Kabul Disco 2

kabul-disco-2.jpg Kabul Disco 2:
"De cómo no me enganché al opio en Afganistán"
Nicolas Wild
Ponent Mon, 2009

176 páginas / blanco y negro


ISBN: 978-84-92444 -38 -0

Nicolas Wild, dibujante y guionista francés tan desconocido en nuestro país como más o menos en el suyo, sorprendió en 2008 gratamente a los aficionados a ‘los cómics viajeros’ con Kabul Disco 1: Cómo no fui secuestrado en Afganistán (Ponent Mon, 2008). En esta fascinante novela gráfica el galo nos dio su visión personal y premeditadamente no partidista de un Afganistán al que había llegado de la forma más surrealista posible con el encargo de llevar al lenguaje del cómic la nueva constitución afgana en un momento en el que parecía que el país «había salido» de la guerra.
En Kabul Disco 2: Cómo no me convertí en opiómano en Afganistán (Ponent Mon, 2009), Nicolas vuelve a Kabul, ciudad de la que ya no puede estar mucho tiempo lejos, esta vez para trabajar como ilustrador de una campaña promocional contra el cultivo y el consumo de opio. Fiel a esa genial y atractiva fusión de humor e impertinencia que ya se ha convertido en su marca de fábrica narrativa, que a este lado de los Pirineos tanto nos recuerda a Forges, nos muestra ahora un país que cada vez lleva peor la presencia extranjera, con una reticencia al voto en aumento y con los talibanes recuperando su anterior influencia. Un estado de guerra donde los expatriados de las distintas ONG’s llevan una vida surrealista, a medio camino entre el peligro constante y un despreocupado ambiente festivo. Esa esquizofrenia entre peligro y humor queda perfectamente expuesta en las portadas de las dos primeras entregas. En la primera el autor del cómic aparece caricaturizado en pleno baile de salón con una mujer con burka.
Estilística – dibujo simple, efectivo y en cierta medida caricaturesco – y temáticamente es evidente encontrar coincidencias con obras de Guy Delisle
sobre el cañón de un tanque soviético y en la segunda serruchando una gigantesca pipa de opio que fuma la misma mujer… ¿o es otra? (Shenzen, Pyongyang y Crónicas Birmanas); Art Spiegelman (Mause); Marjane Satrapi (Persépolis) o Zeina Abirached (El juego de las golondrinas), todos ellos autores que, sin escatimar grandes dosis de humor, ternura e ironía, dan una gran presencia a la narración didáctica, uno de los principales valores de este tipo de novelas gráficas. www.ratondecomicteca.blogspot.com

. www.ponentmon.com // Yayo Álvarez