Kayah & Barcelona Gipsy Klezmer Orchestra

Kayah ok front
13º San Miguel Mas i Mas Festival

Palau de la Música, Barcelona. 24 de agosto de 2015

El festival Mas i Mas tuvo la excelente idea de unir a la Barcelona Gipsy Klezmer Orchestra (BGKO), una de las bandas con más proyección y que mejor interpreta las músicas tradicionales de los gitanos y judíos del este de Europa, y a Kayah, una de las voces más populares de Polonia. Además en ese lugar incomparable como es el Palau de la Música Catalana. La BGKO eligió parte del repertorio, Kayah aportó algunas propuestas y juntos acabaron de redondear un setlist de casi veinte canciones. Ensayaron un par de días antes del recital y el resultado en directo fue admirable.
Como bien explicaba la organización, se trataba de “todo un reto y un privilegio para el debut en el Palau de la Música Catalana de la Barcelona Gipsy Klezmer Orchestra. Una formación que, con solamente tres años de existencia, ha conseguido un reconocimiento y una popularidad realmente sorprendentes. Integrada por seis músicos, clarinete, voz, contrabajo, acordeón, guitarra y percusiones, originarios de Serbia, Italia, Grecia, Francia y Cataluña, todos ellos instalados en Barcelona, la BGKO ofrece como carta de presentación un primer disco, “Imbarca” (2014), donde se concentra la energía y la diversidad cultural que define su repertorio. Ritmos klezmer, manouche, romaní, balcánicos y judíos que ellos recuperan y ponen al día con las esencias sonoras más auténticas y genuinas del Viejo Continente”.
Por su parte Kayah ha vendido “más de un millón de copias de sus trabajos discográficos y es una auténtica celebridad para los amantes de las músicas de raíz y que siempre se encuentra predispuesta a ensanchar sus horizontes sonoros. La versatilidad de su voz le permite combinar géneros como el pop, el jazz, el soul y la tradición, sin que esta mezcla rebaje ni un gramo la personalidad de su registro y la identidad de sus orígenes. Es por eso que en el año 1999 Goran Bregović la eligió para grabar un disco conjunto –“Kayah i Bregović”- que se convirtió en uno de los álbumes más populares de la historia de Polonia” y por el que fue conocida en nuestro país. Su último trabajo Transoriental Orchestra, es su particular homenaje a la música judía de todo el mundo y presenta “una sinergia de sonidos judíos, eslavos, balcánicos y persas, combinado con una mezcla de improvisaciones sobre música tradicional, etno-jazz y guiños a música electrónica, y que incorpora algún tema expreso para el cine. Sus variadas canciones están cantadas en polaco, hebreo, macedónico, árabe, yiddish y ladino”.
Con todo este tremendo bagaje y con un Palau con una muy buena entrada, salieron a escena los músicos de la BGKO e interpretaron un par de temas klezmer que fueron Fun Taslach y Sammy’s Freilach. Con ellos dejaron claro, por un lado, el virtuosismo de estos grandes músicos, y por otro, lo bien que suena el Palau con instrumentos acústicos.
Apareció entonces Sandra, la cantante de la BGKO e interpretaron La Dama d’Aragó, un romance tradicional catalán del siglo XVI que ya había cantado Maria del Mar Bonet, pero también Serrat e incluso Roger Mas o Raül Fernández “Refree”. Su versión fue preciosa y sonó muy delicada y a momentos dinámica. Fue la canción que dio pie a que saliera Kayah al escenario. Con un vestido azul amplio con brillantitos y una belleza morena y elegante, se presentó como una diva, pero en seguida demostró una simpatía y un carisma cercano y sugerente a la vez. Ella cantó Josele Majn Krojn, una emotiva canción judía donde mostró su conmovedora y vigorosa voz combinándola con Sandra. A mitad de canción ya puso a todo el mundo a tocar palmas para acompañar una parte de la canción, demostrando ese magnetismo que tiene con el público. Pero es que después cantó Kicy Bidy i Bokha, una canción que aparece en la película Papuska, que se estrenará en breve en España, y que toma el nombre del apodo de Bronislawa Wajs, primera poeta gitana en publicar su obra en Polonia, desafiando la imagen femenina tradicional de su comunidad y que en sus relatos expresa los sufrimientos y anhelos del pueblo romaní y trata, con un poderoso lirismo, la manera en que los gitanos sufrieron la Segunda Guerra Mundial y la pobreza que sobrevino a esta población.
Después, para relajo de las cantantes, la banda interpretó Betlem, un instrumental con esas subidas y bajadas de ritmo que incitaban a levantarse de la silla a bailar, pero la seriedad del Palau a veces impone demasiado. Aunque llegó después otro tema de piel de gallina, el clásico Ederlezi, del que Kayah había hecho su propia versión con Bregovic, o sea su Nie Ma, Nie Ma Ciebe. La cómplice mezcla de ambas voces en ese precioso tema fue otra muestra que ese trabajo conjunto ha merecido la pena.
Y la siguiente no fue menos esplendida, el Lume Lume, esa canción popular rumana que nos enseñaron la Fanfare Ciocarlia con la ayuda de las Voces Búlgaras y que Kayah presentó bebiendo de su copa de vino y brindando por el público. Pero es que después sonó la irresistible 100 Lat Mlodej Parze que también hiciera junto a Bregovic. Fue difícil aguantar en la silla, pero es lo que tienen los auditorios, convenientes para escuchar pero dificultosos para bailar. Aunque la butaca compensó para escuchar el emocionante Ta Ostania Niedziela, composición de un autor polaco y que fue conocida con “el tango del suicidio”. Después otro bonito instrumental para relajar, Erev Shel Shoshanim, canción utilizada en los casamientos judíos y también para la danza del vientre y que muchos cantantes han versioneado, como por ejemplo la gran Miriam Makeba. Con ella, clarinete y violín tuvieron su imaginativo momento de lucimiento. Ese tema nos preparó para los intensos Magla Padnala v Dolina, donde Kayah mostró de nuevo sus evocadores matices en la voz, y para el Jovano, Jovanke, que grabara junto al acordeonista Marcin Wyrostek. Ya se acercaba el final, así que Longa, otro tema instrumental con un espectacular solo de clarinete, tocado con respiración circular, subió aún más la temperatura. Y aquí nos embarga la duda, pero si no nos falla la memoria la BGKO tocó su Cigani Ljubiat Pesni, esa canción tradicional rusa y gitana que nos llevó hasta el himno internacional gitano, el Djelem Djelem y que cerró de forma memorable el concierto. Aunque aún nos quedaría vivir una de las perlas del mismo, porque salió sola Kayah para estremecernos con Eli, lama sabactani? (Dios mío, ¿por que me has desamparado?) totalmente a capela y poniéndonos de nuevo la piel de gallina. El final real de la actuación llegaría con el clásico Hasta Siempre, Comandante, que si bien fue festivo, nosotros lo hubiéramos cambiado por el alocado Prawy Do Lewego del mencionado disco con Bregovic y que sin duda hubiera puesto a todos a bailar.
Era la primera visita de Kayah a Barcelona y al estado español (justo el día anterior había presentado junto a su banda el disco que antes mencionábamos Transoriental Orchestra en Bilbao), esperamos que vuelva pronto. +Info | Relacionados | Miguel Amorós.