veces había por ese otro mundo que se quería quedar más en resguardar ese patrimonio y cuando ha visto que hay campo para todos y para hacer muchísimas cosas muy diferentes y no tienen nada que ver que tú hagas una colaboración con que hagas, como por ejemplo en mi caso un disco de música tradicional con triki y pandereta y disfrutar de la música más tradicional, como la que podía tocar mi abuelo. Eso ha pasado un poco y es muy beneficioso para todos los que estamos en este mundo. Ahora con ese asentamiento hay propuestas muy interesantes en todos los sentidos. Soy optimista. Ahora, nunca te puedes despistar y tienes que intentar estar en relación con ese público pero dentro de que te sientas a gusto, o sea que no hagas algo que tú no lo sientas y que el público nos apoye porque eso va a hacer que podamos tocar en directo, que pueda haber muchas propuestas, que podamos hacer propuestas también discográficas, etc”.

¿Qué cosas te apetece experimentar que todavía no hayas hecho?
“Sobre todo a mi lo que me gusta es el talento de tantos músicos que he conocido y que me quedan todavía por conocer. Lo que te aporta tanta gente tan especial que hay. Me gusta la gente que es creativa y que sienten que tienen algo especial, algo diferente que en su talento pueden confluir una serie de estudios y de información muy diferente que otra persona de otra generación no lo tenga. Eso sí que me apasiona, más que un estilo en concreto, que por supuesto que me encantaría por ejemplo irme y hacer un proyecto con músicos de Madagascar in situ. Eso es precioso pero no sólo la música sino todo lo que conlleva, todos estos mundos paralelos, pero a mi lo que me apetece sobre todo y a lo que cada vez le doy más valor es a la persona, a ese músico que puede tocar el piano, la mandolina, las percusiones, etc, pero que te aporta algo diferente. En mi caso intento buscar esa gente que te aporta algo especial a nivel de armonía, de arreglo, de ritmo, te hace tocar de una forma diferente o descubres…no sé yo a ese mundo le doy cada vez más valor”.

¿Qué proyectos en paralelo tienes entre manos?
“Hay un par de proyectos ahí, uno con un conjunto de mandolinas, el Melonius quartet y otro con Ronaldo Luna, que es un pianista cubano que ha estado rodando con Buena Vista Social Club, un auténtico genio del piano. Me pedían muchas veces recopilatorios y quise hacer uno pero de los temas que más les ha gustado a la gente y que también más he tocado en directo, pero de otra forma, en vez de a lo mejor con un grupo, con el piano. Y la guinda creo que va a ser para el año que viene, que en agosto voy a grabar junto a la orquesta de Euskadi y eso cerraría ya como también ese proyecto en cierta manera, que son mis temas arreglados para orquesta de diferentes discos, los temas más emblemáticos que he tocado a lo largo de estos años- El disco sale el año que viene, también con una gira con la orquesta. La Trilogía se pretende también todas las imágenes poderlas mostrar con un documental. Con esos proyectos estoy. Luego cosas que irán saliendo, pero la orquesta es un mundo apasionante que me da mucha curiosidad y yo creo que puede ser también de alguna forma muy emocionante, unir la trikitrixa con una orquesta como la de Euskadi con esta calidad que tienen, va a esta dirigida por Duarte y se hará un disco también y una gira. Y me apetece mucho pasar de hacer un proyecto sonoro con un pianista fantástico a juntarte con toda la cuerda, los metales, con lo que es una orquesta, que es una maravilla. Y luego aparte de tocar, es mi repertorio. Eso también es bonito porque habrá cosas de ritmo y de esencias que será interesante ver cómo se desarrolla con la orquesta”.

¿Cómo sigue el proyecto de ETXAK (Euskadiko Txalaparta Kompañía)?.
“Yo sigo sobre todo en el mundo de la txalaparta intentando a la gente que trabaja conmigo irles ayudando a cosas nuevas. Ese proyecto en concreto ahora lo tengo parado pero sigo en mente con hacer algo también con más txalapartas. Los txalapartaris tienen un papel importante en este proyecto y en el directo y no lo pierdo de vista, desde luego”.

Si ver a la pareja clásica de txalapartaris es bestial, parece que se cae el mundo, juntar seis u ocho tiene que ser tremendo, ¿no?
“Es muy bonito, muy especial, muy espectacular y yo creo que el mundo de la txalaparta en Euskadi está también al alza. Cada vez hay más jóvenes con propuestas más interesantes. Y eso es muy bueno porque para la gente como yo que le gusta también producir cosas, será muy interesante”.

Estás a la última tecnológicamente: grabando en el iphone ideas para desarrollarlas luego.
“Para saber y poder disfrutar tocando un instrumento por ejemplo tan pequeño como el mío, la trikitritxa, muchas veces tienes que conocer otros medios incluso más globales. Yo también tengo un estudio con unos amigos que se llama Balea y yo controlo, por ejemplo, todo el sistema de grabación que Protools que me gusta mucho conocerlo. No lo conozco como un técnico pero sé de qué va. Entonces sé el esfuerzo de los técnicos que están ahí como en otra fila pero que es muy importante el valor de los técnicos y las posibilidades que nos da la técnica. Muchas veces se critica pero a lo mejor es por desconocimiento. Y a la inversa es igual porque el técnico, el que mejor controla el Protools, las programaciones, de repente te ve tocar un simple acordeón y de forma orgánica totalmente y a lo mejor eso le apasiona porque el está en ese mundo. Estoy abierto y creo que las nuevas generaciones no tenemos esas barreras: tocar la trikitrixa o hacer música “de ciertas raices” o inspiradas en no sé qué ritmos de no sé qué épocas no quita para que no estés como otra persona normal disfrutando y aprendiendo de los mecanismos que te da la sociedad”.

Aquí terminamos la entrevista. Aunque no lo necesitas, porque el disco de nuevo es magnífico, mucha suerte
“Mira, sobre todo, a un amigo justo le ha llegado el disco ayer y me ha mandado un mensaje y me ha dicho cómo me gusta, está muy bien y le he dicho ‘para mí lo principal es que yo he disfrutado mucho haciéndolo y a partir de ahí lo que venga es un regalo para mí’. Si no viene nada yo ya he disfrutado, eso no me lo quita nadie. Y esto me lo he aplicado en todos mis trabajos. Es todo como un premio. Tener un amigo que le ha gustado para mí es un premio y el que no te dice nada pues nada. Es un pedazo de proyecto Para mí haber tenido un equipo tan fantástico y unos músicos y haber sentido una energía general para mi eso es único”.
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